Wanderlust: Hablar por hablar para acabar sin decir nada

Uno de los problemas recurrentes de muchas series actuales es que intentan ser mucho más trascendentes de lo que en realidad acaban siendo, como le ha sucedido a ‘Wanderlust’ una propuesta basada en el desarrollo de la crisis de un matrimonio tras muchos años de convivencia, pero que se pierde completamente con interminables conversaciones insustanciales entre personajes insufribles que se me han atragantado desde el primer episodio.

La idea de tratar la crisis sexual de un matrimonio de mediana edad era atractiva a priori con el añadido de un reparto con caras muy conocidas pero el desarrollo y el tono me han parecido totalmente fallidos, convirtiéndose en una de las grandes decepciones del año para el público y crítica británicas que no ha dudado en despotricar sobre ella por las razones que comparto y voy a analizaros en el artículo, que enlaza con su estreno en nuestro país la semana pasada.

Ficha: Wanderlust 6 ep 55 min . Sep 2018- . Idioma: Ingles /español Cadena: BBC ( UK) / Netflix (E)

La trama :
El matrimonio formado por Joy, una psicoterapeuta y Alan Richards, un profesor de historia que llevan más de veinticinco años casados y tienen tres hijos mayores, entra en crisis tras sufrir Joy un grave accidente al ser atropellada en su bicicleta de camino a su consulta.

La recuperación le hace perder completamente el apetito sexual por su marido, lo que deriva en una grave crisis de pareja al no encontrar la forma de volver a su vida sexual anterior, por lo que ambos acaban buscando ese placer sexual en experiencias extramatrimoniales, primero en secreto y luego con la tácita aprobación de su pareja.

Ese acuerdo para tener un matrimonio abierto sexualmente como método de salvar el suyo es la premisa principal de la serie donde vemos los escarceos de ambos cónyuges que posteriormente comentan la jugada entre ellos. En paralelo vamos conociendo las experiencias sexuales de sus tres hijos que cubren todo el abanico posible, desde la virginidad del benjamín de la familia hasta el lesbianismo de la primogénita, pasando por la búsqueda de la pareja perfecta por la mediana.

Una vez planteado el conflicto inicial de forma rápida, ‘Wanderlust’ ( Palabra alemana que se puede traducir por la ilusión de emprender un viaje o de partir) decide desarrollar esa emoción de entrar en caminos inexplorados fuera de su relación de pareja, tanto desde el punto de vista explícitamente sexual, como sobre todo a través de largas conversaciones y diálogos entre todos los personajes principales de la trama.

La presencia de un gran actriz como Toni Collette era un aliciente importante pero no me ha parecido que estuviera muy acertada al construir un personaje que me ha parecido antipático e insufrible a partes iguales, con la que me ha sido imposible tener ningún grado de empatía emocional, lo que es un requisito básico para disfrutar de una serie de estas características.

Algo parecido me ha sucedido con Steven McIntosh, uno de mis actores favoritos, que no me ha convencido en absoluto perdido en una sucesión de incontables peroratas con todo el mundo que le quería escuchar, entre los que no me contaba.


El panorama no mejoraba con los tres hijos que rivalizaban para ver cual era mas insoportable, llevándose el gato el agua el hijo menor, con sus dudas existenciales sobre sus primeras experiencias sexuales, que me hacían añorar a los chavales de ‘Elite’ que por lo menos tienen las cosas mucho más claras en ese aspecto.

El entorno de las nuevas parejas sexuales tampoco aportaba demasiadas cosas, excepto la acumulación de sus propios traumas personales como sucedía en el de caso de Clare ( Zawe Ashton de ‘Fresh Meat’) , la válvula de escape de Alan, que en esta escena nos muestra su fobia por las proposiciones matrimoniales hechas en público

Os prometo que empecé a ver ‘Wanderlust’ con muchas ganas, pero a mitad del episodio piloto ya tuve ciertas dudas, al ver que solo hacían que hablar y hablar de lo humano y de lo divino pero sin avanzar apenas en el desarrollo de los personajes tras ese impacto inicial, con un ritmo entre casino y tedioso.

Mi sensación fue a peor hasta llegar al quinto episodio, que transcurre casi completamente en la consulta de la propia terapeuta de Joy, con un dialogo interminable que acabó de colmar mi paciencia con la serie, aunque en mi descargo debo decir que la del público británico acabó mucho antes, desplomándose en las audiencias, a partir de su segunda entrega.

‘Wanderlust’ es una serie que intenta entrar en un terreno poco explorado, como es el de la sexualidad de los matrimonios que rozan la cincuentena, pero eso no es una patente de corso para que me intenten colar cualquier cosa, como es la sensación que me han dado casi desde el principio.

De todas formas como siempre digo en estos casos, es un tipo de serie cuya percepción va a depender del grado de empatía o interés que podamos tener con estos personajes que en mi caso ha sido nulo, en especial cuando tenemos series como ‘En Terapia’ que lo han hecho mucho mejor. Para finalizar os dejo con el trailer de su estreno en la BBC.

Para cualquier comentario no dudéis en contactarme aquí o a través de mi cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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Autor del blog "Series para gourmets" del Diario Vasco, donde descubrimos series de todos los rincones del planeta, por recónditos que sean. Ingeniero de Caminos. Locutor olímpico.
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