The Flash, Supergirl y la estrategia del multiverso

El velocista escarlata triunfó nada más pisar The CW en Arrow, generando expectación y arrasando desde el momento del estreno de la serie que lleva su nombre. The Flash rompió récords y motivó a Greg Berlanti a hacer crecer su imperio televisivo. Así, a día de hoy su nombre está en los títulos de crédito de seis series en emisión: Arrow, The Flash, Blindspot, The mysteries of Laura, Supergirl y Legends of tomorrow. Cuatro de ellas, producciones basadas en los héroes de DC Comics. El boom superheroico comiquero se mantiene. Ante dicha situación, mencionada repetidamente en toda suerte de artículos de blogs seriéfilos y cinéfilos, quedan tres cuestiones sobre la mesa: ¿es necesario explotarlo todo tanto? ¿Se está perdiendo calidad por dicha sobreexplotación? ¿La evolución hacia el multiverso es positiva?

Supergirl y sus últimos episodios sirven para ilustrar todo esto. La serie de la prima de Superman se ha estancado, más incluso de lo que podía llegar a aparentar en sus primeras aventuras en la CBS. La inclusión de nuevos personajes recurrentes y tramas paralelas a la historia central de Kara no han sido suficiente. Tenemos historias como la de Bizarro, Adam Foster, o el último de los desastres: el Black Mercy y las alucinaciones con Krypton. Argumentos planos, superficiales, artificiosos, innecesarios para una serie que podía ser mucho más de lo que es. O al menos eso es lo que se podría pedir a la CBS, que, al fin y al cabo, es una cadena más adulta que The CW, enfocada al público juvenil.

Desde el regreso de la serie en enero, la mejor trama desarrollada ha sido la de Toyman, el villano de los juguetes. Si bien acelerada, nos aportó algo de profundidad (al fin) en el personaje de Winn Schott, secundario interpretado por Jeremy Jordan, así como en su relación con Kara. Se pudo apreciar algo más “humano” y “realista” que lo que estamos acostumbrados a ver en Supergirl. ¿Tópicos familiares y de relaciones no correspondidas? Por supuesto. Pero menos artificiales. Al contrario de lo que ocurrió con Bizarro y con el Black Mercy.

La inclusión de Bizarro fue una absoluta decepción. Se quedó en una pequeña Frankenstein sin una trama realmente lógica con un creador “muy inteligente” que se ve derrotado con demasiada facilidad. El personaje de Maxwell Lord quedó tan destrozado como la relación exprés de Kara con Adam Foster (Blake Jenner, marido de Melissa Benoist), hijo de Cat Grant. Esta subtrama del episodio dedicado a la antítesis de Supergirl no tuvo apenas peso en la historia. ¿Simple excusa para meter al marido de la actriz en la serie? Parece que sí, puesto que no aportó nada a Supergirl, más allá de la rabieta de Cat con su asistenta.

Además de esto, se profundizó en la historia de J’onn J’onnz, con un CGI que daba más ganas de llorar que la historia que relataba éste. No ha sido la única historia de flashbacks relatada durante estos últimos episodios. En el episodio del pasado lunes 8, emitido en EEUU, Kara fue abrazada por una garrapata-flor-pulpo gigante que la sumió en una alucinación kryptoniana. Había altas expectativas vistas las fotos promocionales, pero se quedó en nada. Una subtrama, otro recurso desesperado por despertar la curiosidad de la audiencia y el interés. Ni siquiera (SPOILER) la muerte de Astra lo salvó. La villana exhaló su último aliento, pero a Supergirl parece que le puede quedar alguno más. ¿El motivo? Mantiene unas audiencias muy decentes… y está The Flash.

Tras muchos rumores, la CBS y The CW han llegado a un acuerdo definitivo, y el próximo 28 de marzo se emitirá el esperado crossover en la cadena de la superheroína. Volvemos, por tanto, a las tres preguntas del inicio, visto el desarrollo de Supergirl. ¿Es necesario explotarlo todo tanto? El mundo del cómic es la gallina de los huevos de oro. Existe Marvel, existe DC, en la pequeña pantalla, la grande, la mediana, en los videojuegos, el merchandising… Es una moda que se ha convertido en pasión para muchos. Pero, como todo, cuando un fenómeno comercial se extiende, se lleva hasta el límite. Y más allá. ¿Era necesaria Legends of tomorrow, o Agent Carter? Hay quienes piensan que sí, y quienes piensan que no. Mientras la gente siga viéndolas, comprando, interesándose, no dejarán de existir y producirse. Podríamos decir que es necesario para quienes buscan un producto de superhéroes. Es innecesario para quien desee un producto de calidad. Llega un punto en el cual consumir productos de ese boom es como consumir comida rápida. Tampoco nos equivoquemos, un, llamémoslo “fast-show”, puede crecer para convertirse en algo mejor, aunque es menos habitual. Es lo que ocurrió por ejemplo con Agents of S.H.I.E.L.D.

¿Cómo se compensa todo esto? Con el multiverso, el popular hype. El mundo del cómic tiene mucha profundidad y desarrollo. Los héroes y villanos se alían, sus historias se entrelazan. Cada héroe posee un mundo propio. Por tanto, con cada alusión al multiverso, el hype aumenta. Con cada cambio, con cada apuesta, cada novedad. Que se lo digan a la Tierra 2 de The Flash y el éxito que ha tenido. Los spin-off, los nuevos personajes que se puedan incorporar a una serie… El multiverso va tendiendo puentes entre cadenas, productoras y asuntos legales. En el caso del próximo crossover The Flash/Supergirl todavía no hay muchos detalles aparte de la fecha de emisión. Una brevísima aparición de la rubia en el último episodio emitido de la serie del velocista escarlata fue la primera pista. Eso, junto a otros muchos detalles, elevaron el interés en las redes. Así, hasta que se emita y se busquen otros detonantes que devuelvan a la audiencia a su puesto de espectadores entusiastas.

Todo es márketing y estrategia. Las series tienen su target en el mercado, y a ese target le gusta lo que hay. Por muy mala que sea una temporada, un episodio, una actuación. Si se consigue ganar al público en un primer momento, hay quienes no se desengancharán nunca, por mucho que flojee. Ésa es la realidad. La televisión de calidad, las series profundas, complejas, son obras de arte. Pero la comida rápida también está buena. En ocasiones, muy buena. Al fin y al cabo, lo que se suele buscar es entretenimiento. Y eso se consigue con poco.

Rocío de la Aldea

Rocío de la Aldea

Proyecto de comunicadora audiovisual, scout, zurda, seriéfila y marvelita. Mi sueño es tener un dragón. Escribo cosas.
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