Reconciliándome con la comedia (II) – Garth Marenghi’s Darkplace

Garth Marenghi y su mejor amigo: el croma

La comedia televisiva es mi particular talón de Aquiles. En esta serie de artículos, la cual comienza aquí, estoy haciendo un propósito de enmienda y podéis acompañarme en mis descubrimientos en el mundo de la risa.

En este nuevo paso en mi rehabilitación hablaremos de Garth Marenghi’s Darkplace (Channel 4). En en anterior artículo tocábamos una serie de radiante actualidad como Transparent (Amazon Studios) y en este nos remontamos un poco en el tiempo, en concreto hasta el 2005 para descubrir una de las comedias más delirantes y fuera de orden -y de todo sentido- que existen.

¿Homenaje a los 80? 

Escenas de persecución a toda velocidad con coches que vuelcan de las formas más extraordinarias, tramas simples, personajes claramente diferenciados en buenos y malos, héroes protagonistas que vencen a enemigos más numerosos y mejor armados capítulo tras capítulo, personajes femeninos con menos personalidad que un florero, finales de lo más previsible y, por lo general, protagonistas que son luchadores anónimos que velan por la justicia y la libertad de todo el mundo -bueno, de Estados Unidos, que viene a ser lo mismo para ellos-. Las series de acción creadas en los años 80 son un género en si mismo. No hay nada en la producción televisiva tan fácilmente reconocible como alguno de los títulos de esta época: Knight Rider -conocido como El coche fantástico en España- (NBC), The A-Team (NBC) o MacGyver (ABC) son los mejores ejemplos de lo que digo.

En Garth Marenghi’s Darkplace se trata de hacer algo así, pero con 20 años de diferencia. Lo que antes eran simples errores en los que nadie reparaba, porque estábamos alucinando por las explosiones de coches en batería, ahora nos desternilla de la risa. Micrófonos que se cruzan delante de la cámara, armas de fuego que no agotan sus balas, malos de risa, diálogos de pena… Todo ello está en Garth Marenghi’s Darkplace.

Cada episodio es una locura de 30 minutos de duración en la que no se sabe qué puede pasar en el hospital Darkplace. Bueno, sí sabemos que Garth Marenghi resolverá la situación. A golpe de efectos cutres y fallos de guión por doquier, se nos presenta cada historia, independiente del resto, por lo que el orden no es relevante.

Los Monty Python aún viven

Autor… Creador… Visionario… y actor

Sin duda Garth Marenghi’s Darkplace es una de las pruebas de que el humor más típico de los Monty Python no ha desaparecido. Conocidos por la serie Monty Python’s Flying Circus (BBC) y por películas como Life of Brian (1979) -más conocida en España como La Vida de Brian- los Monty Python tocarían a su fin a principios de los años 80 para no volver nunca más como el grupo cómico que eran. Sin embargo, su espíritu perduró en muchas creaciones audiovisuales caracterizadas por un humor autorridiculizante y absurdo.

La trama de Garth Marenghi’s Darkplace resulta tan forzada como lo es su apartado técnico. La música no hay por dónde cogerla, para empezar, los planos de cámara resultan imposibles y saturantes, los diálogos no tienen pies ni cabeza y es frecuente que los actores miren a cámara cuando están interpretando. Lo peor de lo peor se da cita en esta serie y ahí está la gracia. En el momento de su estreno no mucha gente llegó a comprender de qué iba esto y lo dieron por una especie de locura de una noche, por lo que el producto no llegó a cuajar en algo más grande. Sin embargo, como suele suceder en alguno de estos casos, internet ha mantenido vivo lo que las productoras dieron por imposible y eso ha hecho que hoy podamos disfrutar de algo que está completamente descatalogado. Cuando se habla de piratería, estas cosas nunca se cuentan.

En Garth Marenghi’s Darkplace se trata de reírnos de nosotros mismos, como audiencia, de lo que somos capaces de consumir y de la producción audiovisual, por lo que son capaces de lanzar al mercado.

La crónica del fracaso anunciado

Tras lo delirante de esta serie sucumbe una gran pregunta: ¿Qué fue de todos esos actores que se labraron una carrera con algún éxito fulgurante en plenos años 80? Muchos de ellos no los hemos vuelto a ver y a otros era mejor no verlos de nuevo… y a veces era mejor ni escucharlos.

Garth Marenghi (Matthew Holness) es un escritor fracasado, compositor fracasado, actor fracasado, director fracasado… que en los años 80 -de forma ficticia, claro- vivió un éxito con la serie que nos presenta en la intimidad de su hogar. Por decirlo de algún modo, Garth Marenghi es todos y cada uno de esos actores que se inflaron de éxito y dinero en la década de las hombreras para luego, tras desaparecer la espuma del champagne, acabar en el ostracismo más absoluto.

Personajes egocéntricos, apartados de la realidad más evidente y con unas trayectorias vitales más que discutibles son los que pueblan tanto el hospital de Darkplace como los cortes del director que nos encontramos en cada capítulo.

Estamos de oferta… ha llegado el 2×1

Curiosamente, a pesar de no haber gozado de un éxito destacable, Garth Marenghi’s Darkplace llegó a crear un microcosmos con un spin-off -que tan de moda están ahora- llamado Man to Man with Dean Learner (Channel 4), protagonizada por el inseparable editor de Garth Marenghi: Dean Learner (Richard Ayoade).

En esta segunda parte del universo Garth Marenghi, Dean Learner presenta un famoso programa de variedades nocturno, recogiendo lo peor y lo pésimo de todos los programas del late night americano.

En cada episodio Dean Learner entrevista a personajes de lo más peculiar, todos ellos interpretados por Matthew Holness, resultando una crítica de lo más aguda a diferentes niveles de la cultura casposa de nuestra sociedad del consumo. Manteniendo la relación entre ambas series, el primer episodio de Man to Man está dedicado al mismísimo Garth Marenghi.

El próximo paso en mi rehabilitación puedes escogerlo tú

¿Conoces una comedia diferente? Recomiéndala usando los comentarios o a través de #ReComédiate.

 

    8Sinopsis:
In the 1980s horror writer Garth Marenghi wrote, produced, directed and starred in Darkplace, a groundbreaking series set in a hospital and exploring the depths of the author's imagination. At least that's what Marenghi and his publicist/co-star, Dea Leer más
Manuel G. Crespo

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