GIRLS, el final de la voz de una generación

Hace poco leí un artículo dedicado a los peores capítulos finales de las series de televisión en el que no sólo se mencionaban producciones de las que – a día de hoy – ya nadie habla, sino también aquellas que fueron aclamadas en su momento, criticadas tras su terminación y convertidas – con el paso del tiempo – en fenómenos de culto o manuales de referencia para las que estaban aún por venir (véase Los Soprano [David Chase, 1999] o Perdidos [J.J.Abrams, 2004]). Y aunque la intención de aquella pieza escrita no era otra que la de generar debate, a mí sólo me hizo reflexionar acerca del desenlace de una de las producciones televisivas mas polémicas de los últimos años: Girls (Lena Dunham, 2012).

A pesar de que a muchos detractores les duela, la comedia creada por Lena Dunham (Nueva York, 1986), en la que seguimos los pasos de cuatro veinteañeras neoyorquinas durante su pseudo-proceso de maduración, ha sido una revelación para el mundo de la televisión. Desde que en su primer episodio Girls se autoproclamase – Hannah mediante – “la voz de una generación”, el trabajo de Dunham no ha hecho más que confirmar, episodio tras episodio, que – efectivamente – la serie tenía todo el derecho del mundo para definirse como tal.

Instantánea del episodio “Beach House” (T03, E07), vía HBO.

Partiendo de su fantástico – y cínico – abordaje del egoísmo, la egolatría y la inmadurez de la juventud de hoy en día, e incluyendo cierta osadía a la hora de abordar el fracaso laboral y sentimental de aquellos mayores que no vacilan en predicar la perdición de la generación millenial mientras su propio barco se hunde, esta producción de la HBO se ha convertido en una de las series más emblemáticas de la casa de The Wire (David Simon, 2002). Y si esto es así no sólo es por sus mordaces diálogos, sino también por el reflejo – caricaturesco, pero no por ello menos realista – de la sociedad y por su innegable capacidad para dar forma a unos personajes que son tan apasionantes como deleznables.

Por todo esto, la conclusión de Girls es un evento que a todo fanático del mundo de la pequeña pantalla debería importarle. Lena Dunham ya ha puesto el broche final a su gallina de los huevos de oro y, con ello, ha entrado en esa lotería de la que su serie podría salir premiada como una de las producciones de las que en unos años nadie hablará, o como esas otras que, pese a ser polémicas, siempre serán recordadas. Ya sea por el agridulce sabor de su episodio final o por el legado que deje para sus sucesoras.

Yo apuesto por lo segundo.

Nicolas G. Senac

Nicolas G. Senac

Licenciado en medicina. Cinéfilo. Seriéfilo. Blogger. Defensor de la célebre frase de Walt Disney: "We are not trying to entertain the critics. I'll take my chances with the public"
Nicolas G. Senac

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