Graves: La vida de un ex-presidente como lujoso jarro de porcelana

Las cadenas que entran en el campo de la producción de series originales tienen un grave problema de visualización inicial dentro de la brutal oferta existente, “ Graves “ representó junto con “ Berlin Station” los primeros esfuerzos del canal EPIX, por entrar en la jungla de las series televisivas.

Entre las diferentes opciones para entrar en el mercado, “Graves” representa una clara elección de gama alta con un creador con un cierto prestigio cinematográfico pero debutante en lides televisivas, y un reparto de nombres importantes y conocidos con el famoso Nick Nolte como el protagonista absoluto de una sátira política sobre la vida de un ex-presidente muy impopular durante su mandato.

Por desgracia, lo cosa no ha acabado de cuajar como debiera en su 1T, por lo que semanas antes del estreno de su 2T es un buen momento para analizar lo que nos ha deparado y lo que podemos esperar de ella.

Ficha: Graves 10 ep+ 30 min .  Oct 2016- . Idioma: Ingles subs español. Cadena: EPIX ( USA)

La trama :
Richard Graves es un ex-presidente republicano de los EEUU que vive retirado en su rancho de Arizona, dedicado a obras de caridad y representaciones institucionales varias sin apenas contenido. Durante su mandato fue profundamente impopular por una serie de medidas ultraconservadoras que generaron un gran numero de protestas y descendieron sus indices de popularidad a los niveles más bajos de la historia.

Apartado del poder, empieza a ver las cosas con más perspectiva y  a preocuparse por su legado tan negativo, por lo que a través de una especie de revelación decide cambiar como pueda, la imagen tan negativa que tiene, embarcándose en una especie de cruzada personal para rehabilitar su figura y su lugar en la historia, como muestran en la periodística cabecera de la serie.

En esa labor se verá acompañado por su mujer Margaret, una persona de gran inteligencia que siempre ha estado a la sombra de su poderoso marido pero con aspiraciones políticas propias y sus dos hijos Jeremy y Olivia, dos malcriados vástagos traumatizados, que han vivido en la opulencia y en el ojo del huracán mediático desde su más tierna infancia.

Ese cambio es generado por la llegada de un nuevo ayudante Isaiah que venera las ideas ultraconservadoras y el desastroso legado de Richard Graves, que es el espejo que necesita para intentar rehacer las cosas, como os muestra el trailer de la serie.

La serie ha sido creada y dirigida por Joshua Michael Stern, un oscuro guionista y director cuyo mayor merito había sido la película “Jobs” que tuvo una gran división de opiniones en su estreno y que no dudo en llamar a Nick Nolte con el que había trabajado en su primera película “Neverwas” para ofrecerle un papel tan apetitoso en teoría.

El problema es que Stern, no encuentra en ningún momento el tono justo para una premisa tan interesante, ya que como sátira política es blanda e incluso infantiloide, a años luz del peor capítulo de “Veep” y tampoco intenta ser un drama familiar, por lo que se queda en un limbo narrativo que daña enormemente su credibilidad.

Pasar sin solución de continuidad de denuncias políticas y ecológicas de cierto calado a astracanadas puras y duras no es la mejor manera para apuntalar una historia y unos personajes y “ Graves ” no para de dar bandazos desde el principio hasta el final.

Los mejores activos de la serie son sin ninguna duda las interpretaciones de Nick Nolte y Sela Ward que defienden con gran profesionalidad, su matrimonio a medio camino entre la conveniencia y el amor, que seguro os van a recordar recientes parejas presidenciales, con una enorme credibilidad por parte de ambos, que ademas tienen una gran química en pantalla.

Ambos proporcionan los mejores momentos de la serie, junto con el personaje del hijo mayor, un ex-militar reconvertido en feroz tertuliano liberal, que da los mejores momentos políticos, gracias al buen trabajo de un joven Chris Lowell (Private Practice, Veronica Mars)

El resto de los personajes son plenamente prescindibles, empezando por la propia hija del presidente ( una desbordada Helene Yorke (Masters of Sex)) , lo peor de la serie y de lejos, como una pija insufrible que atrae a problemas de todo tipo como la miel a los osos.

El segundo gran problema es Skylar Astin ( der)  como el ayudante presidencial, con una cara de perpetuo botarate embobado por la figura histórica del ex-presidente, que en principio debería ser el centro de la comedia, pero acaba siendo el eje del patetismo, junto con una camarera que circula por allí y se convierte en una especie de asesora aúlica de Richard Graves.

La mala traza de Stern se hace patente desde el episodio piloto y no deja de ser una lastima que desaproveche una idea tan interesante y semejante reparto de altos vuelos en una serie de bromas baratas y chascarrillos de tres al cuarto, que solo en determinados momentos consiguen llegar a mostrar todo el potencial que podía tener, como es el caso de esta delirante cena familiar.

“Graves” es una serie tremendamente irregular, que si sois fans acérrimos de Nick Nolte ( fue nominado al mejor actor en los Globos de Oro por este papel) y os tragáis cualquier serie con trasfondo político le podéis dar una oportunidad, aunque ya habéis podido deducir por lo que os he explicado que está más cerca de nuestra “¡Moncloa, dígame!” que de “Veep”, en una gran oportunidad perdida

Para cualquier comentario no dudéis en contactarme aquí o a través de mi cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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Autor del blog "Series para gourmets" del Diario Vasco, donde descubrimos series de todos los rincones del planeta, por recónditos que sean. Ingeniero de Caminos. Locutor olímpico.
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