Trainspotting 2: la ansiada secuela

En el marco de esta 67 edición de la Berlinale, con su gran variedad de secciones, uno de los títulos que llamaba mas la atención desde buen principio era sin lugar a dudas la proyección de Trainspotting 2, insertada fuera de competición en la Sección Oficial, para fuera de competición, básicamente para empezar su promoción a nivel mundial.

Veinte años han pasado desde que se estrenara el segundo film de Danny Boyle, Trainspotting (1995), y que se convirtiera por su propio peso en una película de culto. Y la espera para la ansiada secuela se ha llegado a hacer larga para los mas impacientes: el deseado reencuentro con los icónicos Mark Renton, Sick Boy, Spud y Begbie. Pero el tiempo ha permitido que veinte años mas tarde, se pueda realizar dicha secuela con el reparto original, envejecido de forma natural, para reencarnar a sus respectivos personajes.

En palabras de su director, Danny Boyle:

«Han transcurrido 21 años desde que se estrenó la primera película, y el sentido común dice que la secuela llega 20 años demasiado tarde. Pero el retraso no fue precisamente deliberado; lo cierto es que llevábamos muchos años hablando de hacer otra película. Pero ahora, lo cierto es que esto es precisamente lo que le da razón de existir a la película: cuando pones a los actores al lado de sus personajes y comparas su aspecto diferenciado en los veinte años que han transcurrido, es algo brutal. Hace diez años ya intentamos hacer la secuela, pero los actores no se veían demasiado distintos.»

Foto de Rubén Seca

No obstante, y muy a mi pesar, considero que la ansiada secuela no está para nada a la altura de la original, y vive constantemente a su sombra, con constantes dosis de nostalgia. Porque esta secuela es realmente tan solo eso: un ejercicio cinematográfico nostálgico sin apenas vida propia.

Se descartaron muchas propuestas de guión a lo largo de estos años para realizar la secuela, porque ninguno convencía. Y a mi, por desgracia, tampoco ha logrado convencerme en absoluto el guion definitivo, que ha desperdiciado completamente el potencial que podía tener el film. Y lo que es peor: ha conseguido que esta secuela no tenga siquiera razón de ser alguna -a excepción de algunas escenas muy bien logradas-.

En cualquier caso, es recomendable verla sin expectativas, para no salir desilusionado. Pues si bien no llega a ser una película fallida del todo, lo cierto es que entristece ver el poco jugo que se le ha sacado a los carismáticos personajes creados en la película original, siendo el hilo argumental y dramático bastante estúpido e innecesario, carente de cordura escénica, bajo mi humilde forma de ver.

Lo triste es que no logra siquiera provocar demasiadas emociones en su constante evocación, a modo de homenaje, de fragmentos de la primera película, recurso utilizado en demasía y que tiene un efecto negativo al final; al mostrar la falta de ideas nuevas. El film parece de hecho haber sido creado por Danny Boyle, para Danny Boyle, a modo de catarsis melancólica.

Como punto positivo, destacar que las interpretaciones del reparto original son muy correctas, reencarnando con cariño a sus personajes célebres.

En definitiva, Trainspotting 2 resulta decepcionante para el que tenga unas mínimas expectativas al ser fan de la primera; es un film muy plano que vive del pasado, con algún que otro acierto pero siendo un gran despropósito en términos globales. Segundas partes no suelen ser buenas; y por desgracia muy a mi pesar, Trainspotting 2 lo reitera.

Rubén Seca

Rubén Seca

Graduado en Derecho en la Universidad de Barcelona. Master de Abogacía. Estudiante de Dirección de Cine en el ECIB.

“El cine es una enfermedad; cuando infecta tu riego sanguíneo, toma el liderazgo como la hormona más potente.”
-Frank Capra
Rubén Seca

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