Train to Busan: Súbete al tren de los zombies

Hay dos bases en el cine de género sobre las que se cimenta el ADN de este Train to Busan de Yeon Sang-Ho, uno de los directores más emblemáticos de anime coreano, que tras The King of Pigs (2011) y The Fake (2013) da el salto al formato live action con una continuación directa de su reciente Seoul Station. Por un lado se recupera el espíritu del relato de terror ubicado dentro de un tren que obliga a sus protagonistas a permanecer indefensos frente a una amenaza mortal, ya sea de origen sobrenatural como en la japonesa Ghost Train (2006, Takeshi Furusawa) o provocada por el peligroso psicópata que aterrorizó a un pasaje entero en El Tren del Terror (1980, Roger Spottiswoode). El efecto del miedo se propaga más rápido cuando estás encerrado dentro de un vehículo en movimiento del que no puedes salir y no tienes a dónde huir: ésa es una regla básica en este tipo de guiones.

Pero a mitad de metraje la tensión se reparte entre ese mismo escenario claustrofóbico y un segundo segmento que le resultará más familiar a los admiradores de la vieja franquicia zombi de George Romero, y muy especialmente su segunda entrega Dawn of the Dead -cuyo remake fue dirigido por Zack Snyder en 2004-. La diferencia es que aquí la relativa amplitud de un centro comercial abarrotado de muertos vivientes se suple, con efecto similar, por diferentes estaciones de tren, bajo techo o a cielo descubierto, que sirven tanto como escondite para resguardar a una peligrosa horda de zombis hambrientos como para ampliar las posibilidades de las mejores secuencias de acción de toda la cinta.

Un joven padre divorciado y adicto al trabajo viaja con su hija en el tren a Busan para llevarla a visitar a su madre. Por el camino, un vagabundo infectado por una pandemia vírica que convierte a quienes la contraen en zombis asesinos, se cuela en una de las cabinas, y a partir del primer mordisco la sed de sangre irá extendiéndose hacia el resto de viajeros que se contagien. No habrá escapatoria posible hasta que el tren llegue a su último destino.

Lo mejor de este Train To Busan es su perfecto equilibrio entre el nuevo cine de zombis / infectados con vocación de videojuego y survival horror, el despendolamiento gore del anime asiático no apto para estómagos sensibles y un necesario interludio dramático que se respira en determinados momentos heredado por la esencia de la trilogía clásica de George Romero (La Noche de los Muertos Vivientes, El Amanecer de los Muertos, El Día de los Muertos). Ésta es la nueva hornada de espectáculos con hemoglobina y sangre que hasta ahora parecían relegados a los pases en festivales especializados, lanzamientos en formato doméstico y multitud de descargas ilegales de bajísima calidad. Ojalá esta idea de distribuir en circuitos comerciales los mejores títulos presentados en el pasado Festival de Sitges sea la primera de muchas iniciativas con un mismo objetivo: inundar de sangre y miedo las salas de cine.

Antonio López

Antonio López

"Pregúntame por las películas que quieras salvo las que no conozco, de esas no he visto casi ninguna."
Antonio López

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