Por qué The Leftovers es una gran serie

Este artículo está libre de spoilers

Tras su primer episodio creó, en el mundo seriéfilo, un arduo debate sobre si The Leftovers (HBO) es una gran serie o, simplemente, una mierda. Prácticamente nadie que la haya visto permanece en la indiferencia.

Desde mi punto de vista, comprendo las críticas negativas, pero The Leftovers a lo largo de sus capítulos -no solo los dos primeros- ha mostrado estar a un muy buen nivel. De hecho, cuando a principios de este año 2014 hablamos de True Detective (HBO) y, posteriormente, de Fargo (FX) como las mejores series del año, quizás nos habíamos precipitado. Aún faltaba por llegar The Leftovers.

Todo el mundo odia a Lindelof

Sin casi saberse nada sobre la serie, tan solo que iría sobre unas desapariciones -aunque no conocíamos la naturaleza de las mismas- y unos misterios inexplicables, Damon Lindelof, su creador, nos sorprende a todos con estas declaraciones: «no se conocerá el motivo final por el que se produjeron las desapariciones». El mundo seriéfilo ardió en llamas de ira, improperios, insultos e, incluso, amenazas físicas sobre la figura del guionista.

Puede parecer una reacción un poco exagerada, pero en realidad tiene su explicación. Damon Lindelof es, junto a J.J. Abrams, el creador de Lost (ABC). Serie de misterios por excelencia con un misterio por final con el que nos abofetearon hace ya 4 años -10 desde su primera temporada-. Que el autor intelectual del final más polémico en el último lustro diga, incluso antes del extreno de su primero episodio, que la serie de misterios que está desarrollando no tendrá un final con explicación lógica sobre las mismas es como un cheque en blanco para ser objeto de todo tipo de críticas y burlas. La sensación de que nos tomaron el pelo con Lost se volvió más real con estas declaraciones y a la gente se le calentó la boca.

Pero no todo es lo que parece…

Caímos en la mejor campaña de marketing de una serie que yo recuerde. Ese odio, ese rechazo frontal a una serie sin siquiera extrenarse su primer episodio quizás fue la clave de su éxito.

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El piloto como concepto

Estamos muy acostumbrados a que una serie se desgrane perfectamente en sus primeros episodios. Es decir, que tras sus 40, 50 o 60 minutos conozcamos a todos los personajes principales, cuáles son las temáticas, cuáles las intrigas… esto es, si cabe, más importante -y frecuente- entre las series de misterios. Véanse los pilotos de Lost, Revolution (NBC) o Under the Dome (CBS) como ejemplo.

En este piloto por saber no sabemos ni quién es el protagonista y ni mucho menos sabemos de qué va la serie. De hecho, todos llegamos, tras esa campaña de marketing tan espectacular, creyendo que la cosa iría de gente que desaparece -y que posiblemente reaparece después- por motivos varios, recordándonos en muchos aspectos a series ya pasadas como The 4400 (CBS). Pero no, no va de nada de eso. De hecho lo que vienen a ser las desapariciones sólo ocupan los 4 o 5 primeros minutos. Toda la trama se va a tres años después del llamado Sudden Departure (desaparición repentina). Todo un golpe de efecto. Cuando estás viendo que todo lo que te imaginabas se demosrona suenan en tu cabeza las palabras de Lindelof. Y te das cuenta. Pues claro, cómo va a haber explicación de lo que pasó, si eso es lo menos importante de toda la historia.

Eso sí, ese alivio momentaneo no soluciona otros aspectos del primer capítulo.

El piloto en sí mismo es una verdadera tortura china. Vamos, en la línea de HBO, ¿o acaso aquellos que hayáis visto The Sopranos, The Wire o, más recientemente, Boardwalk Empire, os habéis enganchado con sus primeros cincuenta minutos? Por supuesto que no. No se resuelven dudas. Más bien, no se plantean dudas. Si no es por lo sucedido tres años atrás, todo podría ser un día con una familia norteamericana más o menos normal. Pero nada es normal ya. Y aquí reside la que para mí es una de las claves del éxito de The Leftovers.

La serie nos plantea la existencia de una especie de secta, a cuyos fieles identificamos rápidamente en pantalla. No hablan, visten de blanco y fuman sin descanso. No hacen nada más. Ese elemento tan disruptivo y, en principio, tan poco atractivo, resulta ser lo que rompe esa normalidad. Recordándonos -y recordando al resto de personajes- lo sucedido hace tres años.

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Mejor que una sesión de diván

The Leftovers plantea dilemas sociales y psicológicos reales en un entorno ficticio. Lo de la gente que desaparece sin motivo, removiendo los cimientos de la sociedad y el existencialismo más vacío recuerda en muchos aspectos a lo sucedido con la sociedad estadounidense tras el 11-S. Ese sentimiento general de vulnerabilidad es el mismo. Por otro lado, también se ahonda en los dilemas personales de cada día. ¿Hasta que punto estás dispuesto a llegar para alcanzar tus metas? ¿Cómo de importante es conocer lo que sucede a tu alrededor para mantener la cordura? ¿Qué fácilmente interpretamos mal lo que sucede en nuestro entorno? Todas estas son dudas que tienen su lugar en The Leftovers.

Todos sus personajes tienen un pasado en relación al Sudden Departure que más o menos sobrellevan y soportan. Ellos son el verdadero misterio. Como cada uno sufrió en sus carnes lo acontecido tres años atrás es algo que iremos descubriendo muy poco a poco, a la vez que entendemos más sobre sus sentimientos y su personalidad.

Capítulos para la historia

Si bien es cierto que su primer episodio -y el segundo también- es desconcertante, poco impactante y desmotivador; no sucede lo mismo con alguno de los otros diez que componen su primera temporada. De hecho, hay ciertos capítulos que podrían formar parte de la historia televisiva más reciente.

Uno de ellos es el tercero. Hay un afán -intencionado- de desprotagonizar (no sé si existe esta palabra) la serie y apartarla de una visión individual y única, sino que se comparte frecuentemente el peso de la serie sobre diferentes personajes. Este capítulo es un ejemplo. En él solo vemos y oímos a uno de los personajes secundarios -y menudo personaje-. Y lo curioso es que no se utiliza para construír una historia paralela a la principal, sino que lo que se nos cuenta contribuye a crear esa imagen y ese ambiente que es el verdadero protagonista de The Leftovers.

Lo mismo vuelve a suceder en su sexto episodio. Pero sin duda tocamos el cielo a partir de su séptimo episodio, en una especie de in crescendo se nos va presentando una cascada de episodios fuertes por su presentación como por su temática relativa al conjunto de la serie. Es aquí cuando todo el trabajo de adaptación y contextualización nos ofrece sus frutos. No te arrepentirás de haber aguantado todo lo anterio cuando llegues aquí.

Y cada capítulo solo es el principio…

Otra de las características que han hecho, para mí, de esta serie una de las mejores del año es que tú decides dónde y cuándo se acaba cada episodio de The Leftovers. En cada capítulo hay pistas y referencias culturales insertadas a modo de easter egg a lo largo del metraje. Investigar sobre ellas o no es algo que queda en tu elección. En posteriores artículos desgranaremos algunos de esos mensajes ocultos.

Y recuerda… deja de malgastar tu aliento.

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    7.8Sinopsis:
Cuando el 2% de la población mundial desaparece de forma literal y abrupta, sin explicación alguna, quedando sólo sus ropas en el sitio en el que sus cuerpos se evaporaron, el resto de la población de la Tierra comienza a intentar comprender lo q Leer más

Manuel G. Crespo

Manuel G. Crespo

Gallego, profesor y amante del cine de la gran y la pequeña pantalla. Solo hay una cosa que le motive más que ver series y películas: hablar y escribir sobre ellas. "Esta es mi opinión, si no te gusta tengo otra". Groucho Marx
Manuel G. Crespo

4 Comentarios

  1. Por fin alguien que me entiende, jajaja! He discutido mucho con amigos míos para hacerles ver que «The Leftovers» es una gran serie, pero a mi criterio no alcanza la excelencia de «True Detective» o «Fargo». Los tres últimos episodios son brutales y de lo mejorcito de los últimos años, todo ello junto a una BSO a cargo de Max Ritcher conmovedora y brillante.

    Enhorabuena por la entrada, un saludo.

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    • Es cierto que no alcanzó la repercusión de True Detective o Fargo, pero he de decir que disfruté muchísimo más con The Leftovers. Y es cierto lo que comentas sobre la banda sonora, me parece impresionante ya no solo la música original, sino también la selección de canciones.

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  2. pues yo la verdad la empecé a ver un poco reticente por su creador -D.Lindelof, artífice de lo peor de LOST y Prometheus- pero claro, aquí estábamos hablando de HBO. aun así, tardé 5 sesiones en llegar a la mitad del segundo episodio -aunque es cierto que era siempre tarde y estaba siempre cansado-. luego leí que la gente alucinaba con el 3er episodio y también voy y leo tu artículo. Así que he decidido darle otra oportunidad y me la pienso ver estas fiestass!

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  3. Soy seguidor y admirador de esta serie. Para mí, por lejos: un excelente producto que a lo largo de sus primeros capítulos te va dando ciertas pistas y las características de algunos personajes para llegar a un final muy bien repartido en los últimos tres episodios «a toda orquesta».
    La trama acompañada de buenas y algunas excelentes actuaciones más una banda sonora inolvidable y que «te rasga» las emociones más internas que puedas tener da como resultado una de las mejores series que he visto en estos años.

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