Premios Goya 2015: El mejor año para la peor gala

El número músical que abrió la sesión. Fuente: RTVE

Mi decepción con la gala de los premios del cine español de este año ha sido máxima (hagan su propio juego de palabras con el título de la gran ganadora). Anoche en directo, twitteros como yo poblábamos las redes con nuestro enfurecimiento que crecía por momentos. De ir pormenorizando, no dejaría casi ningún títere con cabeza. Y creedme que hay la tira de cabezas que cortar.

Primero y principal, a mucha gente la he hecho gracia la aportación como presentador de Dani Rovira. A mí es que este hombre me la ha traído al pairo desde siempre y, desde anoche, todavía más. Además de hacer lo que sabe (soltar muchos chistes malos por segundo para enmascarar que son malos), fue especialmente amable en su cachondeo, así como es su humor, con ese organismo unicelular al que llamamos Ministro de Cultura: el señor “Nachito” Wert. “Nachito, póngase cómodo, quédese que hay cóctel”. Que sí, que se notaba la sorna, pero era insultantemente blanca y cómoda. Tuvo que subir a la palestra Pedro Almodóvar para hacer quedar al cómico en un ridículo espantoso (y divertido) y soltarle a Wert en un segundo la bomba que Rovira no le pudo lanzar en toda la noche: “Amigos del cine y la cultura… Señor Wert, usted no está incluido en esto“. Mientras tanto, Dani ahí seguía con su humor afable y encendiendo las redes con el “besazo” a Clara Lago cuando ganaba el Goya a Actor Revelación.

Dani Rovira preside la gala. Fuente: La Vanguardia

Que esa es otra. No contenta con ser la película española más taquillera de la historia, Ocho apellidos vascos atracó a mano armada a sus competidoras en la categoría de actores. La troika vasca, la Santa Trinidad de padre, madre y espíritu santo (Karra Elejade, que arrebató lo que llevaba escrito el nombre de José Sacristán, Carmen Machi y el propio presentador, que no es ni la mitad de actor que lo que demostró ser David Verdaguer en la estupenda 10.000 km, Rovira, que no actuaba, que no ofrecía ningún registro distinto excepto el de siempre). Que la película española con más recaudación del año tenga tres Goyas y la MEJOR película española del año tenga solamente uno (Magical Girl, a la que por lo menos reconocieron la increíble labor de Bárbara Lennie como actriz principal), deja muy claro —y subraya, por si no había quedado claro desde siempre— hacia dónde tiran los premios a la hora de elegir valorar entre los criterios de calidad y rentabilidad. Y eso es muy preocupante.

Hay otra cosa que no han aprendido en esta gala: el público español NO QUIERE ver más números musicales, copón. ¿Qué entendieron ellos? «¿Que quieren números musicales? ¡Pues se los meteremos por la nariz!». Así es: números musicales hasta donde no debería haber números musicales: empezando por el primero, que si bien no daba tanta vergüenza ajena como los raps de otras ediciones, todavía dejaba que desear, continuando con el pesado por excelencia; Alex O’Dogherty, que por unos (¡muchos!) minutos nos hizo desear con todas nuestras fuerzas vivir en un mundo sin música; Miguel Poveda antes de entregar los grandes premios (cuando todos los españoles tan sólo queríamos ver de una maldita vez que La isla mínima se lo llevaba todo y largarnos al sobre) regalándonos no solo una sino DOS canciones seguidas; el Cabesa y el Culebra entonando cuando pensábamos que la pesadilla había terminado… Seriamente, me preguntaba si lo que estaba viendo eran todavía unos premios de cine o si se habían fundido con el programa musical de la madrugada o con una película mala de David Lynch en el caso de “Odójerti”. El hecho de que la gala durara prácticamente CUATRO horas tampoco dice bastante en favor de la misma y todos ya lo hemos comprobado de sobra.

Antonio Banderas recoge el Goya Honorífico. Fuente: 20Minutos

Mi mención especial es para el equipo de realización y de cámaras, cuya labor se puede resumir en una foto. Cámaras locas, zooms surrealistas, cortes rápidos a planos que no apuntaban a ninguna parte… Dentro de la mención especial, otra mención especial al no muteo (silenciado total) de la platea durante el In memoriam (que tuvo la virtud de contar con la música de Paco de Lucía y no con pianos y violines), que permitió que toda España pudiera identificar a los “muertos de segunda” y a los de primera vía aplausos más rabiosos o menos. Por parte de realización, eso resultó ser, involuntariamente, una enorme falta de respeto.

¿Cosas buenas? Tal vez el montaje de la carrera y el discurso de Antonio Banderas. Pero con lo que quiero acabar es con la pulla final: casi siempre termino la gala de los Goya queriendo ponerme a escribir y rodar otro corto, con la ilusión de poderme subir al escenario algún día, pero, este año, lo que he hecho es desanimarme. Con la victoria monopolística de La isla mínima sobre Magical Girl (un título que, gracias a este ninguneo, acaba de convertirse oficialmente en película de culto), que fue reconocida en uno de los festivales de cine más prestigiosos del mundo (San Sebastián) pero no en sus propios galardones nacionales, queda claro que lo importante no es tener talento, sino muchos amigos importantes y toda la pasta de la taquilla.

Esto último ya lo sabía de antes, pero esta noche se ha confirmado de manera tan explícita que me ha dado hasta pavor.

Sergi Monfort

Sergi Monfort

Cinéfilo, cineasta amateur, a veces incluso juego a ser periodista. Veo películas si la universidad me deja tiempo y me quejo mucho de mis cortos. Mi mayor fan es mi madre. La gente quiere de eso que fumo, pero es que yo también.
Sergi Monfort

10 Comentarios

  1. Tenía ganas de que alguien me lo contara así.
    Puedo decir, casi en su totalidad, que estoy de acuerdo contigo (no he visto la Isla mínima ni Magical Girl aún, por lo que no puedo opinar) y que me alegro de que hayas escrito.

    Saludos!

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  2. Me ha encantado ver que alguien opina como yo. Esa euforia sin sentido que algunos tenían por que Dani Rovira (que sinceramente, este hombre la gracia ni la tiene, ni la tendrá), presentaba una gala, que como cada año, nos adormece con sus interminables musicales sin sentido y los absurdos intentos de los presentadores de hacer bromas al público que a nadie le importan.

    En definitiva, la mejor crítica que he visto en mucho tiempo. Gracias!

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  3. La primera crítica diferente…ME GUSTA.
    El segundo medio( televisión, radio, internet…) donde veo que se nombra a Pedro Almodóvar y su saludo al Ministro.

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  4. A mí Dani Rovira es un tío que no me dice nada, pues igual que Juanra Bonet, que últimamente lo veo hasta en la sopa y apuesto lo que sea a que hay fuerzas “Invisibles” (para mí) que están haciendo lo indecible por levantar a esos tíos. Porque yo no entiendo que gente tan sosa y plana pueda ocupar tantísimo espacio en los medios.

    En cuanto a los premios, habría sido injusto que Magic Girl se llevara más, ya que no ha tenido la repercusión mediática, social, económica y cinematográfica que sí ha tenido Isla Mínima. Al menos a CORTO plazo. Magic Girl estaba claramente destinada a ser película de culto. No gusta tan fácilmente al público medio. Y estos premios están ahí en realidad para premiar a ese público medio y avalarlo, o así debería ser. Casi nunca me siento avalado por los premios Goya, así que en realidad me pilla por sorpresa que esta vez su decisión me parezca lógica.

    La gala, un desastre insoportable, un quiero-y-no-puedo, y compadezco a cualquiera que tuviera que aguantarla hasta el final.

    Saludos!

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    • Hoy en día todo es frenético, tanto que consideramos de culto una pelí que no tiene más de un año, a mi no me parece que Magical Girl lo sea, pero a lo mejor me equivoco y lo es, pero en cualquier caso creo que deberíamos dejar pasar un poco el tiempo para decidir si verdaderamente lo es.
      En cuanto a las galas de premios, siempre son aburridas, solo que a veces más y otras menos, porque recoger premios solo le gusta al que le toca y a los suyos…
      En cuanto a los premios en sí, yo dejé de hacer quinielas en los oscar, porque no acertaba casi nunca, con los goyas me pasa tres cuartos de lo mismo…

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  5. Si tan poco te agrada, no veas la gala, que son ganas de sufrir por sufrir…
    Estamos de acuerdo en lo de los números musicales, Almodovar y Banderas, no así en cuanto a Magical girl (y ahora lánzame todos los maleficios que quieras) que en mi opinión no es la mejor película española del año.
    Respecto al señor Rovira, probablemente no fue su mejor noche, pero a mi me el chaval me hace gracia.
    Y por último lo de los muertos de primera y segunda también suele pasar en los oscar, y también allí creo podría solucionarlo.

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  6. Lamentable la crítica a Rovira, somos muchos los que pensamos que es sin dudas el mejor humorista del país en años. El problema puede ser que en ocasiones utiliza humor inteligente, y se debe tener de ambas (sin acritud).

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    • Discrepo. En este país también existen Miguel Noguera, Ignatius, Loulogio, Venga Monjas… que le dan mil vueltas a Rovira, especialmente el primero, al menos desde mi punto de vista.

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  7. Has nombrado varios cracks, aquí os dejo un Ultrashow del genio Miguel Noguera en Buenos aires: https://www.youtube.com/watch?v=kVjKuwT2OrE

    Aunque estoy de acuerdo contigo, sinceramente no veo a Noguera, VengaMonjas, Loulogio o Ignatius presentado la gala de los Goya, no lo veo.

    Y por cierto, a mi tampoco me gusta el chico este de 8 apellidos vascos, el talento no puede consistir en saber decir un chiste malo tras otro con gracia, la comedia tiene que ser algo más

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