Guardianes de la galaxia Vol. 2: Guía marvelita del autoestopista galáctico

A James Gunn le basta con los diez primeros minutos en su segundo volumen de farras galácticas para demostrar que el resto del universo cinemático marvel se la trae al pairo. Lo suyo es recuperar la esencia más pura de los seriales clásicos de Flash Gordon y Buck Rogers, lavarles la cara, hipervitaminarlos con todos los recursos digitales de los que dispone la todopoderosa maquinaria Disney, y traerlos de vuelta al siglo XXI con un par de regalos extra para los gourmets más freaks: jamás habrías pensado que Michael Knight, Pacman y la música de Sam Cooke pudiesen convivir dentro de una misma película.

Chris Pratt y Dave Bautista vuelven a unir fuerzas.


Más allá del incuestionable poder nostálgico de Guardianes de la Galaxia Vol. 2, nunca había visto a nadie que supiese renovar el concepto de la space opera más desenfadada con una convicción tan rotunda como la de James Gunn, no al menos desde los tiempos en que Nicholas Meyer estrenó, hace ya veinticinco años, Star Trek VI: Aquel país desconocido o, con algo menos de solidez, en la franquicia marvelita de Thor y los últimos episodios de la saga trekkie producidos por J. J. Abrams.

¡El equipo vuelve a la carga!

Peter Quill ‘Starlord’ (Chris Pratt), Gamora (Zoe Saldana), Drax (Dave Bautista), el mapache Rocket (Bradley Cooper) y Baby Groot (Vin Diesel) se han convertido en una familia, y sobreviven como un grupo de mercenarios espaciales, exterminando bichos y realizando trabajos sucios por toda la galaxia. Cuando una especie de deidad galáctica denominada sutilmente Ego (Kurt Russell) afirma ser el padre de Starlord, todo cambiará para Quill y su grupo.

Kurt Russell es Ego, un planeta con aspecto humano, y padre de Starlord


Lo que distingue a cada nueva entrega de Guardianes de la Galaxia del resto de las producciones de Marvel Studios es que sus historias funcionan por sí solas, y no parecen simples precuelas o capítulos de anticipo para una próxima aventura de Los Vengadores, sino que incluso superan a la franquicia fundada por Joss Whedon en cuotas de vitalidad pulp, un incontestable poderío visual y su delicioso sentido de la diversión.

Vin Diesel presta su voz y sus movimientos a Baby Groot

Aunque ese mismo espíritu desenfadado y gamberro no debería extrañarme, teniendo en cuenta que James Gunn procede del último reducto de la galaxia donde el cine fantástico todavía no entiende de prejuicios: la inmortal e imperecedera Troma Entertainment.

Los Guardianes de la Galaxia volverán en ‘Avengers: Infinity Wars’

 

Antonio López

Antonio López

"Pregúntame por las películas que quieras salvo las que no conozco, de esas no he visto casi ninguna."
Antonio López

2 Comentarios

  1. Me ha gustado mucho la reseña.
    La verdad es que James Gunn ha sabido adaptar de forma extraordinaria el cómic de Guardianes de la Galaxia, dándole un enfoque mordaz y desenfadado a este genial universo.
    El poder seguir su propia linea narrativa, sin tener que seguir la pauta de los vengadores, hace mucho más flexible su adaptación.
    La saga me encanta y de seguro la seguiré secuela tras secuela, pero lo cierto es que esta segunda parte no me ha encantado tanto como lo hizo la primera película.

    Gracias por la reseña. 😉

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    • Gracias a ti por tu comentario, amig@. Yo también esperaré a ver que nos depara la saga en el futuro. De momento es mi preferida dentro del universo Marvel.

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