Mandy: Nic Cage vs hippies cocainómanos y moteros cenobitas

Por más vueltas que le doy, me cuesta encontrar una sola razón por la que no rendirme ante las bondades de una marcianada fantástica tan aberrantemente divertida como para que, en un momento dado de su metraje, unos de sus villanos suelte perlas como ‘¡rezumas una oscuridad cósmica!’ y se quede tan pichi. Eso si es que Nicolas Cage, armado con una sierra mecánica y buscando vengar a su novia sacrificada por unos fanáticos religiosos enviados por motoristas del infierno, no es motivo suficiente para rascarse el bolsillo e ir al cine.

Cuando Nic Cage se cabrea, se transforma en… bueno, sigue siendo el mismo de siempre. 

Y no, si lo primero que pensáis con este argumento es que estamos ante otra ‘Furia Ciega’ (2011, Patrick Lussier) quitáoslo de la jodida cabeza, porque el hijo de George Pan Cosmatos (‘Rambo 2’, ‘Cobra’) conserva la misma pericia que su padre para inmortalizar a los peores -es decir, mejores- antihéroes chuscos, salvajes y macarras del cine de acción ochentero. Añadidle, eso sí, rock clásico de los 70, gore artesanal a cascoporro, abundantes dosis de pulp psicotrónico -sea lo que sea eso, seguro que ‘Mandy’ lo tiene-, mucho terror barato de sesión golfa y un inconfundible aroma grindhouse propiciado por una fauna de personajes tan pasados de rosca como en las mejores obras -por citar a un coetáneo de Cosmatos- de Rob Zombie.

¿Qué hay dentro de la cabeza de Nicolas Cage?

Así pues, afilad vuestros machetes. Encended la motosierra… ¡Y que comience la sangría, cabrones!

 

 

 

Antonio López

Antonio López

"Pregúntame por las películas que quieras salvo las que no conozco, de esas no he visto casi ninguna."
Antonio López

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