La conspiración del silencio: juicios Auschwitz

Hay películas sobre acontecimientos históricos que son verdaderamente necesarias a mi parecer, y ésta es una de ellas. Su estreno ha coincidido precisamente con el 70º aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz por parte del Ejército Rojo.

La película se sitúa en Alemania a finales de los años 50, en su todavía joven democracia. Los que habían sido nazis, obviamente, no desaparecieron de la noche a la mañana tras ser vencidos, sino que buscaron la forma de seguir con sus vidas. Algunos ocupando ciertos puestos de poder, otros simplemente volviendo a sus trabajos anteriores a la guerra.

La conspiración del silencio parte de este contexto histórico y nos introduce en la vida de un joven fiscal alemán, que se salvó de ser llamado por Hitler en la 2º Guerra Mundial por no haber tenido la edad suficiente. Al ser de los fiscales más jóvenes, le corresponden principalmente los delitos de tráfico, hasta que, cierto día, acude al Ministerio Fiscal un periodista preguntando por alguien que quiera hacerse cargo de un caso peculiar: el de un superviviente de Auschwitz que identificó a un antiguo guardia sanguinario de la SS de Auschwitz ejerciendo de profesor en una escuela de primaria. Nuestro joven fiscal es el único que decide hacerse cargo del asunto, a pesar de desconocer qué había sido exactamente Auschwitz. A medida que empieza a desclasificar documentos e investigar un poco, queda totalmente escandalizado con lo que va descubriendo… y decide por ello hacerse cargo de una investigación de mayor envergadura sobre el tema, tras recibir el respaldo de uno de sus superiores. Su objetivo será intentar llevar ante la justicia a todos los criminales de Auschwitz que le sea posible.

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Desde esta premisa parte la película y se va desarrollando poco a poco, de forma muy correcta e intrigante. Destacar tan solo, que es interesante ver como incluso en las esferas intelectuales, transcurridos ya quince años de los acontecimientos, prácticamente nadie sabía nada de los campos de exterminio. De hecho, algunos seguían creyendo que las imágenes difundidas por los rusos tras la liberación de los distintos campos de concentración y exterminio no habían sido más que propaganda manipuladora rusa.

La conspiración del silencio es la ópera prima del director Giulio Ricciarelli, y lo cierto es que ha hecho un trabajo muy correcto. Quizás el problema recae en que se queda en eso, en correcto, y se notan ciertas carencias en algún momento, pero es de lo único que peca el film en todo caso. Lo que pretendo decir es que probablemente con este guión, un director experimentado como Volker Schlöndorff, por decir alguien, hubiese hecho una película muchísimo más completa en toda su vertiente cinematográfica. Pero dejando de lado esta pequeña crítica, lo cierto es que, a pesar de todo, Ricciarelli logra un resultado global muy aceptable, y, aun siendo un film muy didáctico, no peca por ello de aburrido en ningún momento, y logra mantener el ritmo y la intriga de la película constantemente. La banda sonora acompaña siempre de forma sensacional y las interpretaciones son buenas la mayoría. Pero el poder de la película recae indiscutiblemente en su temática.

La temática que trata es tan importante, que por si sola, es, a mi modo de ver, un motivo necesario para ver la película. Para no repetir los errores del pasado, hay que enfrentarse a ellos. El momento en que un tribunal alemán juzgó por primera vez a sus propios verdugos fue un punto de inflexión crucial en la historia de Alemania posterior a la II GM. Pues, como el lector sabrá, en los Juicios de Nüremberg se juzgaron tan solo a unos pocos nazis, y fue por parte de los Aliados, no por jueces alemanes (de hecho, algunos de éstos fueron precisamente sentados en el banquillo de acusados).

Fue en los Juicios de Frankfurt donde se juzgó por primera vez a algunos de los verdugos del campo de exterminio de Auschwitz, donde se dieron a conocer por primera vez muchas de las barbaries cometidas y donde el pueblo alemán se enfrentó a una verdad turbia no muy conocida. Marcó un antes y un después; los alemanes se enfrentaron a sus errores, hurgaron en las heridas del pasado sombrío para que los cientos de miles de víctimas no quedasen en el olvido. Algo que desgraciadamente, haciendo el paralelismo, no hemos realizado todavía en España…

En definitiva, si tienen la ocasión de ver la película, háganlo, les hará reflexionar en cualquier caso.

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Rubén SC

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