John Wick 2, Pacto de sangre: Asesina como puedas

La fórmula del estiramiento en una franquicia de acción es tan antigua como el propio género. Haz una secuela más violenta, más proclive al exceso pirotécnico, con más localizaciones -internacionales, a poder ser- y, a falta de un mismo villano al que matar, invéntate un hermano terrorista/mafioso que quiera rendir cuentas con el antihéroe ya retirado. Por lo menos ese último recurso, y que a John McClane le funcionó tan bien en la mejor secuela de La Jungla de Cristal (1988, John McTiernan), queda aquí reducido a un virtuoso prólogo con Peter Stormare haciendo otra vez de Peter Stormare. En lo tocante al resto de la trama -hay poca, pero la hay-, no hay mucha novedad que rascar sobre un terreno deliberadamente plano y previsible, más allá de que en esta ocasión los malos no han tenido el mal gusto de sacrificar a un perrito inocente, sino que se limitan a hacer volar por los aires el lujoso chalet que John Wick tiene en la sierra.

John Wick y su chucho se convierten en un par de ‘homeless’


John Wick es forzado (de nuevo) a aplazar su jubilación para ejecutar a la hermana de un importante cabecilla de la camorra italiana, aunque tras realizar su trabajo acabará siendo traicionado de nuevo (¡oh, que sorpresa!) y tendrá que darse a la fuga dejando un reguero de cadáveres a su paso que blablablabla….
John Wick 2, Pacto de Sangre (2017, Chad Stahelski) es basicamente más de lo mismo, aunque, por fortuna, su redoblada dosis de apuñalamientos, tiroteos en plena calle y persecuciones suicidas tampoco renuncia al mejor incentivo de su primer episodio: su fecunda exhibición de artes marciales con secuencias filmadas en plano general, siguiendo la tradición del mejor cine de Hong Kong; y eso se agradece más en estos desangelados tiempos para el cine de acción donde las tomas en una pelea no suelen durar más de dos segundos, o bien se diseñan a mayor gloria de un monigote digital en agotadoras franquicias superheroicas.

¡Cuidao conmigo, eh, que estoy muy loco!


Lo bueno -según se mire- de John Wick 2, Pacto de Sangre es que todo sigue igual. Lo malo es que un material tan encorsetado y dado al pleonasmo ultraviolento difícilmente puede dar pie a una tercera entrega que conserve el interés. No sé, tal vez si la próxima vez a John Wick le diese por viajar al espacio…

¿Qué pastilla elegirá John Wick? ¿La roja o la azul?

Antonio López

Antonio López

"Pregúntame por las películas que quieras salvo las que no conozco, de esas no he visto casi ninguna."
Antonio López

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