Mad Max: Fury Road. Demasiada locura

Justo cuando se cumplen treinta años del estreno de Mad Max: Mas allá de la cúpula del trueno, el director australiano George Miller vuelve a aparecer en escena para homenajear el gusto de sus acérrimos seguidores con el estreno de Mad Max: Fury Road, una cinta que ha cosechado tan buena taquilla como aceptación de la crítica.

Encuadrada en el género de la ‘Ozploitation’, volvemos a ponernos frente al policía que persigue la supervivencia en un mundo post-apocalíptico plagado de peligros –esta vez interpretado por Tom Hardy-. Amenazas que esperan en la carretera para hacerse con los pocos y más valiosos recursos de los que osan cruzarse en el camino: gasolina, carne, vida…

mad max1

En esta entrega, Max Rockatansky se ve envuelto en un convoy liderado por la carismática Furiosa, atravesando el desierto –narrativamente situado en Australia; realmente, en Namibia- y así escapar de las garras de Inmortan Joe, quien no duda en llamar a todos los clanes a una persecución en la que la violencia está permitida en cualquier grado.

furiosaMuchas rarezas son las que orbitan alrededor de esta producción, comenzando por un sentido totalmente contranatural entre el presupuesto que maneja y el movimiento al que pertenece. El llamado ‘Ozploitation’ –en homenaje al cine afroamericano de serie B de los 70- representa un amalgama de características del cine australiano, respuesta al vacío cinematográfico padecido en la gran isla oceánica durante los años 60. Elementos propios del entorno, un discurso narrativo completamente quebrado según los patrones convencionales y una extensa y extravagante iconografía son los verdaderos protagonistas del cine de esta vanguardia.

Cuesta por ello creer que una producción de raíz tan artesanal pueda llegar a haberse convertido en un blockbuster de 150 millones de dólares de presupuesto. Imaginad si en nuestro país una película de serie B o de género minimalista tuviera tan alto colchón económico. Pensad títulos que os puedan venir a la mente… se le ponen a uno los pelos de punta. Y más aun sabiendo que el coste de Mad Max: salvajes de autopista (George Miller, 1979) tuvo un coste muy inferior, que rondó algo más de los 350 mil dólares.

mad max2

Es por ello que el éxito de la cuarta entrega de Mad Max pueda responder más a un aspecto de inversión económica y publicitaria que a la propia calidad de la cinta, cuyo guion, obra de Nick Lathouris, Brendan McCarthy y el propio director, dista mucho de la calidad narrativa de la primera entrega o del riesgo iconográfico del segundo y tercer episodio; de los cuales, dejando a un margen si se trata de un reboot, remake o qué, recicla una gran parte de ideas expuestas entonces.

La idea de Miller era reiniciar la historia de Max ya inmerso en el mundo mad max 45post-apocalíptico, por lo que podemos entender que volvemos atrás en el tiempo narrativo hasta el momento en el que se podría situar Mad Max 2: El guerrero de la carretera. Por eso sufrimos, como el protagonista, los flashbacks de aquel que ha visto cómo el declive del mundo conocido le forzaba a perderlo todo para despertarse en una carretera sacada de una novela pulp con una historia y personajes completamente histriónicos que acaban perfectamente con la paciencia de todos aquellos que vayan al cine a ver Mad Max: Fury Road como si fuera un taquillazo convencional.

Al margen de su absurda contraturaleza, tan excéntrica como la propia película es la excesiva saturación de los paisajes de la fotografía de John Seale –que a fin de querer dejarse notar, no podemos reprocharle su original visión: es lo que Miller buscaba- o sus personajes, sin historia, reducidos a meros persecutores y perseguidos. Una pena que no haya una más profunda divagación sobre el origen de figuras como Inmortan Joe o que quieran vendernos el protagonismo de Tom Hardy, que casi recae más en Charlize Theron. No en vano, el director consultó a la escritora feminista Eve Ensler (Los monólogos de la vagina) para saber cómo construir sus personajes femeninos.

La furia arranca de nuevo

Fury Road iba a ser protagonizada, en primer lugar, por un Mel Gibson que declinó el proyecto en 2003, por problemas surgidos con la planificación del rodaje que derivarían en el retraso del film hasta 2009 y por el estreno de La Pasión de Cristo. De hecho, el propio Gibson dio el visto bueno a Hardy como protagonista.

Nuestro Rockatansky de turno, que ya ha confirmado la intención de rodar otras tres entregas, entre las que ya se oye un próximo título –Mad Max: Furiosa-, tuvo que competir con otros nombres para hacerse con el papel, entre los que se llegaron a proponer el de Jeremy Renner, Michael Biehn o el después difunto Heath Ledger.

mad max 60

La mayoría de efectos especiales empleados en el largometraje parten del maquillaje y la realización de escenas de especialistas, salvo en casos notorios en los que lo digital es imprescindible, como sucede con el brazo biónico del personaje interpretado por Theron.

Necesaria en forma, vacía en contenido.

Son abundantes los guiños, homenajes, referencias y recordatorios de Mad Max: Fury Road a las anteriores entregas, aquellas de las que echamos seriamente en falta algunos personajes, quizá por una personalidad ausente en esta última entrega y que parece reciclar al Gyro Captain en la forma de Nux, a la guerrera de Mad Max 2: el guerrero de la carretera con la cara de Charlize Theron o a villanos como Humungus o Toecutter en la figura de Inmortan Joe, hasta el punto de que bajo los dos últimos se encuentra, incluso, el mismo actor).

Miller planeó el storyboard antes de tener guion, algo que se nota fuertemente con el storyboardvisionado de Fury road. Estamos, pues, ante un distópico blockbuster cuya historia no tiene calidad ni apenas contenido, centrado en ser un mero recordatorio del máximo exponente de la serie B australiana y representado, casi por completo, por su paisaje y unos personajes más cercanos a una patética maldad que a una compleja psicología, de los que rescatamos, si acaso, los carácteres de Furiosa y Nux (Ncholas Hoult).

  • Estreno: 2015 7.6
  • Género:
Perseguido por su turbulento pasado, Mad Max cree que la mejor forma de sobrevivir es ir solo por el mundo. Sin embargo, se ve arrastrado a formar parte de un grupo que huye a través del desierto en un War Rig conducido por una Emperatriz de élite: Leer más
Fernando D. Padilla

Fernando D. Padilla

Periodista enamorado del cine y de hablar sobre él. Pese a ello, las personas que valen lo hacen más por lo que callan que por lo que dicen.
Fernando D. Padilla

5 Comentarios

  1. Buff a mi me encantó. La vi el día de su estreno y pienso volver a ir a verla mañana mismo o el sábado. Os la recomiendo a todos

    Post a Reply
    • Mucha crítica vacía, la película te mantiene en vilo con unas escenas de acción impecables y una banda sonora que acompaña. Tanto echar de menos es lo que destruye los remakes (eso y que sean una basura claro está) pero en este caso, supera con creces a su antecesora, construyendo una película de acción perfecta, en la que huecos de guión, como de dónde sale Inmortal Joe o quiénes son el resto de las tribus, no se necesitan y uno mismo como espectador no los exige, ya que el resto de la película suple este vacío con creces. Unos efectos visuales espectaculares y unas tomas y escenas memorables. Además, Tom Hardy representa a un Max mucho mas real que el de Mel Gibson, un hombre trastornado que no duda en utilizar la violencia para sobrevivir pero que al final, continúa siendo un hombre justo. Sumando también a Charlize Theron, que realiza unas escenas de acción perfectas, nada que ver con aquella Aeon Flux, además de asumir un gran peso en la cinta. El éxito en la taquilla está justificado, y no solo por ser un Blockbuster y un remake (cosas que ya aseguran la gloria hoy en día) sino porque es la película de acción perfecta, además de un guión que te presenta una historia y no va más allá, porque no lo necesita. Solo puedo decir que ojalá Tom Hardy repita, porque después de Batman se ha visto que es el HOMBRE para las películas de acción.

      Post a Reply
      • Totalmente de acuerdo. Siento que no haya disfrutado el crítico de la película, que no haya pillado el espíritu que la guia. Es una pasada que te mantiene en vilo y es fantástica. Menudos especialistas. Y la exageración forma parte de un espectáculo genial.

        Post a Reply
  2. En tu afán por hacer una buena crítica, has mezclado temas que poco o nada tiene que ver con está producción. Y lo siento, pero te he dejado de leer en cuanto has críticado la fotografía de este film.
    La verdad no se que querias ver, si una producción como las otras tres (que en mi opinión fueron perdiendo fuelle a cada entrega) o una producción sin riesgo… Porque otra cosa no se extrae de tu crítica (al menos, hasta el punto donde te he dejado de leer, porque no me estaba aportando absolutamente nada, sin intención de ofender). Para gustos, los colores.

    Post a Reply

Escribir respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.