It Follows: Tú corre (***)

Ante todo, vamos a poner las cartas sobre la mesa: It Follows tiene una premisa espantosa y ridícula. Sin embargo, decir esto cuando nos referimos a una película de terror adolescente es casi como criticar el chiste de van dos y se cae el del medio, porque no tiene sentido que se caiga nadie en el medio si son dos. De todos es sabido que en este subgénero hay un puñado de manzanas podridas, pero algunas sobreviven sanas (la película más citada para poner el ejemplo respecto a ésta es La noche de Halloween, de Carpenter). Así que, ¿por qué esta sí funciona? ¿Por qué hay gente que no se lo piensa dos veces antes de decir que se ha acojonado en la butaca como nunca en su vida? Dramatizaciones y exageraciones a parte, vamos a ver.

Como he dicho, el guión de It Follows no es coherente por ningún lado, pero no es su intención. A aquellos que no han visto todavía la película, les recomendaría que investigaran lo menos posible acerca de ella, si es nada mejor, y que por lo tanto, saltaran directamente al siguiente párrafo. En una pueblecito acrónico (uno de los detalles más comentados de la película es que todo delata un ambiente de los 70-80 salvo por un eBook en forma de concha), una chica de 18 años mantendrá su primera relación sexual con su novio. A partir de aquí, se enciende uno de los motores clásicos del terror juvenil: si mojas, la palmas. En este caso, la muerte vendrá encarnada en un fantasma incorpóreo lento, pero no tonto, que te seguirá de forma aleatoria allá donde vayas tomando cualquier forma humana, como la enfermedad venérea más exagerada de todas. Esa es la idea. Como veis, no tiene demasiado sentido y cuanto menos quieras explicártelo, mejor. En cierto modo, es un cúmulo de préstamos clásicos del género (jump scares incluidos, pero prácticamente nunca a lo tonto).

Con esta idea tan peculiar y absurda, hace falta un milagro para que nos creamos todo lo que va a pasar a continuación. Ese milagro tiene nombre y apellidos: David Robert Mitchell. Desde luego y con mucha diferencia, lo mejor de toda la película es su impresionante puesta en escena. Ya no solamente entra un juego muy estimulante del dentro-fuera de campo, que es el principal instrumento del suspense (y funciona a las mil maravillas). Con distintos matices en cada escena, el director juega con las expectativas y con la cabeza de su público, atendiendo con especial cariño a los detalles (una de las ventajas de verla en el cine es que, en alguna parte, hay colocado un guiño para el espectador atento, que lo agradecerá sufriendo el triple de canguelo y tensión). De nuevo volviendo a Carpenter, La cosa nos enseñó que el terror no tiene forma (en realidad fue The Blob, pero la otra es más pertinente aquí). «Eso» que te «sigue» incansablemente es desconocido e invisible, se confunde con los demás, está en todas partes, está ahí detrás. A todo esto, tanto la cámara (con movimientos delicadísimos que contrarrestan la shaky-cam tan facilona y acostumbrada) como la tremendamente ochentera y genial banda sonora (tanto sus fragmentos electrónicos como los golpes a un volumen apabullante), le saca un juego admirable. Pero el mayor acierto de todos lo encontramos a grandes rasgos, en el conjunto, y ése es la atmósfera, rarísima y desconcertante. Al principio, descubrimos el misterio (todo el bloque en el que poco a poco vamos desentrañando qué está pasando aquí está narrado con un pulso increíble). Cuando ya le pillamos el rollo es cuando se corre el peligro (y no se evita) de convertirse en un juguetito repetitivo. Aunque lo sea, en cada secuencia intenta añadirle piezas nuevas… hasta el final, que no voy a denostar ni halagar. Es correcto.

Así que, por una parte, a quien me diga que es una película vergonzosa y sin sentido, no le voy a quitar su parte de razón, pero algo también le diría. Billy Wilder afirmaba que un cineasta no es un alquimista; no puede convertir la mierda en chocolate, en referencia a que un guión malo jamás equivaldrá a una película buena por mucho talento que el director tenga; que como máximo, será una película tolerable. Sin faltar al respeto a uno de los mejores cineastas que han pisado la Tierra, me encuentro en una etapa de mi vida en la que mi opinión es más bien esta: si piensas que un guión penoso va a equivaler sí o sí a una película penosa, ¿para qué ves películas? ¡Lee guiones! It Follows es la prueba de que la forma muchas veces es tan importante o más que el contenido. El resto es cuestión de maneras de ver y disfrutar el cine.

NOTA: ***/5

  • Estreno: 2014 6.3
  • Género:
Jay tiene su primer encuentro sexual con su novio en la parte trasera de un coche. Tras el hecho, este la retiene y le explica que se acostó con ella para ahuyentar a un espíritu que le acosa. A partir de ese momento, es Jay quien será perseguida Leer más

Sergi Monfort

Sergi Monfort

Haga lo que haga, hago cine en todo lo que hago.

Director, guionista y periodista a tiempo parcial. Consumidor de ficción a tiempo completo. A veces se me ve rodando.

www.sergimonfort.com
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