El Origen de la Mafia: Nueva York – Cursillo acelerado de verano sobre criminales en 8 cómodos capítulos

BN-IJ880_0512mo_G_20150512213756Son tantas las referencias, tantas las imágenes que vienen a la mente, tantísimos recuerdos que afloran en la retina… Sí, esto es nostalgia pura (no es la primera vez que lo digo). Porque esta mini-serie documental producida y emitida en el verano de 2015 por AMC es el cúmulo de los homenajes al cine de mafia, a los clichés de los gánsteres y a la verdadera historia y cara del sueño americano. Uno ve las recreaciones y enseguida piensa en escenas míticas de El Padrino, por ejemplo, pero inmediatamente descubre que en verdad la historia fue más bien al revés, y de allí se aprovechan los productores de esta serie para recrear esa áurea mística que rodea todo este tipo de historias. Por ello, los fans del género (por alguna extraña razón no se nos da el apodo de frikis o cualquier otro como en el caso de la ciencia ficción – será que hasta en eso impone respeto–) verán la serie como un complemento histórico perfecto y sencillo para entender cómo fueron en verdad los personajes reales que sirvieron de inspiración no solamente para una de las mejores sagas de la historia, sino también para un puñado (y no pequeño) de grandes obras cinematográficas, y cómo estos mismos personajes revolucionaron un país y el mundo del crimen, creando una forma diferente de vivir la vida fuera de la ley y con sus propias reglas.the-making-of-the-mob-new-york.36295

The Making of the Mob: New York, en su título original, consigue recrear con bastante fidelidad los hechos verídicos que convirtieron a la mafia americana en un mito e icono eterno. Tratándose de un documental, se puede considerar casi una superproducción, porque desde luego se cuidan los detalles y no escatiman en recreaciones de reuniones, palizas o asesinatos. Aunque claro, sabes que prácticamente todo son fondos verdes y azules donde se han metido capas de efectos especiales a punta pala.

Producida por Stephen David y dirigida por John Ealer, quienes ya habían trabajado juntos en la aclamada mini-serie documental The World Wars, la serie consigue reunir a un buen puñado de figuras destacadas de todos los ámbitos para dar más credibilidad y valor a su conjunto. Entre todos los nombres, destaca en su versión original la voz del narrador, el actor Ray Liotta. Sin que aparezca en ningún momento, su forma de contar los hechos, pausada y con esa entonación peculiar, el protagonista de Uno de los Nuestros mete al espectador de lleno en el ambiente y le informa con claridad de todo cuanto acontece. Por lo demás, sus creadores recrean aquello que saben interesa más al público y le atrae. Y puesto que se dejan el dinero en ello, a la hora de buscar actores, evidentemente no pueden ir a por caras conocidas ni grandes artistas para interpretar los personajes. Aquí los actores son más bien simples modelos, con un parecido más que conseguido en muchos casos por no decir clavados, usados para decir las frases justas y acometer los hechos y acciones que se les dicta en ese momento, para recrear lo mejor que puedan los momentos históricos que marcaron el rumbo de la mafia y de sus jefes más destacados. Quizás algunos por ese motivo no puedan soportar ciertas escenas, pero repito, esto es un documental, no pretende ganar premios y competir en calidad de actores dramáticos. En cambio, sabiendo los medios a su alcance, sí consigue reunir a un puñado de artistas junto con todo tipo de expertos en la materia. Entre dichos artistas, casi todos actores a excepción del cantante Frankie Valli, encontramos a secundarios de lujo de series como Los Soprano o cintas como Casino o Una Historia del Bronx. Los nombres quizás no suenen tanto, pero sus caras son inconfundibles: Vincent Pastore, Joe Mantegna, Chazz Palminteri, Frank Vincent y Drea de Matteo. Todos ellos no aparecen simplemente para dar prestigio (que también) ni más glamour o capacidad de atracción (que también), sino porque todos ellos son italoamericanos descendientes de inmigrantes que sufrieron y convivieron con el crimen organizado y la violencia cada día, los cuales conocen al dedillo todas las leyendas e historias que corrían por las calles sobre los capos y sus secuaces; cuando explican algo de forma breve, aunque parezca una obviedad y pensemos que no aporta nada, se nota que saben perfectamente de lo que hablan porque lo vivieron toda su infancia y juventud, son gente que salió de las calles pero pudo acabar perfectamente al servicio de alguna banda, como les pasó a muchos amigos suyos que acabaron convertidos en vulgares delincuentes para sobrevivir, terminando la mayoría muertos o en chirona. Junto a estos artistas, también desfilan personalidades increíbles como el nieto de Meyer Lansky o un tal Salvatore Polisi, antiguo miembro mafioso ya retirado que cuenta con toda la tranquilidad la mayoría de entresijos de las familias del crimen. Y con ellos, también entran en escenas escritores expertos en el tema, antiguos políticos, abogados y policías, que ayudan a narrar y entender el contexto en el que se situaban las bases de la mafia. Todo esto perfectamente mezclado y montado con algunas imágenes y videos de archivo que permiten comprobar la recreación y ambientación llevada a cabo.

AMC_MOTM_S1_102_TASPorque, como nos señala al principio del primer capítulo de la serie Ray Liotta, se trata de recalcar y ver cómo durante un período de 50 años, estos jóvenes inmigrantes ambiciosos se unieron para crear la mafia americana, ganando millones, asesinando a miles, y cambiando la cara del crimen para siempre. Su autoridad se extendió a través de dos continentes, influyendo en guerras mundiales y creando imperios (como Las Vegas).

Y a todo esto, hay que sumarle quizás la frase de uno de los muchos colaboradores que resume un poco el por qué atraen tanto este tipo de historias y personajes: “No creo que nadie haya descrito el control que la Mafia tuvo en América. No hay nadie que tuviera los tentáculos institucionales de la Mafia. Totalmente criminal, totalmente amoral, totalmente horrible, pero totalmente brillante.”  

Concretando más, la historia se centra en 5 de los mafiosos más famosos de Nueva York que formaron juntos la familia más respetada y temida durante décadas. Sus nombres son bien conocidos: Frank Costello, a quien al final de su vida llegaron a llamar “El Primer Ministro de la Mafia”, Benjamin “Bugsy” Siegel, Vito Genovese, Meyer Lansky, y el más importante de todos ellos, Charles “Lucky” Luciano, alrededor del cual gira la serie, quien además fue una de las inspiraciones más claras para el desarrollo de El Padrino de Mario Puzo tanto en el libro como en los guiones de la saga (grazie mille, maestro, estés donde estés) . Aquellos que siguieron la serie Boardwalk Empire seguro que se habrán acordado, al leer los nombres, de las caras de los personajes y los actos que cometieron a lo largo del show de la HBO.AMC_MOTM_NEXTON_108__719928 Y de hecho, en algún momento aparece el verdadero personaje que interpretaba Steve Buscemi, cuyo nombre real era Enoch “Nucky” Johnson. Pero la AMC no pretende hacer ningún tipo de competencia en ese sentido, sólo aporta una visión más histórica y verídica e intenta abarcar un período mayor de tiempo para mostrar toda la evolución de la mafia y su huella imborrable en medio mundo.

La trama arranca a principios de siglo XX, cuando en 1906 Charles Luciano llega a Nueva York procedente de Sicilia con su familia, siendo uno más de los 900.000 inmigrantes que se calcula llegaron a la ciudad ese mismo año buscando una vida mejor. Y evidentemente la mayoría lo que encontró fue mucha miseria. Luciano, hacia 1912, cuando contaba 15 años y era un chico más en el Lower East Side, se juntó con un par de chicos judíos, Bugsy Siegel y Meyer Lansky, yendo en contra de la idea de las bandas de juntar sólo a gente del mismo origen y condición. Como se puede deducir (de nuevo para los que vieron Boardwalk Empire queda claro), estos tres chavales fueron escalando posiciones y reclutando nuevos miembros para acabar acaparando todo el poder de una ciudad y manejarla a su antojo. Y como se nos recuerda por momentos, en el fondo quien más hizo por ellos fueron el Gobierno estadounidense con toda una serie de malas decisiones como la Ley Seca, que sirvió de plataforma de lanzamiento para todas las bandas organizadas.

Ian Bell as Meyer Lansky, Rich Graff as Lucky Luciano and John Stewart Jr. as Bugsy Siegel - Making of the Mob: New York _ Season 1 - Photo Credit: Lawrence French/AMC

Ian Bell as Meyer Lansky, Rich Graff as Lucky Luciano and John Stewart Jr. as Bugsy Siegel – Making of the Mob: New York _ Season 1 – Photo Credit: Lawrence French/AMC

Y por supuesto, en su camino se cruzan un montón de mafiosos famosos y episodios violentos conocidos por las gentes de esos barrios, como La Guerra de los Castellammarese. Entre los mafiosos, cabe nombrar a hombres como Umberto Valenti, Joe Masseria, Arnold Rothstein, Salvatore Maranzano, y  a los cabezas de las posteriores cinco grandes familias junto a Luciano: Joe Bonanno, Giuseppe (Joe) Profaci. Vincent Mangano y Tommy Gagliano.

AMC_MOTM_S1_Promo_EventPero no solamente aparecen los jefes de las bandas, sino que a lo largo de la serie nos cruzamos con el grupo de sicarios judíos, en cuyas filas había despiadados asesinos como Albert Anastasia, apodado Lord High Executioner, Louis Lepke o Abel Reles, apodado Kid Twist (ya os podéis imaginar por qué); o matones famosos como Willie Moretti, que trabajaba para Lucky Luciano, o el matón y sicario Vinny “Gigante”, alias “El Mentón”.

Aunque sin duda, el mafioso que a mí se me ha quedado grabado ha sido Dutch Schultz, un gánster independiente a quien llamaban con el sobrenombre de “El Barón de la Cerveza del Bronx”.  Quizás alguno ya le haya venido a la mente una posible asociación u homenaje que le hicieron los Simpson a este hombre, pues en uno de los capítulos antiguos Homer se dedica a traficar con cerveza cuando se impone la Ley Seca en Springfield, pasando a ser conocido como “El Barón de la Birra”. Aunque quién sabe si eso fue un chiste o mera coincidencia.

La cantidad de personajes como veis es inmensa, pero no hay de qué preocuparse. Los nombres se van repitiendo continuamente y las tramas se van recordando cada poco. De hecho, ese sería quizás el otro gran inconveniente que algunos le encontrarían, aunque en ciertoAMC_MOTM_S1_Promo_TheMen modo también es justificable, ya que la AMC pese a ser de pago es una cadena que emite 80 pausas de publicidad en sus programas, y cada vez que regresan a la emisión se pasan un rato repitiendo lo ocurrido justo 5-10 minutos antes; y claro, si se le quitan todas las pausas y se ve seguido, debe reconocerse que se puede hacer pesado y uno piense que lo tratan de retardado repitiendo cada poco lo mismo.

Y por supuesto, entre tanto criminal, aparecen también aquellos personajes que les hicieron frente, desde los clásicos y más conocidos como Eliot Ness o J. Edgar Hoover, a personajes menos conocidos como el fiscal y abogado de Michigan Thomas E. Dewy, que a través de fragmentos donde habla su nieto, apreciamos la importancia que tuvo en su lucha personal contra el crimen organizado.

The Making of the Mob: New York es una serie ligera pero con gancho, sencilla y sin pretensiones, muy segura de lo que ofrece y con las ideas muy claras. El éxito que obtuvo el año pasado en EE.UU fue considerable, pues este mismo mes se ha empezado a emitir una segunda temporada centrándose en Chicago. Veremos si el éxito le acompaña también en esta ocasión.

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Al Swearengen

Al Swearengen

Tengo la sensación que bueno y malo son palabras demasiado extremas que usamos a la ligera. No creo que la vida y la mayoría de cosas y personas en este mundo puedan ser expresadas en términos tan absolutos. Ni siquiera estoy seguro de si se pueden aplicar al arte, y menos aún al cine.
Al Swearengen
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