Wakefield : cuando los pacientes mentales son los más cuerdos

La capacidad de los guionistas australianos para reinventar géneros bastante explotados, proporcionando nuevos ángulos o visiones, nos han dado joyas como ‘Wentworth’ en el terreno de las prisiones femeninas, ‘Upright’ en el terreno de las ‘road movies’ y ahora ‘Wakefield’ en el delicado tema de los hospitales psiquiátricos,

A partir de las historias de los pacientes, enfermeros y doctores de un hospital psiquiátrico ubicado en un entorno idílico en las Blue Mountains de Sydney, vamos a conocer un microcosmos donde la fina línea entre la cordura y la demencia puede venir determinada por escuchar una canción como el ‘Come on Eileen’ de los Dexys Midnight Runners que es profusamente utilizada a lo largo de todo ‘Wakefield’.

Ese microcosmos que conforman tanto los residentes como los cuidadores de Wakefield es narrado de una forma muy innovadora y evitando en todo momento estigmatizar los problemas mentales, al presentar las causas por las que han llegado a ese estado, sin juzgar y mostrando su enfermedad para intentar concienciar sobre ese problema con la ayuda de un transmedia muy eficaz que analizaremos a continuación sobre una de las joyas australes de 2021.

Ficha: Wakefield 8 ep 60 min . Abr 2021 Cadena: ABC ( Aus) / Inédita en España

La trama :
El hospital psiquiátrico de Wakefield es una institución dedicada al cuidado de enfermos mentales de todas las tipologías que son incapaces de controlar sus problemas y deben estar vigilados y controlados para evitar que puedan hacerse daño o infligirlo  a sus semejantes.

El protagonista de la historia es el enfermero Nikhil Katira, conocido por todos como Nik, un celador muy empático y cariñoso con los pacientes,  pero que arrastra un grave trauma infantil que no recuerda, y que poco a poco se va a ir manifestando con fantasías mentales y musicales de todo tipo cuando empieza a escuchar el conocido éxito de los ochenta ‘Come on Eileen’ de los Dexys Midnight Runners que no deja de resonar en su cabeza.

En el cuidado de los pacientes Nik ( gran Rudi Dharmalingam (The Split) ) interacciona principalmente con la enfermera jefe provisional Linda ( enorme Mandy McElhinney (Love Child) , der ), un personaje bastante siniestro con graves problemas de ira y de ludopatia.

Al mando de ese ala del hospital está la doctora Kareena Wells ( brillante Geraldine Hakewill (Wanted), izq) , una buena profesional pero bastante inestable emocionalmente debido a los vaivenes de su vida amorosa.

La principal innovación de Wakefield estriba en su narrativa con todos los episodios divididos en tres o cuatro partes que nos muestran los sucesos que van pasando desde el punto de vista de alguno de los pacientes o de los enfermeros a cargo.

Esa narrativa no es de forma paralela con todos los puntos de vista confluyendo en un final, sino que se van solapando por delante y por detrás haciendo avanzar la historia a partir de todas esas píldoras parciales de quince a veinte minutos sobre cada personaje.

Ese continuo cambio de foco entre los personajes les permite arriesgar al mostrar de una forma muy efectiva lo que pasa por la cabeza de todos los pacientes y cuidadores, en especial en el caso de Nik que empieza a preocuparse por las alucinaciones que cada vez son más frecuentes y que a menudo finalizan en brillantes números musicales en su mente, como muestran en el tráiler.

Ese tono me recordaba en momentos a la obra maestra de Dennis Potter ‘The Singing Detective’ lo que es el principal elogio que le puedo hacer a ‘Wakefield’ al salir más que airosa de semejante reto.

Otro gran acierto es mostrar los problemas de los internos de una forma muy empática, mostrando temas como la depresiones post-parto, la bipolaridad descontrolada, o el automutilamiento llegando hasta tener  personajes en puro estado vegetativo.

Dichas enfermedades son descritas perfectamente con una serie de videos transmedia protagonizados por un enfermero secundario de la serie que describe los síntomas de cada enfermedad mental para ayudar a las personas que pudieran estar en esa tesitura para que busquen ayuda.

Desde el punto de vista visual destacan los tratamientos diferenciados en luz e imagen de cada uno de los pacientes y en especial de sus propias fantasías, con una serie de códigos para ayudar al espectador a seguir la trama a pesar de los numerosos cambios temporales y de personaje en los que se centra cada píldora de los episodios y que explican en este video.

Diez años estuvo su creadora, la veterana guionista Kristin Dunphy ( The Principal, The Secret Daughter) luchando para que su proyecto viera la luz tras ser rechazada continuamente por todas las cadenas australianas, hasta que consiguió que la cadena pública ABC le diera la luz verde para narrar una historia muy personal para ella, tras sufrir una depresión muy severa a principios de siglo.

‘Wakefield’ no es una serie convencional de hospitales psiquiátricos y en eso radica su gran interés junto con el espectacular rodaje en escenarios naturales de las Blue Mountains y una fabulosa interpretación del actor británico Rudi Dharmalingam al que solo conocía por ser el marido indio de una de las hijas de ‘The Split’ y que me ha maravillado por su capacidad de mostrar los graves problemas internos de su personaje, incluyendo su capacidad para el baile.

‘Wakefield’ tiene un final cerrado y muy emotivo que es el perfecto broche de oro para una de las mejores series que he visto en este primer cuatrimestre de 2021 y que he querido compartir a la espera de que llegue a nuestro país, espero más pronto que tarde.

Para cualquier comentario no dudéis en contactarme aquí o a través de mi cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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