Tres anuncios en las afueras: ¿Estamos ante la nueva Fargo?

Sabemos que incluso un buen dramaturgo, además de insuflar vida a su propia obra, preeminentemente teatral, ocasionalmente puede pluriemplearse al servicio del lenguaje cinematográfico para corregir las taras y engordar las virtudes de un cineasta con carencias. En cierta manera, eso es lo que Martin McDonagh lleva casi haciendo desde hace 10 años con el trabajo de otros realizadores, sin prisas, al ritmo de una película cada 5 o 6 años. Solo que su labor reformulando las señas identitarias de esos autores ocurre de forma mucho más solapada, y en vez de poner su inventiva al servicio de estos, prefiere imitar su jerga, adoptar la idiosincrasia de sus personajes y, a la chita callando, confeccionar un código de narración que se adueñe de su propia filmografía.

Aunque en esta ocasión McDonagh deja de lado el idioma acelerado y macarra del primer Guy Ritchie -asimilado en ‘Escondidos en Brujas’ (2008) y ‘7 Psicópatas’ (2012)-, para travestirse en narrador tragicómico de una comedia negra situada en lo más profundo de la América sureña, al más puro estilo Coen -ni el personaje de Sam Rockwell ni los lapsus socarrones serían lo mismo sin su alargada sombra-, beneficiándose de la incombustible fuerza de la mayor musa de los hermanos, una Frances McDormand que no olía tanto a Oscar desde los tiempos de ‘Fargo’ (1996, Ethan & Joel Coen).

Francamente, jamás pensé que una breve secuencia, de apenas unos segundos, con una señora de mediana edad conduciendo a 20 km/h y sacando la cabeza por la ventanilla del coche para poner a caldo a la reportera que cubre una noticia a pie de carretera, pudiera colarse en mi colección de tesoros cinéfilos con tanta rapidez, pero Frances McDormand es tan jodidamente auténtica que torna fácil lo imposible. ¿Os imagináis a Meryl Streep tratando de hacer algo similar? Claro que no, joder. Frances McDormand es una actriz de verdad, no una estrella de cine .


‘Tres anuncios en las afueras’ (2018, Martin McDonagh) no es una cinta de venganzas poblada por violadores y rednecks, ni una comedia fronteriza o un drama rural. Es todo eso a la vez. Es puro cine americano.

Antonio López

Antonio López

"Pregúntame por las películas que quieras salvo las que no conozco, de esas no he visto casi ninguna."
Antonio López

Antonio López

"Pregúntame por las películas que quieras salvo las que no conozco, de esas no he visto casi ninguna."

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