Jurassic World, Jurassic Gñerf (**)

Menos mal que, presumiblemente, esto es una película de dinosaurios, porque prácticamente todos los seres humanos que aparecen en pantalla merecen que les hinchen las narices.

El guiño más inteligente que incluye Jurassic World lo tiene probablemente en el mismo principio, cuando, tras presentarnos la eclosión de múltiples huevos de bebés dino, corta a un plano detalle con la pezuña de un pájaro, haciéndola pasar por la de uno de los reptiles que hemos venido a ver. Seguidamente, los asistentes somos testigos de algo histórico, que no tiene nada que ver con saurios. Como todos sabemos, los niños en el cine tienen la costumbre de dar un poquito, bastante (mucho) asco. Lo inaudito es que el film se las arregla para que el crío repipi (tipo número 1… os explicaré esto de los tipos más tarde) resulte muchísimo menos repelente al lado del hermano mayor, el adolescente pasota (tipo número 2), que se merece que, además de hincharle las narices, le cuelgen de los tobillos por cada plano en el que aparece, de lejos el personaje más irritable de todos (y hay todo un desfile de ellos, así que no vais a pasar hambre). El caso es que estos dos pardillos se van de viaje al parque temático Jurassic World (porque “Jurassic Park” es tabú, en vista de las desgracias que provocaron en los años anteriores, dejando tras de sí un gran número de muertos y dos secuelas deleznables) para que les cuide su tía Bryce Dallas Howard, la mujer cuadriculada, control freak y cuasi-robótica (tipo número 3), que sigue siendo demasiado guapa para este mundo, pero eso se te olvida en cuanto de te das cuenta de que es un personaje de mierTambién, entre los vigilantes del parque está el friki tontaina con gafas (tipo número 4).

El villano de esta historia es Vincent D’Onofrio, hombre que últimamente también responde al cada vez más célebre nombre de Wilson Fisk, que en este caso es el típico malo fachuelo obsesionado con el dinero y el poder (tipo número 5). Finalmente (hay bastantes más, pero creo que seis ejemplos son lo suficientemente ilustrativos), está el único humano de la película al que no le pasaría un bulldozer por encima, que es Chris Pratt, la máquina de molar (tipo número 6 que, no, no es algo necesariamente positivo). Quizá ni siquiera sea necesario explicar qué es esto de los tipos, los personajes tipo o, simplemente, por qué ninguno de los seres humanos de Jurassic World es realmente un ser humano, sino una plantilla, un rol, una superficie plana. ¿Por qué debería importarnos eso en una película en la que lo que queremos es ver bichos gigantes devorando a peña? Pues porque más del cincuenta por ciento de este mastodonte (y no lo digo tan sólo como metáfora de los dinosaurios, sino también porque es como un día sin pan) lo pasamos en compañía de muñecos sin más personalidad que un atributo, aburridos a rabiar, a quienes no nos importaría ver en trocitos entre los colmillos de un T-Rex. De hecho, es lo que muchos coreamos mentalmente a lo largo de la peli: «Matadlos, dinos, matadlos a todos».

Es una suerte que todo el pastizal que se han gastado en las criaturas valga el precio de la entrada para el amante del género. El tráiler ya nos adelantaba una de las partes más icónicas de todo el metraje (pero no la que más, como todo buen tráiler), que es la del mosasaurio, o el cacho de monstruo acuático que devora un tiburón de un bocado para deleite del público. Se puede intentar imitar, incluso renovar, escenas que pasaron a la historia (el T-Rex sobre el coche en la lluvia, los velociraptors en la cocina…), incluso se pueden hacer bien, pero jamás nos van a volver a sorprender en ese sentido. La novedad principal viene en forma de algo llamado Indominus Rex, un dinosaurio modificado genéticamente para ser la bestia terrestre más infalible, peligrosa y despiadada que pueda haber. Es más grande, más exagerado y más mortal que el viejo tiranosaurio, pero nadie lo va a querer como a éste. Resulta especialmente gracioso como metáfora de las consecuencias del exceso de espectáculo y de la codiciosa e incansable búsqueda del favor de la audiencia, cuando esta secuela hace justamente lo que pretende condenar.

Como contraparte, al menos, tras todos estos años, hay algo que los responsables han hecho bien, y es conocer bien el mercado, estudiar a conciencia lo que quiere su público y no lanzarse a largar bodrios como el contenedor de esta cosa. En cambio, ofrecen uno de los momentos más épicos de toda la saga justo hacia el final. Los que ya la han visto, lo saben. Los que no, casi se lo pueden imaginar mientras se frotan las manos. Diría más: en todo el conjunto se respira ese aire tan inconfundible que delata la presencia de Steven Spielberg.

Encontrarás una película que a los críticos exigentes y rancios nos encanta definir como “entretenida”, tan tonta como esperabas por los tráilers (esas medidas de seguridad tan dudosas y esa inteligencia inconmensurable de los ejecutivos del parque), más grande, más larga, más futurista y con más bicharracos. La mayor ventaja es que, después de Jurassic Park 2 y 3, la 4 hasta parece buena. La mala noticia es que, vaya vaya, no lo es tanto.

NOTA: ** de 5

  • Estreno: 2015 7.6
  • Género: Action
Nueva entrega de la saga iniciada por Steven Spielberg. No será una cuarta parte al uso, sino un "reboot" (un reinicio de la franquicia) que tiene por objetivo dar inicio a una nueva trilogía, con otros personajes diferentes a los de la original. Leer más

Sergi Monfort

Sergi Monfort

Cinéfilo, cineasta amateur, a veces incluso juego a ser periodista. Veo películas si la universidad me deja tiempo y me quejo mucho de mis cortos. Mi mayor fan es mi madre. La gente quiere de eso que fumo, pero es que yo también.
Sergi Monfort
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14 Comentarios

  1. Ya, Jessica Chastain estaba un poco floja en esta película, ¿no actuaba un poco como Bryce Dallas Howard? Oh, wait!

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  2. La pelirroja protagonista no es Jessica Chastain es Bryce Dallas Howard 😉

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  3. Su tía no es Jessica Chastain, es Bryce Dallas Howard. No me digno a seguir con la crítica, que por lo que leo es mierda pura (como todas tus críticas a decir verdad)

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  4. Totalmente de acuerdo con la crítica.
    Sólo una pequeña aclaración; la actriz que hace de Claire no es Jessica Chastain sino Bryce Dallas Howard 😉

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  5. Bryce Dallas Howard, no Jessica Chastain. Al palo.

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  6. Espero que este critico se encarge del guiñon de la próxima, ya que aparentemente sabe todo lo que es necesario para ello (modo ironia On). Cuanta rabia en una crítica,aunque a mi siempre me han dicho que para hablar se debe saber, y sino sabes hacerlo mejor entonces no critiques. para empezar la crítica deberia informarce de quien es la actriz principal, por que yo a Jessica Charstain no recuerdo verla.

    Y un consejo, dudo que la pelicula pretenda ser una pelicula con un mensaje profundo y ayudar a concienciar a la gente de valores y morales complejas. Es una pelicula de entretenimiento, que para mi gusto, cumple perfectamente con todo lo que una pelicula de este tipo necesita. No espera salir de la sala con unos conocimientos enormes para ir directo a cambiar el mundo.

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  7. Sergi… pero que bien me caes. Te acabo de leer por primera vez y ya me caes bien. Estaba yo pensando en poner algo sobre este bodrio de película pero mira, es que lo has cuadrao. Soy yo uno de esos adultos que cuando era adolescente me leía por las noches a Michael Crichton. De hecho para cuando salió la primera entrega, yo ya me había leído tres o cuatro veces el libro. Por supuesto la película fue decepcionante. Y los personajes planos, tan planos como los que hemos visto en esta ultima castaña de Jurassic World. Me disponía yo a comentar vívamente lo que tu has precisado con acierto, asi que tampoco voy a echarle mas migas a la sopa. No es Spielberg empezara mal en aquel lejano 1993, es que debió de aburrirse al final y eso me decepcionó. Quizás la Lista de Schindler le quitaba el sueño, para los queya no se acuerdan, Spielberg se enfrentaba al reto de hacer dos películas en un mismo año pero de contendio, obviamente, muy distinto. Esto al director le obligó a decidir que rodar primero y si no recuerdo mal fue Parque Jurásico la que decidió ventilar pues el contenido de la cinta en blanco y negro fingido era mas sensible y mas personal incluso. De todas formas, el orden de los factores no altera el producto y el resultado fue un apabullante éxito de taquilla tanto en una como en otra. Las dos venían de las editoriales, una de la mano de un Crichton (1992) que junto a URGENCIAS y ACOSO iba a arrasar como lo haría una década después tipos tan próximos en contenidos como Dan Brown y su archiconocido “El Código Da Vinci” 2003(curiosamente Dan Brown residió en España en 1980 fijate tu) y la Lista de Schindler, basada en la novela “El Arca de Schindler” del escritor australiano Thomas Keneally, que redactó su manuscrito allá hacia 1982 aunque fue publicada en 1984. Bien, para los que leímos la segunda entrega de Crichton, la segunda película fue casi un insulto y para los que seguíamos amando el género pese a las ofensas, la tercera casi rozó lo esperado, patinando de manera irritante al final. Pero es que esta ultima es ya un cachondeo incimprensible. Primero que aquellos a lo que te refieres es una gran verdad: Personajes tratados como carcasas “huecas” y a la postre, auténticos prototipos presiseñados. Esto es un error monumental. Pero que cojan a los bichos (dinosaurios) y una vez desnudos de su natural y salvaje condición (a la que los añadidos estúpidos no hacen mas que ensuciar lo que no necesita ser ensuciado) casi les pongan a hablar con los humanos, como si hubiera una química tan en boga hoy en día y tan mística entre nosotros y la naturaleza, y con ello se resuelva hábilmente la acción de la película, es insultar al espectador. Este actor (Chris Pratt) lo hace muy bien pero el espectador ya ha madurado y espera mucho mas. No ya que los dinosaurios guiñen el ojo y “pillen” de que va la movida (raptores al servicio de la inteligencia militar, manda narices…que cosa mas aburrida y repetitiva) si no que, encima, uno de los animales mas peligrosos que ha pisado la faz de la Tierra siga a una señorita con traje de oficina y una bengala como un perrito que sigue un hueso para mordisquear. Amén de querer “modernizar” un argumento ya moderno con escenarios futuristas (menudo supuesto plagio le han hecho al Clooney y a Brad Bird con su “Tomorrowland” que no me digan que no hay similutes de diseño en los escenarios y la estética del futuro, que me río..) que redecoran lo que ya era el “futuro”. Pero parece que el futuro tal y como estaba era cutre y un poco guarro y había que darle ese toque “white” Profidén que queda tan pijo y tan guay. Remata la osadía un nuevo dinosaurio (como si no hubiera donde elegir; mísmamente si se hubieran ceñido al guión original Crichton habló de un Carnotauro del que nadie quiso saber nada) que es todo un reto para un parque tecnológico, que reveindica lo tecnológico pero que al final sufre problemas de software como aquellos problemas de software que sufrían los Pentium II o Pentium III en la época en que los libros fueron escritos. Los libros de aquel genial autor que nos dejó por culpa del cáncer. Esto puede parecer una crítica destructiva, pero nada mas lejos de la verdadera intención del espectador estusiasta aqui presente, pues yo soy aquél lector de aquellos libros y sólo trato de pedir justicia. Seguimos esperando una cinta que haga honor a esa calidad que sólo Speilberg pudo acercar un poquito. Sólo un poquito. Saludos.

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