P’tit Quinquin (Francia); La joya televisiva oculta del 2014

P’tit Quinquin es una miniserie francesa emitida por la cadena francesa Arte, que se ha convertido en la sensación europea de este otoño, llegando a ser considerada por la prestigiosa revista francesa Cahiers du Cinema, a pesar de ser una miniserie, como la mejor película de 2014, ante la sorpresa de muchísima gente que simplemente la desconocía y por encima de esos títulos de películas que os vienen a la cabeza de forma inmediata.

Por ello y para empezar mi colaboración con el blog de tviso, nada mejor que empezar con una serie sorprendente y diferente a todo lo que habeis visto hasta ahora, y que hasta hace pocos dias, solo estaba reservada a los que dominaban el frances, pero la aparición de unos subtitulos en ingles, permite que la podais apreciar en un excelente regalo de Navidad que os va a encantar a los mas inquietos.

P’tit Quinquin 4 ep 45 min. Sep 2014. Idioma: Francés. Cadena: Arte (Fr)

P’tit Quinquin es la primera incursión televisiva del prestigioso realizador francés Bruno Dumont ( Flandres, la vie de Jesus) que  se adentra en terrenos televisivos inexplorados, consiguiendo, un cruce imposible entre Twin Peaks, Freaks y Bienvenidos al Norte.

Quinquin es un chaval que pasa la mayor parte de su tiempo en su bici haciendo travesuras por su pueblo costero del norte de Francia, en la Picardia, muy cerca de la frontera belga y que solo se comporta en presencia de Eva, su amor platónico, hija de los granjeros vecinos. Su vida y la de su pueblo se ven completamente consternadas por la aparición de una vaca muerta en el fondo de un bunker , en la que en su interior aparece el cuerpo sin cabeza de una mujer. Un peculiar comandante de la gendarmería y su lugarteniente son los encargados de investigar la extraña muerte, que desata una serie de inesperados acontecimientos en el pueblo.

El nombre de la miniserie viene dado por una canción popular de la región de la Picardia, donde es considerada como un himno regional y que se escucha en los títulos de crédito de la serie que podeis ver a continuación

La historia se desarrolla en dos frentes diferentes, por un lado descubrimos el entorno rural, con la curiosidad infantil del pequeño Quinquin y su banda de colegas, con una galería de personajes excéntricos y pintorescos, que son presentados como lo mas habitual del mundo y somos testigos de su incipiente descubrimiento del amor en su relación con la vecinita Eva.

En paralelo tenemos a la pareja de investigadores mas rara de la historia de la televisión encargados de resolver el primer asesinato y todas las complicaciones posteriores que las hay y muchas, destacando el comandante Van der Weyden ( izquierda), lleno de tics y de gestos extraños que se convierte en un personaje absolutamente magnético, con un cierto aire a Charles Chaplin, mientras que su segundo el teniente Carpentier destaca por su forma bastante suigeneris de conducir su vehículo oficial.

Bruno Dumont convierte los escenarios de su infancia natal en un subyugante ejercicio audiovisual, haciendo un thriller policial con abundantes toques de comedía negra y macabra, completamente surrealista e inclasificable, que se va  volviendo mas negro a medida que avanza la trama, llegando a su clímax en el ultimo episodio.

En segundos podemos pasar del estupor a reírnos a mandíbula batiente con las excentricidades de los personajes que vemos en la pantalla, todos ellos actores no profesionales y elegidos por Dumont entre los lugareños, que sorprendentemente lo hacen de manera impecable y en especial el jardinero de oficio, Bernard Pruvost como el comandante Van der Weyden, que está impresionante. Al ser todos los actores de la zona,  hablan con el acento peculiar y natural del francés del Norte, (los ch’tis)  que ya fue objeto central del bombazo taquillero de Bienvenidos al Norte, y que refuerza la particularidad regional de la serie.

El surrealismo subyace en todo momento como en una delirante misa por el entierro de la primera victima o cosas tan sencillas como poner la mesa de una forma pintoresca, con las que Dumont se consagra como un gran creador con un lenguaje propio y original.

A continuación os dejo con una promoción del primer capitulo, para que podais haceros una idea de la propuesta.

Aunque se ha comercializado en una versión cinematográfica por algunos festivales de cine como el de Cannes o el de San Sebastian, la he visto en el formato minisérie en cuatro capítulos y me ha convencido completamente, aunque la rareza de la propuesta no la hace digerible para todos los públicos, a pesar de ello,  sus audiencias de estreno han batido los récords de la cadena Arte en Francia.

Si buscáis propuestas originales e inteligentes alejadas de todo convencionalismo, P’tit Quinquin os va a convencer plenamente, ante la catarata de imágenes y gags visuales que se suceden  con un grado de detalle y cariño, pocas veces visto en las ficciones europeas y que la ha convertido sin lugar a dudas en una de mis series preferidas de la temporada. A descubrir de manera imperativa si el gusanillo de la curiosidad os corroe por dentro y estáis hartos de ver siempre la misma serie con pequeñas variaciones, porque diferente lo es y mucho, a todo lo que han visto hasta ahora.

Esperamos sus opiniones y comentarios en la cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima.

Lorenzo Mejino

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Lorenzo Mejino

Autor del blog "Series para gourmets" del Diario Vasco, donde descubrimos series de todos los rincones del planeta, por recónditos que sean. Ingeniero de Caminos. Locutor olímpico.
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