Superman: media vida en la gran pantalla

[Para la siguiente entrada no se han tenido en cuenta producciones como Stamp Day for Superman o la fallida Superman Lives, de la que hay el interesante documental The Death of Superman Lives, ni tampoco las películas de animación]

Verano de 1934. Jerry Siegel y Joe Shuster se sientan y comienzan a plasmar sobre el papel los primeros trazos de lo que años más tarde se convertiría en uno de los iconos más importantes de la cultura contemporánea, además del punto de partida de un género que hoy en día sigue tan vivo como por aquel entonces. Cogiendo elementos de otras producciones como La marca del Zorro así como de historias propias, como El reino del superhombre, breve relato publicado en 1932 en el que nos presentaban a un villano que controlaba el mundo gracias a sus poderes telepáticos, Siegel y Shuster asientan los primeros pilares que acabarán conformando a Superman, cuya primera aparición data de 1938 (Action Comics #1) y que con los años llegaría a ser un auténtico fenómeno de masas reconocido alrededor del mundo, capaz de transcender las páginas del cómic y conquistar otros territorios como la radio, televisión o el cine, algo impensable para la época. En unas pocas semanas, y tras tres años de producción, el último hijo de Krypton volverá a la gran pantalla acompañado del encapuchado de Gotham en la que promete ser una de las películas más taquilleras del año, lo que nos sitúa en el momento ideal para dar un pequeño repaso a sus aventuras en el celuloide.

Era Christopher Reeve:

superman_2En 1974 el productor Alexander Salkind se hizo con los derechos de Superman para producir el que sería el primer gran largometraje del Hombre de Acero. Mario Puzo, autor de El Padrino, fue el encargado de realizar la primera versión de un guión que contó con un total de 550 páginas, cifra absurda para una película. David y Leslie Newman junto con Robert Benton quitaron un poco de paja, pero no fue hasta la inclusión de Richard Donner como director, quien había conseguido un gran éxito con su último largometraje La Profecía, que el manuscrito definitivo vio la luz después de que el director exigiese trabajar con un guión propio, incluyendo así al guionista Tom Mankiewicz en el proyecto. Lo más complicado fue encontrar al actor ideal con la presencia y el carisma necesarios para asumir un papel de esa magnitud; fue un joven absolutamente desconocido que siempre aparecía último en la lista de posibles candidatos quien consiguió encandilar al equipo de producción, dejando claro tras una breve audición que había nacido para ese trabajo. Christoher Reeve adoraba el personaje y lo consideraba un modelo a seguir. Desde el primero hasta el último día de su vida, Reeve encarnó a Superman tanto en la ficción como en la vida real.

Superman: La Película se estrenó en 1978; la crítica y el público alabaron la obra de Richard Donner, quien consiguió llevar a cabo una adaptación redonda que contaba con los nombres de pesos pesados como Marlon Brando, Gene Hackman y John Williams, pero fue sin duda alguna la interpretación de Christopher Reeve lo que la convirtió en todo un fenómeno de masas. Su aparición en pantalla encandiló tanto a niños como adultos, e incluso hoy en día el nombre de Clark Kent se sigue asociando a ese joven neoyorquino. Es cierto que el paso del tiempo no le ha jugado una buena pasada, pero es imposible que el visionado de esta obra no imprima una sonrisa en la cara del espectador. Lamentablemente, todas las cosas que se hicieron bien en esta entrega se tiraron por la borda con las secuelas. ¿El motivo? La avaricia.

superman_3Tras el éxito arrollador de Superman, Salkind supo que entre sus manos se encontraba un producto que imprimía billetes por sí solo. Pero nunca es suficiente, por lo que el productor decidió deshacerse de uno de los pilares que llevó al Hombre de Acero a la estrellas; Donner fue suplido por Richard Lester, además de sustituir a Marlon Brando como Jor-El por Susannah York como la madre biológica de Kal-El, Lara Lor-Van, para terminar de rematar la faena colocando a Ken Thorne en el puesto de John Williams. El resultado fue una película desigual y sin un rumbo claro. El hecho de que utilizar material ya rodado por Donner además de composiciones de Williams junto al producido por el nuevo director y compositor no ayudaron, hasta el punto de que es fácil distinguir qué aportaron cada uno a la película siendo lo de los dos primeros de una calidad claramente superior. Esta falta de cohesión estilística sumado a un guión más pobre hacen que esta segunda entrega, a pesar de que consiguió buenos números y unas críticas aceptables, palidezca en comparación con la original. Todo el amor y pasión que se había volcado en la Superman: La Película brilla por su ausencia, y sin dejar de ser un producto entretenido, Superman II es completamente prescindible. Pero como lo que va a mal siempre puede ir a peor, dos cosas ocurrieron que hundieron la franquicia durante décadas. Esas dos cosas son Superman III y Superman IV: En busca de la paz.

La tercera entrega es un auténtico despropósito. Richard Lester repitió como director y le tocó enfrentarse a la tarea de tener que sustituir a un Gene Hackman que había decidido abandonar el barco tras Superman II. El elegido para ocupar su lugar fue Robert Vaughan como Ross Webster, un villano sospechosamente parecido al enemigo clásico del Hombre de Acero, y el cómico Richard Pryor en el papel de Gus Gorman, alrededor de quien se centró la atención más de lo necesario llegando al punto de dar vergüenza ajena. Ni siquiera el buen hacer de Christopher Reeve consiguen salvar la película, un Reeve que volvería a enfundarse el traje 3 años después para el último intento de exprimir a la franquicia.

Superman IV: En busca de la paz terminó por sepultar la saga. La interesante idea original de representar los miedos de la sociedad frente a un posible apocalipsis nuclear en plena Guerra Fría se quedó solo en eso, una buena idea. La floja ejecución de todos y cada uno de los aspectos que la conforman, además un enemigo, El Hombre Nuclear, falto de carisma, hacen que ni el retorno de Gene Hackman ni la nuevamente brillante interpretación de Reeve la salven de la quema. Con una ridícula recaudación de 15 millones de dólares, esa búsqueda por la paz se convirtió en realidad, pero no de la forman que esperaban. La saga cinematográfica del Superman de Reeve había llegado a su triste final.

Superman Returns:

superman_4No fue hasta 2006 que Warner Bros. decidió que era el momento de dar al superhombre original una nueva oportunidad. El encargado de llevar a cabo el proyecto fue Bryan Singer, quien además de colocarse detrás de las cámaras ejerció las labores de coguionista y coproductor. El escogido para ponerse en la piel de Kal-El fue el desconocido Brandon Routh, en quienes los productores confiaron para continuar el legado de Reeve. Returns recibió buenas críticas en su estreno y se convirtió en una de las películas más taquilleras del año, pero con el paso del tiempo el largometraje ha ido desapareciendo de la memoria de los espectadores.

Returns, situada cronológicamente tras lo acontecido en Superman II, eliminando así todo rastro de Superman III y IV de la continuidad, falla al intentar mostrarnos una historia más personal debido a la nula química entre Routh y su compañera de reparto Kate Bosworth (Lois Lane); no son pocos los que creen que la contratación del hoy en día Ray Palmer de Legends of Tomorrow se realizó más por su parecido físico con Reeve que por su capacidad por encarnar al personaje. También juega en su contra una falta de acción que, a pesar de algunas secuencias espectaculares y unos efectos especiales que le valieron la nominación para los Oscars, no colabora para suprimir los bostezos que produce ver al dúo protagonista, por no olvidarnos de un desenlace con “enemigo final” en forma de isla de kryptonita. Lo que sí vale la pena destacar es la magnífica interpretación de Kevin Spacey como Lex Luthor y una banda sonora genial compuesta por John Ottman, además del retorno de Marlon Brando como Jor-El utilizando imágenes de archivo. Warner Bros. esperaba con esta nueva entrega poder relanzar la franquicia en las pantallas de todo el mundo, pero el intento se quedó a medias. A pesar de los buenos números, Returns no consiguió conectar con el público como Superman: The Movie hizo en su día, hecho que condujo al estudio a replantearse los planes de futuro del personaje y echar el freno una vez más en su carrera cinematográfica.

El Hombre de Acero:

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Warner no terminó del todo satisfecha con los resultados obtenidos por Superman Returns. Según el estudio, la película no consiguió posicionar al personaje como ellos esperaban, por lo que la idea de hacer una secuela directa se descartó sin miramientos. Corría el año 2008 cuando la productora empezó a mover ficha y tomar contacto con algunos de sus autores de mayor confianza, que en los últimos años habían conseguido participar en las historias más aclamadas del personaje. Entre esos nombres estaban Grant Morrison (All Star Superman), Mark Waid (Superman: Birthright) y Geoff Johns (Superman: Último Hijo, la cual escribió con la colaboración de, sorpresa, Richard Donner; actualmente Johns es el director creativo de DC Comics). Todos ellos dieron ideas a la compañía sobre cuál creían que debía ser el camino a seguir, e incluso se sumaron otros nombres como Mark Millar (The Authority, Kick Ass), quien escribió el manuscrito de un proyecto diseñado para ser una trilogía al más puro estilo El Señor de los Anillos que recorrería la vida entera de Kal-El, desde su nacimiento como Superman hasta el momento en que perdería sus poderes al entrar el Sol en estado de supernova.

superman_7Todas esas ideas se apartaron rápidamente al entrar en escena uno de los directores predilectos de Warner, Christopher Nolan, quien por aquél entonces estaba planificando la historia de The Dark Knight Rises junto a David S. Goyer. Goyer contó al director su idea sobre cómo llevar a cabo un reboot del personaje en tiempos modernos; a Nolan le encantó y se la presentó a Warner, quienes se frotaron las manos. Al fin y al cabo, si el director de la película basada en un cómic más taquillera hasta el momento, The Dark Knight, creía en el proyecto, el éxito estaba asegurado. Se barajaron varios nombres para ocupar el puesto de director: Robert Zemeckis, Darren Aronofsky, Guillermo del Toro y Tony Scott, entre otros, pero el elegido para llevar a cabo la tarea fue nada más y nada menos que Zack Snyder, quien en 2009 había realizado la excelente adaptación de la novela gráfica Watchmen, de Alan Moore (un apunte para los “no creyentes”: recomiendo ver la Director’s Cut o, con algo de suerte puesto que es difícil encontrarla, la Ultimate Cut; las dos versiones son muy superiores a la estrenada en cines). El elegido para ponerse la capa fue Henry Cavill, quien ya había participado en el casting de Superman Returns y había rodado algunas películas llevando a cabo papeles secundarios, por lo que volvemos a tener a un actor prácticamente desconocido con la capa a los hombros; el elenco principal se completó con Amy Adams (Lois Lane), Kevin Costner (Jonathan Kent), Diane Lane (Martha Kent), Russel Crowe (Jor-El), Ayelet Zurer (Lara Lor-Van), Laurence Fishburne (Perry White) y Michael Shannon como el General Zod, además de encargar a Hans Zimmer la composición de la banda sonora. Pero el objetivo de Man of Steel no era solo volver a colocar en primer plano al héroe de calzoncillos rojos, sino que también tenía la misión de marcar el punto de partida del universo cinematográfico DC.

El Hombre de Acero se convirtió en la película de Superman más taquillera de la historia, consiguiendo superar la cifra de los 600 millones de dólares en todo el mundo. A pesar de la buena recepción en las salas, la película dividió tanto a críticos como a la audiencia. Los dedos de los detractores de esta nueva versión del personaje señalaron de forma injusta a Zack Snyder, cuando tal vez el mayor problema lo encontramos en el guión, que corrió a cargo de Goyer. Aún así, dicho guión no resulta tan desastroso como muchos afirman; sí, tiene algunos puntos a mejorar, pero en líneas generales cumple estupendamente. Hay quejas recurrentes como la famosa escena del tornado, vilipendiada hasta la saciedad por ser supuestamente estúpida. Invito a quienes lleven a cabo esta afirmación que reflexionen sobre el contexto de la escena, la relación entre Jonathan y Clark y el mensaje que está intentando transmitir la secuencia.

superman_8El error más grande es el considerar a Man of Steel como una película de Superman. No lo es. El largometraje de Zack Snyder se centra al completo en la historia de cómo Clark se convierte en el superhéroe, de cómo ese joven de mente moldeada a partir de los conocimientos y costumbres humanas, que forma parte de un cuerpo con habilidades extraordinarias, se ve puesto en una situación que lo supera y le dificulta la tarea distinguir qué es lo correcto y qué no, saber si vale la pena ponerse de pie y defendernos o abandonarnos a nuestra propia suerte, con el añadido de que, a diferencia de la entrega original de Richard Donner, en esta ocasión no hay nadie para guiarlo en la dirección correcta, solo consejos y opiniones del resto de personajes; la decisión sobre qué hacer es totalmente suya.

El mayor enemigo de la película es la primera entrega de Christopher Reeve, que caló tan hondo en la mente de los espectadores que éstos tienen esa imagen del personaje como punto de referencia. Todo lo que no se parezca a esa versión no es Superman, pero la realidad es que él es mucho más grande que cualquier película o adaptación que se haya realizado. Así como hiciera por aquel lejano 1938 al iniciar un género que ha aguantado el paso de las décadas, es Superman quien nuevamente llevó a cabo la tarea de marcar el inicio del que será el universo DC en la gran pantalla.

Se cierra el telón…de momento:

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Ese extraterrestre del desaparecido planeta Krypton es tal vez uno de los personajes más “humanos” creados a través de las páginas de un cómic. Algunas de sus mejores historias se alejan de combates interminables y enemigos imposibles, para girar alrededor de cosas mundanas que nos afectan a todos, y cómo este superhombre es capaz de ayudarnos infundiendo esperanza y bondad ya sea salvando a una joven al borde del suicidio (All Star Superman) o demostrando el amor y adoración que siente por sus padres adoptivos tras rescatar a un niño (Superman: Las Cuatro Estaciones). No es ninguna casualidad que su contrincante número uno sea un ser humano que carece de cualquier tipo de superpoder; y es que en la gran mayoría de casos, nosotros mismos somos nuestros peores enemigos.

Lucas Di Rado

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"O mueres como un héroe, o vives lo suficiente para verte convertido en un informático."
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