El Exorcista: Análisis de las diferencias narrativas entre la película y la serie de TV

El Exorcista (1973), considerada la película más terrorífica de todos los tiempos, se estrenaba en los cines norteamericanos de la década de los setenta para marcar un antes y un después en la historia de la cultura popular. Más de cuarenta años después de su estreno, el mito sigue estando de actualidad con dos secuelas que aparecieron en los años siguientes y otras dos precuelas y una serie de TV, con la entrada del siglo XXI.

En septiembre de 2016, llegaba a las pantallas de televisión la esperada serie dramática basada en la película original. The Exorcist se proponía trasladar al formato serial, la historia que sobresaltó e impresionó a millones de espectadores en todo el mundo (recaudando más de 400 millones de dólares), y cuyas continuaciones posteriores no consiguieron mantener el nivel de exigencia y calidad que ofreció en su momento la primera parte de esta saga.

A pesar de las similitudes que tiene la serie por considerarse un remake del largometraje original, el presente trabajo es un intento por comparar las diferencias narrativas de ambos formatos (película de 1973 y temporada completa de la serie), deteniéndose principalmente en el análisis de sus tramas y personajes, pero también en otros aspectos importantes del relato como el argumento, el espacio, la estética, el tiempo, la estructura o el punto de vista. En definitiva, el objetivo de esta investigación se basa en establecer los factores narrativos que lo diferencian de la película, pese a las semejanzas que posee con su predecesora y comprobar la veracidad de la hipótesis establecida en un primer momento, sobre si la serie es un remake de la obra original.

  • Argumento y Tiempo

El argumento de la película y la serie están basados en la novela homónima de William Peter Blatty, escrita en 1971. En El Exorcista (1973), Regan MacNeil es víctima de fenómenos paranormales como la levitación o fuerza sobrehumana. Su madre, Chris MacNeil, se encuentra perdida tras haber sometido a su hija a diversos análisis médicos que no ofrecen ningún resultado, decide acudir a un sacerdote con estudios de psiquiatría. El Padre Karras, convencido de que el mal no es físico sino espiritual, acude a la Iglesia para que le permitan hacer un exorcismo a la joven Regan con la ayuda del Padre Merrin, un veterano sacerdote con experiencia en temas de posesión diabólica.

En The Exorcist (2016) la historia que se narra es similar, pero ambientada en la actualidad. La joven Katherine Rance empieza a comportarse de una forma extraña. Su madre Angela, intuye que su hija está siendo poseída por el diablo y acude al cura de su parroquia, el Padre Tomás, para que le realice un exorcismo con la aportación del Padre Marcus, un sacerdote excomulgado.

Por tanto, se encuentra un mismo producto (historia, personajes y situaciones) desarrollado en dos formatos diferentes (film y serie), pero con la variable temporal como factor desigual entre ambos: la obra original narra esta historia en apenas 130 minutos y la serie en 10 capítulos de unos 45 minutos cada uno.

  • Estructura, Punto de vista y Espacio

La película sigue la estructura de los tres actos: planteamiento, nudo y desenlace, desarrollándose lo hechos de forma cronológica. A su vez, en el inicio del film se observa un prólogo de unos 10-15 minutos que narra la última excavación del Padre Merrin y finaliza con un epílogo, sobre una conversación de lo sucedido, entre el detective Kinderman y el Padre Dyer (amigo del Padre Karras). En el siguiente esquema se pueden comprobar los puntos narrativos más importantes que suceden en la película:

  • Detonante: El Padre Merrin desentierra la figura del demonio Pazuzu en el desierto de Iraq. [ACTO 1]
  • 1º Punto de giro: Regan juega con una tabla de Ouija. Empiezan los primeros actos sobrenaturales. [ACTO 1-2]
  • 2º Punto de giro: Llega el Padre Merrin a casa de los MacNeil. Comienza el exorcismo de Regan. [ACTO 2-3]
  • Clímax: Debido a la dureza del proceso, el Padre Merrin pierde la vida a causa de un infarto de miocardio. [ACTO 3]
  • Resolución: El padre Karras, una vez poseído, se suicida para acabar con el espíritu del diablo. [ACTO 3]

En cambio, la serie de TV sigue el modelo de narración seriada que se basa en dos operaciones narrativas básicas: Uno, la repetición constante de una fórmula que el espectador identifica como la esencia de la serie, es decir, aquello que se mantiene en cada capítulo como la unidad temática, la estética o los elementos comunes, y dos, la fragmentación episódica de una trama que se extiende a lo largo de la temporada.

Por otra parte la serie se desarrolla cronológicamente salvo por la inclusión de numerosos flashback del Padre Marcus sobre su infancia. Los capítulos presentan una estructura repetitiva: cada uno de ellos comienza con un previously que resume lo sucedido en capítulos anteriores, una cabecera que anuncia los actores y el equipo técnico que interviene (30 segundos de duración) y por último, un potente cliffhanger para enganchar al espectador a ver el siguiente capítulo.

En cuanto al espacio donde se desarrolla la acción, queda bien definida en la película. La casa de la familia MacNeil en Georgetown, es el centro de actividad del film, en cambio en la serie, al tener más duración, se utilizan más localizaciones y escenarios para narrar los acontecimientos (casa de los Rance, casa del Padre Tomás, un parque de Chicago, la iglesia…)

El punto de vista de ambos formatos es omnisciente en tercera persona, es decir, el espectador conoce todo lo que le sucede a todos los personajes de la película y la serie. De hecho, es el público quién se adelanta a los sucesos y sabe antes la información que los propios protagonistas. No hay un punto de vista basado en un personaje determinado.

  • Tramas

La trama principal de la película queda clara cual es: el intento de los dos sacerdotes (Karras/Merrin) por eliminar la presencia demoníaca del cuerpo de la joven Regan. De la serie extrapolamos este mismo planteamiento, aunque como el espectador puede comprobar a lo largo de los episodios, el espíritu diabólico pasa de Katherine a la hermana (Casey) y de ésta a la madre (Angela), hasta que al fin queda expulsado para siempre por los dos sacerdotes (Tomás/Marcus). En definitiva, es la misma idea general que se cuenta en el film, aunque introduciendo la variable “cambio de cuerpo” en la serie de TV, para crear varios puntos de giro en el relato y poder prolongar la intriga y la expectación hasta el final de la primera temporada.

En cuanto a las tramas secundarias o subtramas, en la película destacan especialmente cinco:

  1. El lazo de unión entre Regan y Chris.
  2. La relación del Padre Karras con su madre.
  3. La investigación del detective William Kinderman sobre el extraño asesinato de Burke Dennings (amigo de la familia).
  4. Las conversaciones de Chris MacNeil con los médicos del hospital psiquiátrico.
  5. La relación maestro-discípulo del Padre Merrin con el Padre Karras.

En la serie, encontramos otras tramas secundarias semejantes a las de la película original y otras creadas específicamente para este producto:

  1. La relación amorosa del Padre Tomás con Jessica (un amor del instituto).
  2. El bloque familiar entre Henry, Angela, Casey y Kat.
  3. La secta demoníaca formada por importantes cargos de la Iglesia para asesinar al Papa.
  4. La amistad de amor/odio entre el Padre Marcus y el Padre Tomás.
  5. Los ataques de la Iglesia contra el Padre Marcus para excomulgarlo.
  6. La relación de Casey con el Demonio (El Capitán Howdy).

Algunas de estas subtramas son comunes a ambos productos. Por ejemplo, las dudas y/o problemas que tienen los sacerdotes Karras/Tomás, son las que el demonio utiliza para atacarles durante el exorcismo.

Las tramas secundarias que son importantes en la película, como la investigación criminal del detective sobre el extraño fallecimiento de Dennings o las pruebas médicas sobre Regan, no aparecen en la serie. Desde el primer capítulo la madre ya sabe que su hija está poseída y no se realizan análisis médicos de ningún tipo. Además, los numerosos asesinatos que realiza Casey a lo largo de la serie se quedan sin investigar, puesto que la policía entiende que una chica que pesa 50 kilos no puede hacer las atrocidades que han tenido lugar en la ciudad de Chicago.

Otra situación totalmente opuesta son las relaciones que se establecen entre los sacerdotes: mientras que el binomio Karras-Merrin de la película representa un vínculo de maestro-discípulo, en la serie ocurre lo contrario con Tomás y Marcus: una relación de amor-odio entre los personajes que al final termina con una bonita amistad entre ellos, más allá de los profesional.

En la película, Regan es lo más importante para Chris y viceversa. Madre e hija son las únicas que sufren los actos maléficos del demonio, puesto que el padre no vive con ellos y Regan es hija única. En cambio, en la serie se refuerza el núcleo familiar con la incorporación de dos nuevos personajes: Henry (padre) y Kat (hermana). Es La familia al completo quién se enfrenta al demonio.

En la serie, Marcus presenta una actitud rebelde contra una Iglesia corrupta que al final le excomulga, y es el Padre Tomás, quién le pide ayuda para realizar el exorcismo. En la película, por el contrario, es la Iglesia quien manda al Padre Merrin que ayude al Padre Karras con el exorcismo. Marcus/Merrin son dos personajes totalmente opuestos y presentados de forma diferente.

Por último, una subtrama bastante importante que surge solamente en la serie es el complot de una secta satánica (formada por altos cargos de la Iglesia) para asesinar al Papa. Esta trama secundaria se desarrolla a la par que el proceso de posesión de Casey y posterior exorcismo.

  • Personajes

La película original presenta los siguientes personajes principales y/o secundarios con sus motivaciones personales:

  • Regan MacNeil: Es el personaje protagonista del film. Sufre el estado de posesión demoníaca y todo gira en torno a ella.
  • Chris MacNeil: Personaje de apoyo para la consecución de la meta (eliminar el espíritu maléfico de su hija). Pone en contacto a Regan con los sacerdotes.
  • Padre Karras: Personaje secundario que inicia el exorcismo, pero debido a su fragilidad mental, tiene que abandonar antes el acto religioso. Obedece a los sentimientos, sin atender a los aspectos prácticos.
  • Padre Merrin: Personaje sabio que actúa de forma calmada y controlada en la acción. Es en quién recae el peso del exorcismo.
  • William Kinderman: Lleva a cabo una investigación paralela que le hace sospechar sobre el estado de Regan y su posible delito de asesinato.

La serie, a su vez, mantiene algunos perfiles de personajes de la película e incorpora otros nuevos:

  • Casey Rance: Es poseída por el demonio en la mayor parte de los capítulos de la serie. Hija pequeña del matrimonio Rance.
  • Henry & Kat Rance: Personajes secundarios que sirven de apoyo para el arco argumental. Tienen su propia historia personal, pero poco relevante para el desarrollo de la trama principal.
  • Angela Rance: Uno de los personajes más importantes de la familia Rance. Su grado de importancia crece en cada capítulo hasta ser la última persona poseída por el demonio.
  • Padre Tomás: Personaje protagonista de la serie. Se conocen sus miedos, sus sentimientos y sus metas. Se pone en contacto con Marcus.
  • Padre Marcus: Personaje secundario y de importancia vital para llevar a cabo el exorcismo. De fuerte carácter y con ideas claras.
  • Capitán Howdy: intérprete secundario que únicamente puede ser visto por el personaje de Casey. Representa el Demonio personificado.

Tanto la película como la serie de TV, mantienen el “triángulo narrativo” formado por la poseída (Regan/Casey) y dos sacerdotes con personalidades opuestas: Karras/Tomás que se consideran como los curas débiles que caen y se derrumban ante las mentiras del demonio y los personajes de Merrin/Marcus, con una fuerte personalidad, son los auténticos exorcistas que plantan cara al diablo hasta el final del exorcismo.

En el papel de la madre, Angela Rance (serie) ocupa un puesto de mayor peso dramático que su homóloga en la película. No solo por ser la persona que busca una solución al problema de su hija, sino también por sacrificarse por ella y dejar que el demonio la posea al final.

Un personaje muy importante que aparece en la serie y no en el largometraje es el propio demonio. En el film se le menciona como el Capitán Howdy y aparece brevemente su imagen en un fotograma. En cambio, en la serie, es un personaje muy importante de la trama que toma el control de la mente y el cuerpo de Casey, y se muestra como un misterioso anciano vestido de traje.

  • Conclusiones

Una vez llevado a cabo un breve análisis de los principales elementos narrativos de ambos formatos (tramas, personajes, espacio, punto de vista, tiempo o estructura), se rechaza la hipótesis previa sobre la teoría que defiende a la serie dramática, producida por la FOX, como una nueva versión o remake del largometraje original.

The Exorcist (2016) es una serie inteligentemente construida sobre los pilares que convirtieron a El Exorcista, como la película de terror por antonomasia: el tema de la posesión demoníaca en adolescentes, una estética propia del cine underground de los sesenta, los efectos especiales más punteros, la caracterización de los personajes, sus fuertes líneas de diálogos o el terror a lo desconocido, a lo sobrenatural, a lo que la ciencia no puede explicar. Es en este último punto, lo que hizo que el film rompiera todos los pronósticos sobre las películas de terror y obtuviera diez nominaciones a los Oscar de 1973.

Por tanto, The Exorcist (2016) se debe considerar más como un reboot o reinicio de la saga, es decir, como un relanzamiento de la historia presentando de nuevo el mismo argumento que triunfó en los años setenta y que conserva los elementos más importantes de la película original, dicho con otras palabras, aquellos considerados puntos narrativos clave e ignorando los que resulten más irregulares, flojos o poco atractivos para el público de hoy en día.

Son muchos los elementos que la serie incluye como novedosos, por ejemplo, las tramas secundarias de la secta satánica y el Papa, la relación sentimental de uno de sus sacerdotes o los problemas familiares con la llegada del demonio a sus vidas. También la incorporación de nuevos personajes que refuerzan el dramatismo de la historia: la figura del padre y la hermana (Henry/Kate), dos nuevos miembros que se suman a la familia y la personificación del diablo, algo que no se vio en la película de 1973. Todo esto provoca que se incorporen nuevos escenarios donde desarrollar la acción, como parques infantiles, casas, iglesias o parroquias.

Es cierto que existe una semejanza de argumento, estética o personajes, pero lo que realmente diferencia y marca un punto de inflexión entre la serie de TV y la película, es el cambio de la figura del personaje principal. En el film, el protagonismo estaba centrado totalmente en Regan MacNeil y su creciente estado de posesión diabólica, en cambio, en la serie, este hecho carece de importancia. No es relevante quién o qué esta poseído, puesto que a lo largo de los capítulos son muchos los que pasan por ese estado. Lo que realmente importa es la presencia del exorcista, representado principalmente por el Padre Tomás y acompañado por el Padre Marcus. Esta vez, sí, el título de la obra hace referencia al protagonista de la serie.

En definitiva, The Exorcist (2016) ha sabido reinventarse y marcar diferencias de otros productos de la saga que aparecieron tras la película original y fracasaron estrepitosamente, tanto en crítica como en taquilla mundial: las secuelas de El Exorcista II: El Hereje (1977) y El Exorcista III (1990) y con la llegada del nuevo milenio, las precuelas de El Exorcista: El comienzo (2004) y El Exorcista: El comienzo. La versión prohibida (2005).

Carlos Grossocordón

Carlos Grossocordón

Graduado en Comunicación Audiovisual. Productor de @Cinematoseries.
Carlos Grossocordón

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