¿Qué invadimos ahora?: el nuevo documental imprescindible de Michael Moore

Michael Moore vuelve a la carga, y lo hace a lo grande, con una de sus películas más divertidas e interesantes: ¿Qué invadimos ahora?

Alegando que desde la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos no han ganado ninguna guerra (Vietnam, Corea, Líbano, Irak…), Moore decide embarcarse en solitario en la aventura de ‘invadir’ por su cuenta una serie de países, con la pretensión de ‘conquistar’ sus mejores ideas y aprender en la contienda cómo los Estados Unidos podrían mejorar sus propias perspectivas.

¿Qué invadimos ahora? supone un hilarante y revelador “grito de guerra”. Las soluciones a los problemas más arraigados de los Estados Unidos -y otros países- ya existen en el mundo; simplemente están esperando a ser utilizadas. Y cabe recalcar que se trata de problemas, que ningún ejército puede solucionar.

¿Qué invadimos ahora? Michael Moore documental 2016 Where To Invade Next

La introducción del documental es fantástica, repleta de humor y de gran contenido crítico. El mismo tono pícaro y sarcástico es mantenido durante toda la película, brindando momentos extremadamente divertidos con ese toque característico de Michael Moore.

“Michael, no tenemos ni idea de lo que estamos haciendo.”

¿Qué invadimos ahora? Michael Moore 2016 Where To Invade Next

Se trata de un documental muy didáctico, que a pesar de ir dirigido principalmente al público estadounidense, resulta igual de interesante para el resto de espectadores del mundo, pues mucha de la información facilitada y que vamos descubriendo durante la ‘invasión’ resulta desconocida para la gran mayoría de personas no pertenecientes a dichos países.

Los temas que trata son muy atractivos, y cabe destacar el logro de haber conseguido abarcar mucho sin irse por las ramas, abordando por ejemplo temas de forma concisa como la educación, la importancia del feminismo, los derechos laborales, la calidad de vida, una breve introspección histórica y/o el respeto por los derechos humanos, entre muchos otros. Un documental de amplio espectro.

Su invasión transcurre por Italia, Finlandia, Eslovenia, Alemania, Portugal, Noruega, Túnez e Islandia. Y en palabras de Michael Moore:

“Cada país tiene sus propios problemas, pero mi objetivo es coger las flores, no las hierbas.”

Por ello, si en algún momento puntual cae en algo de demagogia, es buscada expresamente con buenas intenciones -y necesarias, viendo como está la situación en los EEUU-. Se trata quizá de su trabajo más ligero, con una manera fresca y directa de relatar algunos de los grandes problemas que padecen los Estados Unidos desde hace décadas, y aportando ideas para empezar a solucionarlos. Porque nada es imposible. Todo puede cambiar. 

¿Qué invadimos ahora? es en definitiva un documental que recomiendo encarecidamente ver, debido a su gran valor didáctico sin olvidarse a su vez de brindar un buen entretenimiento.

***8,5/10***

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Para los fans de Michael Moore, que quieran saber más sobre su nuevo trabajo -que tenía ya ideado desde bien joven-, facilito aquí esta interesante entrevista realizada al prestigioso director:

¿Cuáles fueron los orígenes de este proyecto?

Realmente empezó cuando tenía 19 años. Acababa de abandonar la universidad, conseguí un pase Eurail y una tarjeta de alberguista; y pasé un par de meses viajando por Europa. Estaba en Suecia cuando me rompí el dedo del pie y alguien me llevó a una clínica. No hay mucho que puedas hacer con un dedo del pie roto, pero ellos hicieron lo que pudieron. Cuando fui a pagar la factura, no había factura. No lo entendía. En serio, nunca había oído hablar de algo así. Entonces me explicaron cómo funcionaba su sistema sanitario. Y por toda Europa me seguí encontrando con cosas del estilo, pensando “¡Es una buena idea! ¿Por qué no lo hacemos?”

Mi idea original era invadir otros países y robar cosas – que no fueran petróleo. Y lo haría sin pegar ni un solo tiro. Tenía tres reglas: (1) No disparar a nadie; (2) no llevarme nada de petróleo; y (3) traer de vuelta a casa algo que pudiésemos utilizar. Una vez comenzamos a invadir estos países, nos dimos cuenta de que sería mucho mejor hacer una película sobre América sin rodar un solo fragmento de la película en América. ¿Cómo resultaría esa película? Me gustaba el reto que esto suponía.

¿Cómo seleccionaste los países a invadir?
Parte de ello fue simplemente saliendo de EEUU y viajando. Viajando y prestando atención. Hace unos años, por las calles de Washington DC, una señora se acercó a mi y me dijo, “Somos número uno en educación”; era la Ministra de Educación de Finlandia y me dio un libro sobre Finlandia – cien cosas que Finlandia hace bien. Me habló de cómo las escuelas de Finlandia habían eliminado los deberes extraescolares, y pensé “me están tomando el pelo ahora mismo.”
En la reunión con el equipo y productores antes de irnos y pregunté si alguno sabía de este caso particular. Si habían leído o escuchado algo sobre ello. Y a pesar de tener a gente muy inteligente – más inteligentes que yo – trabajando conmigo (un par de ellos fueron a Harvard, uno fue a Cornell, otro fue a Dartmouth), y de que todos leíamos tres periódicos al día, la mayoría de las cosas que aparecen en esta película no las conocíamos. Así que pensé que si ese fuera el caso, sería algo nuevo para el público. Me gusta ver películas con las que aprender y experimentar cosas que todavía no conozco.

¿Cómo eres capaz de preservar los momentos de sorpresa y espontaneidad en tus películas cuando requieren de una planificación tan deliberada?
Yo no quiero actuar. Quiero que mis reacciones sean reales. No puedes pedir a la gente que estás entrevistando que hagan o digan algo por segunda vez. No son actores, entonces tratan de actuar, y el público lo sabe, es una mierda. Hemos visto demasiados documentales de este tipo. Así que tiene que ocurrir en el momento y además, tiene que ocurrir conmigo en el momento. Y es por eso que a veces si digo algo y es gracioso, es gracioso, y otras veces no lo es
tanto. Pero es simplemente lo que dije. Así que no es que vaya en plan “Hey guionistas dadme un frase más graciosa”.
Yo no pienso, “Vaya, no estaría guay si cogiera una lata de Coca-cola y la dejara sobre la mesa del comedor para ver lo que hacen los niños”. Fue más bien como “Quiero una puta Coca-cola”. Y no hay máquinas expendedoras en los colegios. De modo que un ayudante de producción tuvo que correr hasta la ciudad y conseguirme una Coca-cola. Sencillamente la lata estaba allí- así que todo lo que ocurre simplemente sucede.
La escena en el muro de Berlín, no estaba en absoluto planeada en la película. Fue simplemente porque Rod Birleson, el productor ejecutivo, también estuvo de interrail – hemos sido amigos desde que tenía 17 años- él estaba allí, estábamos en Berlín, y más que nada por nostalgia pensamos “no sería guay grabar para nuestro álbum de recuerdos un video de nosotros en el muro, 26 años después de aquella noche en la que estuvimos en Berlín por casualidad. Por qué no vamos allí y hacemos algunas fotos, daremos un paseo y recodaremos, y algún día enseñaremos esto a nuestros nietos.
A veces el mejor material surge de las cosas que no planifico. Del trabajo de investigación que hacen mis productores de campo les pido que me digan solo lo básico, no quiero conocer los detalles. De modo que, por ejemplo, cuando la pareja italiana me dice que ellos tienen su luna de miel pagada durante 15 días, y ves mi reacción, ¡es real! Estaba escuchando aquello por primera vez. A pesar de que mis productores quizás ya lo supieran, no lo compartieron conmigo.

Hablemos sobre tu decisión de recoger las flores, no las malas hierbas.
Los medios de comunicación hacen un gran trabajo contándonos noche tras noche lo malo que es el resto del mundo, pagan muchos impuestos y es simplemente horrible. Y mira, mucho de ello es horrible – y tienes que verlo en televisión, leerlo en los periódicos o en internet. Pero cada pocos años pediré dos horas de su tiempo para presentar la otra versión, las otras verdades sobre lo que sucede. Si quiere saber por qué no señalé la alta tasa de desempleo en Italia, mi respuesta es que fui allí a recoger las flores, no las malas hierbas. Otras personas pueden recoger las malas hierbas, pero lo que yo quería era mostrar – especialmente a mis compatriotas americanos, pero sin duda a la gente del mundo entero – el contraste entre los dos. Quería decir a los americanos que confiamos en el nivel de su inteligencia y experiencia, ya saben la verdad, ya saben todo, no necesitan ver otro documental que les diga lo jodido que es esto, o lo otro. Necesitamos mover el culo, hacer algo e inspirarnos en lo que podríamos llegar a ser.

Rubén Seca

Rubén Seca

Graduado en Derecho en la Universidad de Barcelona. Master de Abogacía. Estudiante de Dirección de Cine en el ECIB.

“El cine es una enfermedad; cuando infecta tu riego sanguíneo, toma el liderazgo como la hormona más potente.”
-Frank Capra
Rubén Seca

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