Star Wars, The Last Jedi: El último vuelo de Carrie Fisher

Esta nueva franquicia galáctica orquestada por Rian Johnson o J. J. Abrams -ambos se calentarán la silla del director en futuras entregas- o quien quiera que Disney desee hacernos creer que maneja el cotarro además de Kathleen Kennedy y Lawrence Kasdan, parece condenada a repetir el patrón de su más ilustre predecesora. Si en ‘El Despertar de la Fuerza’ (2015) Abrams recuperó el tono primigenio de cuento de aventuras donde un grupo de amigos unían fuerzas para liderar la resistencia frente a un lider perverso, tomando como patrón a ‘La Guerra de las Galaxias’ (1977, George Lucas), esta vez, al igual que en ‘El Imperio Contraataca’ (1980, Irvin Kershner) ese mismo núcleo protagonista se divide de nuevo en distintas tramas paralelas, y algunas de ellas -la de la chatarrera Rey- serán idénticas a las vividas por sus homólogos en el clásico de Kershner.


La lectura complaciente de esta tercera trilogía sería admitir que, asemejándose más a las películas originales, los nuevos episodios toman distancia de los tostonazos dirigidos por George Lucas hace aproximadamente 15 años, y ansían reavivar la chispa de la que en su día fue la franquicia cinematográfica más entretenida de todos los tiempos, solo que hoy se ha transformado en la más innecesariamente alargada -honor que comparte con las de Star Trek y 007-.

A la sensación de deja vu constante provocada además por un batiburrillo de secuencias y diálogos extraídos sin pudor ni disimulo de los momentos más memorables que dió ‘El Retorno del Jedi’ (1983, Richard Marquand), se suma la falta de empatía que todavía siguen inspirándome Rey, Finn y Poe Dameron. Como en el capítulo predecesor, los más nostálgicos se verán empujados a las salas para volver a escuchar la sintonía de John Williams -al pie del cañón, como siempre- con un sonido atronador y esperar expectantes a que algún miembro de la vieja guardia haga acto de presencia. En esta ocasión, son Mark Hamill, Carrie Fisher, Anthony Daniels y Frank Oz quienes toman el relevo jubilar a Harrison Ford, y desde luego cada segundo con ellos vale más que todas las secuencias de batallas espaciales donde no aparecen.


¿Pero qué sentido tiene querer renovar la marca Star Wars, reciclarla para una nueva generación, si tu principal gancho siguen siendo los minutos arañados por las mismas caras de hace 40 años? En eso consiste la nostalgia, supongo. Pero para mí con eso ya no basta.

Antonio López

Antonio López

"Pregúntame por las películas que quieras salvo las que no conozco, de esas no he visto casi ninguna."
Antonio López

Antonio López

"Pregúntame por las películas que quieras salvo las que no conozco, de esas no he visto casi ninguna."

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