Logan: un adiós agridulce
Mar11

Logan: un adiós agridulce

Han pasado casi 17 años desde que Hugh Jackman se convirtió en Lobezno en aquella lejana X-Men, una de las películas que plantó la semilla de lo que se terminaría siendo el actual boom del género de los suerphéroes en la gran pantalla. 17 años en los que han conseguido exprimir a un personaje que a priori no da mucho de sí, pero que ha terminado convirtiéndose en uno de los favoritos del público y en los que ha compartido pantalla con un Patrick Stewart igual de memorable en la piel de Charles Xavier. Ellos dos son sin lugar a dudas los principales responsables (junto a Ian McKellen) del tremendo éxito que ha tenido la saga de los mutantes, y es que la química entre el profesor y el alumno rebelde ha sido siempre uno de los puntos fuertes de las producciones de Fox. Logan supone el adiós del héroe de las garras, un adiós que ya se anticipaba agridulce en cuanto a tono y que prometía elevar el género de los superhéroes un par de escalones más, como ya lo hiciera en su momento la trilogía de Batman de Christopher Nolan. Lo cierto es que casi lo consigue. Las películas del “universo X-Men” siempre se han caracterizado por lo mismo: su irregularidad. Es realmente sorprendente como los largometrajes de la casa Fox son capaces de lo mejor y de lo peor con pocos años de diferencia, siendo los ejemplos más claros X-Men 2 y X-Men: La decisión final. Mientras que la primera está considerada una de las mejores producciones de capa y spandex de la década pasada, la otra es la entrega más lapidada de toda la serie. Logan se aleja de todos esos trabajos, ofreciendo un tono que la acerca más al western clásico con toques de road movie y slasher, presentándonos una historia que se olvida de casi todos los mutantes secundarios y se centra en la relación entre un Lobezno más agrio que nunca y un profesor X machacado por el paso del tiempo. El argumento es una simple excusa para volver a juntarlos y ofrecernos algunos de los mejores momentos de estos dos personajes, y es que el corazón de la película está en sus protagonistas, no en su historia. Uno no puede evitar sonreír al verlos compartir planos e intercambiar frases, y es que esos dos héroes magullados han crecido y envejecido delante de nuestros ojos. La sobriedad del guión contrasta con unas escenas de acción un tanto aburridas pero en las que Jackman saca toda la rabia que lleva dentro; la furia que transmite y lo visceral de las imágenes que nos ofrecen compensan una...

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Deadpool: el antihéroe rompedor
Feb22

Deadpool: el antihéroe rompedor

[ESTA ENTRADA PUEDE CONTENER ALGÚN QUE OTRO PEQUEÑO SPOILER DE DEADPOOL. NADA VITAL, PERO QUEDÁIS AVISADOS] Marvel está de vuelta con un largometraje no apto para menores. ¿Qué implica esto? Por mucho que a un niño le gusten los superhéroes, Deadpool no es una película al  uso, y mucho menos para un público infantil, a pesar de que lleve un traje chillón (es para que no se vea la sangre): aquí tienes sexo, violencia, palabras malsonantes de todo tipo, y referencias que un niño no entenderá. Y otras tantas que una persona ajena al universo cinematográfico Marvel de Fox tampoco entenderá. Eso ya es un mal menor. Más o menos. La cuestión es simple: Deadpool no busca inspirar a los más pequeños a ser héroes. Este protagonista es un antihéroe: ni es idílico ni está controlado por Disney. Es un pequeño detalle que queda muy claro viendo el tráiler, pero que para algún padre despistado igual no es suficiente. De todas formas, el “Soy el p*** amo” de los pósters debería indicar algo también. No es que sea muy sutil. Aclarado esto, demos paso a la crítica.   Por contextualizar: tras el desastre de X-Men Orígenes: Lobezno, nació el proyecto X-Men Orígenes: Deadpool. Tim Miller y el mismo Reynolds lo comenzaron a rodar allá por 2012, buscando con él redimir al Wade Wilson del largometraje previamente mencionado. Gracias al esfuerzo y entrega del director y del protagonista, y tras mucho negociar, Fox aceptó seguir adelante con Deadpool. Y la jugada les salió bien. Mérito de esto se lleva, en su mayor parte, la magnífica campaña de márketing viral desarrollada para la película y protagonizada por un Ryan Reynolds dispuesto a darlo todo por su personaje, sin apenas mostrar su rostro. Provocativa, arriesgada, real, fiel al Deadpool de los cómics. A día de hoy son muchos los que conocen a este personaje embutido en un traje rojo y dispuesto a romper con el resto de producciones de superhéroes estrenadas hasta la fecha. Se ha lanzado a un público que en su mayoría desconocía la existencia de Wade Wilson, captando su atención sin apenas buscar relación con los X-Men. El mercenario bocazas se ha ganado al público a base de entrega.   58 millones costó su producción y más de 135 recaudó en su fin de semana de estreno en EEUU: una apuesta resultante en un éxito demoledor en taquilla. Le ha valido el mejor estreno de todos los tiempos de una película para mayores de 18, así como el mejor estreno en el mes de febrero. Pero, ¿qué tiene Deadpool a la hora de la verdad? La película detalla la historia de cómo Wade Wilson...

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La Quinta Ola: la importancia de las películas teen
Ene21

La Quinta Ola: la importancia de las películas teen

Desde que Harry Potter dio el paso a la gran pantalla allá por el año 2001, parece que el único subgénero que mantiene ocupada su plaza en la cartelera durante los 365 días del año es el de las cuestionables adaptaciones de sagas literarias destinadas al público teen. En este 2016 el turno es para La Quinta Ola, porque hay que reconocer que, aunque a muchos nos pese, el cine no deja de ser un negocio y el público adolescente es uno de los colectivos que más caja hace.

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El puente de los espías: Spielberg, el gran patriota
Nov26

El puente de los espías: Spielberg, el gran patriota

Steven Spielberg vuelve a la gran pantalla tras las cámaras tres años después de su último film, Lincoln, y lo hace con El puente de los espías, una película que combina drama judicial y thriller de espionaje, y que nos traslada a los años 50, en plena Guerra Fría. El experimentado equipo de Spielberg propone poca reflexión del público a cambio de mucho entretenimiento. A modo de breve sinopsis, Tom Hanks interpreta a James Donovan, un prestigioso abogado, al que le es encargado defender a un espía soviético, al que quieren concederle todas las garantías judiciales posibles, para que nadie tenga nada que objetar. Para Donovan, defender a un presunto espía soviético resulta complicado ante el rechazo generalizado, inclusive de su familia, que teme el escarnio al que serán sometidos por la sociedad. Paralelamente, un piloto estadounidense, que sobrevolaba ilegalmente la Unión Soviética para sacar fotografías aéreas de espionaje, es abatido y detenido por los soviéticos, por lo que Donovan, cuya especialidad son en realidad los seguros, propondrá la estrategia de intercambiar a los prisioneros… Dicha la premisa de la cual parte la película, resaltar que se trata de un film que tiene bastantes elementos a destacar de forma positiva, pero también algunos a criticar negativamente. Empezaré por sus partes positivas. El puente de los espías cuenta con una puesta en escena grandiosa, un magnífico ejercicio cinematográfico de espionaje y contraespionaje; cine de calidad. Y durante gran parte del metraje, Spielberg demuestra de nuevo su maestría tras las cámaras y en la dirección, manteniendo hábilmente una narrativa fluida, y creando además una ambientación espectacular de los años 50 -sobre todo de Berlín- donde el escenario cobra protagonismo. La película respira clasicismo puro, y es una de las cintas de Spielberg más melancólicas. El guión, escrito por los hermanos Coen y Matt Charman, recrea unos hechos reales interesantes añadiendo un corte de intriga novelística, y cuenta con tres líneas argumentales (siendo quizá la del piloto estadounidense la peor elaborada, y resultando algo forzada su presentación y elaboración). También resulta innegable la gran labor del habitual director de fotografía de Spielberg, Janusz Kaminski, logrando una vez más una vistosa fotografía, llena de buenos contrastes y que resalta en parte gracias a la buena ambientación artística realizada. Por otro lado, Tom Hanks realiza una interpretación bastante buena, pero quien merece una mención especial es Mark Rylance en su papel secundario interpretando al espía soviético que termina siendo apresado y juzgado, puesto que cada vez que aparece en escena logra robar el protagonismo absoluto con su especial carisma; será seguramente una interpretación merecedora de una nominación al Oscar. Resaltadas las partes positivas de la película, toca la crítica negativa. En primer lugar, Spielberg vuelve a caer en el pesado maniqueísmo de...

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