Feminismo y Star Wars

Antes de nada… Este artículo NO contiene ningún tipo de spoiler.

Dispuesto a meterme en dos jardines -o más- con un solo artículo, hoy tocará hacer un análisis del feminismo de la novísima Star Wars VII. Pero antes de empezar es necesario hablar de dos cosas: el porqué y el qué es.

¿Por qué hacer este análisis? Bueno, básicamente porque no hay crítica, análisis o review de esta película que no hable, precisamente, de la presencia de una mujer como protagonista -o más bien, coprotagonista- de la película, hablamos de Rey (Daisy Ridley). Esta presencia ha sido ampliamente halagada y celebrada por la crítica especializada, como un soplo de aire fresco y ya ha sido catalogada abiertamente como feminista -valgan este y este ejemplos como muestra- por algunos medios. Sin embargo, lejos de distraernos con la trama o con la valoración final de la experiencia y centrándonos, únicamente, en analizar el papel de la mujer en esta película podremos finalizar con algo más que un simple enunciado o respuesta monosilábica sobre el carácter feminista o no de esta obra.

¿Qué es el feminismo? Mucho se ha escrito ya sobre esto, pero para despejar dudas y malos entendidos dejemos clara una cosa: el feminismo es la lucha por la IGUALDAD entre mujeres y hombres. No se trata de anteponer las mujeres a los hombres o sus intereses, sino, precisamente de desvirtuar cada vez más esa taxación binómica y radical de: hombre, por un lado, y mujer, por el otro. En muchas conversaciones de calle o de taberna, se escucha la expresión: yo no soy machista, pero tampoco feminista. En esta frase se observa como a ambos términos se le aplica un antonimia basada en la contraposición de dos ideas: hombre a mujer. Sin embargo, esto es erróneo, ya que feminismo nace para ser opuesto a otro término: sexismo. Así que, para no liarnos y enfurecernos, partamos desde la base de que aquí hablaremos de feminismo como la lucha contra el sexismo, entendiendo este como la adjudicación de valores y conductas no biológicas a los conceptos hombre y mujer.

El test de Bechdel

Lo primero que se me ha ocurrido para hacer este análisis ha sido aplicar el famoso test de Bechdel, originalmente publicado como una tira cómica, consiste en observar en una película tres criterios:

  1. ¿Salen, al menos, dos personajes femeninos en la película?
  2. ¿Existe conversación entre dichos personajes?
  3. ¿La conversación gira en torno a un tema que no sea un hombre?

Si la respuesta es afirmativa en las tres preguntas se supone que estamos ante un ejemplo de película feminista y, por tanto, no afectada por la brecha de género. La idoneidad de dicho test para determinar la mayor es algo discutible, pero baste como argumento el siguiente: pensad en cuantas películas cumplen lo mismo, pero sustituyendo el término femenino por masculino. La diferencia en cantidad es abrumadora, y como bien dice el materialismo dialéctico: la cantidad se convierte en calidad.

Apliquémoslo a Star Wars VII. Se cumple. Y con creces. No solo tenemos dos personajes femeninos, sino que la cuenta es larga. Existen múltiples interacciones entre dichos personajes y, al menos una vez, existe una conversación cuyo tema no es un hombre.

Alguien podría pensar que valiente estupidez es esta. Vale, pues no lo es. Esta es la primera de las 7 películas que componen la saga en cumplir dicho test.

Próximo ciclo de cine feminista: Star Wars VII en la cabecera

Bueno, bueno… un poco de calma, que aún no hemos terminado.

El feminismo ha roto unas cuantas fronteras en los últimos años y esta es, desde luego, un nuevo logro. Sin embargo, al igual que ha pasado con la Moda Eco de hace una década, corremos el riesgo de entrar en una nueva oleada de Moda Fem que nos venda gato por liebre. La igualdad es algo que, no sin sacrificios, ha llegado a calar en la sociedad y ya no se concibe hacer una película del peso de Star Wars, como se hizo hace casi 40 años, siendo hoy día tildada de machista. Y lo mismo sucede con un sinfín de productos audiovisuales más. Pero ojo, no bajemos la guardia.

Bien: atengámonos ahora a la definición que hemos dado antes y hagámoslo con un cuestionario, que es más molón.

¿Star Wars VII lucha contra la brecha de hombre y mujer?

Lo intenta. Del mismo modo que el hecho de que las películas de hace una década y más atrás no incluían mujeres en sus repartos no era algo accidental, tampoco lo es ahora que se empieza a tender hacia una paridad cada vez más evidente. Este es un claro ejemplo de intentar hacer algo contra esa situación.

¿Star Wars VII crea una diferencia entre hombres y mujeres, usando generalidades y estereotipos? 

Absolutamente. Y pongo claros ejemplos. Sin entrar a analizar la película -que ya lo ha hecho magníficamente el compañero Sergi Monfort en Star Wars VII: la cocina pseudo-italiana y Jota Jota– los diálogos no destacan por una profundidad total, no nos olvidemos que el target de esta película es la familia, pero aún así pensemos ya no en las interacciones entre dos personajes femeninos, sino en las interacciones con personajes femeninos y masculinos. En casi todos ellos no existe una interacción que no esté creado sobre la base de la tensión romántica entre ellos. Es más, por cada personajes femenino importante, tenemos una pareja masculina con la que mantiene tensión: Rey-Finn (John Boyega) o Leia (Carrie Fisher)-Han Solo (Harrison Ford). Sin embargo, no existe esa tensión romántica entre dos personajes masculinos o dos personajes femeninos -el tema de la homosexualidad en el cine da para otro artículo-, por lo que todo el discurso de género del filme se levanta sobre el eje de dos conceptos contrapuestos y bien definidos: chicos y chicas, ellas y ellos. Otra cosa hubiese sido si cada personaje femenino no hubiese necesitado de su contrapunto masculino con el crear esos idilios amorosos tan oportunos y taquilleros; o, como alternativa, aún creando dichos idilios amorosos, que las interacciones entre mujer-hombre no se diesen siempre como entre os miembros de dos ejércitos enfrentados, con una tensión y una incomodidad latente.

¿Star Wars VII adjudica valores y conductas a los conceptos masculino y femenino?

Sí. Del mismo modo que en la pregunta anterior, existe una clara vinculación entre ciertos comportamientos y el eje hombre-mujer, con una única salvedad que veremos al final. Si nos fijamos, al principio de la película, el personaje de Rey es absolutamente huidiza de cualquier contacto físico con un personaje masculino, entendiéndose esto por parte de los creadores como un afianzamiento de la identidad femenina de la protagonista -aunque respondiendo al absurdo ideal de dura por fuera y blanda por dentro-, haciéndola válida por si misma, sin necesidad de la ayuda de este personaje masculino. Sin embargo, esto se hace con un intento de comicidad, de risa, provocando la incomodidad de dicho personaje masculino. El chiste no se encuentra tanto en el comportamiento de Rey, como en la reacción del compañero ante lo bruto, poco refinado y, digámoslo así, masculino que resulta Rey en esas escenas iniciales. Y aquí no es encontramos con un caso difícil de analizar. ¿Es esto un intento de lucha contra el ideal de la mujer como sexo débil? o ¿nos encontramos ante una asociación inversa que intenta hacernos reír al no encajar esto con los estereotipos que todos llevamos dentro? De ser la segunda la opción estamos ante un afianzamiento del ideal del sexo débil. De ser la primera, el problema estaría en el enfoque. El sexismo no se lucha con hembrismo. El sexismo se lucha con igualdad y naturalidad, dándole a los personajes femeninos identidad propia, sin que esta identidad se construya sobre lo contrario a lo que una mujer debe ser, porque si partimos de esa base, es la base la que resulta sexista.

En cierto modo, esto último me recuerda a cómo en el instituto muchas de mis compañeras feministas luchaban contra el sexismo: luciendo los escotes más abiertos y las faldas más cortas y tirándose a la mayor cantidad de tíos habidos y por haber. Su modo de entender el femenismo era hacer todo lo contrario a lo que se esperaba de una mujer en nuestra sociedad: sobriedad y silencio. Sin embargo, haciendo eso solo estaban afianzando más las conductas que eran esperadas de una mujer. En este sentido, ese intento de independizar a Rey del patriarcado es lo mismo que ha hecho el famoso tema las chicas son guerreras (1995) de Coz; que al final no era más que una vuelta de tuerca al mismo ideal machista de siempre.

En cuanto a la salvedad antes mencionada. Esta es Phasma (Gwendoline Christie). Os vuelvo a pedir paciencia, ya llegaremos a eso.

¿Es Star Wars VII una película feminista?

No. De las tres preguntas anteriores obtenemos un lo intenta y dos claros síes -que en este caso juega de forma negativa-. Tenemos que admitir un claro intento de abarcar los nuevos valores que la sociedad está construyendo sobre el papel de la mujer, pero se queda corto.

Sin duda no juega a su favor el ser una película orientada a la familia en su conjunto, ya que no se trata por tanto de arriesgar en sus planteamientos, y más bien ir un poco con la ola.

Muy bien, ¿y cómo habría sido entonces el Star Wars VII feminista?

Y aquí es donde se pone todo mucho más interesante. En la propia película tenemos claros ejemplos de una postura que fomenta la igualdad entre hombres y mujeres. Antes se hacía mención a una excepción, la cual es Phasma, interpretada por Gwnedoline Christie, la cual interpreta en la serie Game of Thrones (HBO) a la poderosa Brienne de Tarth, una mujer soldado, hipermasculinizada y que, por tal condición, sufre el ostracismo y la repulsa. Sin embargo el papel de Phasma en Star Wars VII es el de una capitán de la Primera Orden -los malos, para que nos entendamos-. Es un personaje femenino que no tiene su contrapunto masculino, lleva a cabo una profesión considerada en la actualidad como propia de un estereotipo masculino y no por ello adopta un comportamiento contrario a lo que la sociedad patriarcal esperaría de una mujer. Todo ello, convierte a Phasma en el mejor referente de femenismo dentro de Star Wars VII.

Aunque no es un caso tan claro como el de Phasma, también nos volvemos a encontrar a lo largo del metraje con otro personaje que ejerce igualmente de ejemplo de lo que hubiese sido el rol de la mujer en esta película desde un enfoque más paritario. Me refiero a Maz Kanata (Lupita Nyong’o), teniendo esta a mayores un plus adicional y es el tener un papel en el que ejerce de sabia y orientadora, algo totalmente reservado para hombres hasta ahora en la saga de Star Wars y, prácticamente, en cualquier película.

Vale, no es película feminista, ¿y qué?

Este es el eterno debate. La lucha por la igualdad entre hombres y mujeres no perjudica a nadie, nos beneficia en conjunto. Muchas veces consideramos desigualdad o maltrato a la mujer lo que se refiere a lo estrictamente salarial o a lo físico, pero la violencia ejercida contra las mujeres va mucho más allá. El mero hecho antes señalado en el Test de Bechdel deja a las claras que algo sucede y que el patriarcado existe. Y mientras haya una única persona perjudicada y minusvalorada por una condición no escogida, es labor del resto de la sociedad cambiar dicha situación.

En el caso de Star Wars es doblemente preocupante por un simple hecho: el target. Esta película está orientada sin lugar a dudas a todo un público infantil, muy sensible a estas situaciones. No os olvidéis que la mayor parte de las cosas que aprendemos en nuestra vida las adquirimos por imitación y por influjo de nuestra sociedad, es lo que los docentes denominamos enseñanza no formal, ¿o es que a ti te enseñaron conscientemente a decir tacos?

Por último, os dejo un enlace a una página que se dedica a analizar las películas que van saliendo en cartelera en base al Test de Bechdel, llamada Bechdeltest.com.

Manuel G. Crespo

Manuel G. Crespo

Gallego, profesor y amante del cine de la gran y la pequeña pantalla. Solo hay una cosa que le motive más que ver series y películas: hablar y escribir sobre ellas. "Esta es mi opinión, si no te gusta tengo otra". Groucho Marx
Manuel G. Crespo
It's only fair to share...Share on Facebook29Tweet about this on TwitterShare on Google+1Print this pageEmail this to someone

Escribir respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.