The Beast Must Die : la autodestrucción como deporte familiar

Las series que siguen derroteros poco habituales suelen desconcertar bastante de inicio, al evitar ese encasillamiento inicial que mucha gente necesita para saber a que atenerse. ‘The Beast must die’ toma ese elección desde el primer episodio, desarrollando un thriller psicológico donde todos los personajes compiten por tener el trastorno mental más grave.

Tiene el acierto de tener un reparto con grandes actores y actrices que hacen algo más creíble una historia que tiene un buen inicio, pero que va girando hacia lo inverosímil a medida que van avanzando en sus cinco episodios, con una extraña dirección del finlandés Dome Karukoski que se lo ha pasado en grande rodando en los bonitos exteriores en la isla de Wight, pero que no se ha puesto precisamente al servicio de un errático guión.

‘The Beast must die’ alterna momentos interesantes con otros más discutibles, con un resultado final bastante irregular, por debajo de las expectativas de un misterio con gente como Jared Harris, Cash Jumbo, Billy Howle o Geraldine James en los papeles principales, como te voy a analizar a continuación.

Ficha: The Beast must die 5 ep 60 min may-jun 2021- Cadena: Britbox ( UK) / Inédita (E)

La trama :

Frances Cairnes es una maestra que está completamente obsesionada con encontrar al causante del atropello y fuga que acabó con la muerte de su hijo de seis años Martie, durante unas vacaciones en la isla de Wight. Desesperada al ver que la policía local no se está tomando mucho interés en resolver el caso, decide tomar cartas en el asunto y empieza a investigar, buscando testigos o personas que pudieran saber algo sobre ese atropello.

Tras diversas pesquisas llega a la conclusión de que una poderosa familia local, los Raffety pueden haber jugado un papel importante en ese atropello, por lo que no duda en infiltrarse en esa familia, aprovechándose de uno de sus eslabones más débiles.

En paralelo tenemos al detective Strangeways que se acaba de incorporar a la comisaria de la isla de Wight, que tras atender a Frances, empieza a investigar el caso de forma oficial, descubriendo toda una red clientelar que controla  la isla a todos los niveles.

‘The Beast must die’ se puede dividir en tres partes, un prólogo que establece la premisa inicial y que dura todo el piloto, el núcleo duro de los tres episodios centrales, donde toda la acción transcurre en el entorno familiar sospechoso y por último un episodio final, que sirve como un extraño epílogo de la historia.

En esas tres partes vemos la acción a tres niveles diferentes de problemas mentales, Frances la madre incapaz de superar su duelo y que busca justicia, el detective Strangeways aquejado de una ansiedad galopante por sucesos del pasado y por último la familia Rafferty donde cada miembro es un cuadro  patológico de diferentes problemas mentales como la depresión aguda, el narcisismo exacerbado o la necesidad acuciante de expiar graves errores del pasado.

En este marco familiar cabe destacar la presencia de Jared Harris ( sentado ) como George Rattery el patriarca de un clan que gobierna con mano de hierro, con el apoyo incuestionable de su hermana Joy, interpretada por la gran actriz Geraldine James (centro, de pie). Jared Harris deja su impronta en todas sus escenas, aunque en esta ocasión el material está bastante por debajo de su enorme calidad como actor como hemos visto recientemente en ‘Chernobyl’ o ‘The Terror’.

La estrella de ‘The Beast must die’ es indudablemente Cush Jumbo que da vida a la atormentada Frances, un personaje que se le descontrola en determinadas ocasiones, forzando demasiado la mano de la credulidad del espectador y que me ha parecido por debajo de su magnífica abogada en ‘The Good Fight’ y ‘The Good Wife’.

Billy Howle ( Motherfatherson, La serpiente) se está especializando en papeles de gente obsesiva hasta limites enfermizos, pero en esta ocasión su detective Strangeways se pasa de rosca y está por debajo de otras de sus creaciones, en especial la del diplomático neerlandés de ‘La Serpiente’ .

‘The Beast must die’ es una propuesta bastante desconcertante por esos bandazos narrativos que va dando a partir del segundo episodio y la escasa empatía que provocan todos los personajes, con una adaptación de la guionista Gaby Chiappé  que ensombrece bastante el libro original en el que está basada, ‘The Beast must die’ escrito en 1938 por Cecil Day-Lewis, el padre del actor Daniel, aunque  bajo el seudónimo de Nicholas Blake.

En estos casos, la valoración final puede variar bastante dependiendo de la aceptación de esos personajes y de los giros bastante forzados de una historia que me ha dejado una cierta sensación de insatisfacción al finalizarla.

Para acabar el artículo os dejo con el trailer del estreno del primer estreno original de la plataforma británica Britbox.

Para cualquier comentario no dudéis en contactarme aquí o a través de mi cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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