El Renacido, de Iñárritu: la venganza mejor fotografiada del cine

Después de ver El Renacido, la última película del mexicano Iñárritu, un sabor agridulce inunda mi paladar… Pero vayamos por orden: para adentrarnos en el análisis resumiré -a modo de breve sinopsis- una introducción que sitúe a aquellos lectores que no tengan ni idea de lo que les hablo y por supuesto, sin irme de la lengua con los spoilers.

El extenso metraje del film  -156 minutos- cuenta la verdadera historia de Hugh Glass, un explorador atacado por un oso y abandonado a su suerte por su grupo (tener amigos para esto…) que lo da por muerto. Glass tendrá que hacer frente al frío, las heridas y las tribus de nativos para alcanzar su meta: vengarse del traicionero John Fitzgerald.

El Renacido

La multinominada a todos los premios de esta temporada es, en definitiva, una historia de supervivencia a lo Matt Damon en “Marte”, pero transcurriendo la trama en el siglo XIX de una profundísima América rural. A esto, se le añade el componente vengativo: y es que las historias de venganza son un tema recurrente a lo largo de la historia del cine. Películas míticas como “Gladiator” o “Kill Bill” utilizan este elemento narrativo como excusa para el desarrollo de sus tramas.

Mi humilde opinión es que, de haber un punto débil en la más reciente obra de Iñárritu, éste tendría mucha relación con la historia. Un relato sencillo, pero no simple (¡ojo con esto!) en el que puede preverse como se  desencadenarán los giros. Y así lo han visto los miembros de la Academia, puesto que “El renacido / The Revenant” no figura entre las candidatas a los Oscar en la categoría de Mejor Guión. Algo raro para un largometraje que es la principal apuesta a llevarse la estatuilla de Mejor Película el próximo 28 de Febrero en la gran gala.

Por otra parte, considero “El renacido”,  la primera gran película que en mucho tiempo, vivo intensamente su historia y sufro con su protagonista. Un protagonista, Leonardo DiCaprio, pletórico y que se acerca cada vez más a ganar el galardón de galardones. Por su parte, Iñárritu con su pulso y estilo cinematográfico característico, narra perfectamente la historia de Glass con un nivel de realismo que hace que vibres en tu asiento. Miedo, ira, dolor, amor, rabia… son algunos de los sentimientos que genera este film que hace que parpadear sea considerado un error cometido por el espectador.

The Revenant

Por último y para acabar, no iba a terminar esta crítica sin nombrar a otro genio, cuyo trabajo forma parte de los pilares que engrandecen esta película. Hablo de su director de fotografía, Emmanuel Lubezki. El chivo, como se le conoce en su tierra, está aún paso de ganar el triplete. Han oído bien, de ganar tres Óscars consecutivos por su trabajo, algo que le haría entrar en el Olimpo del cine. Talento a raudales del mexicano que hace de la película una obra visualmente espectacular.

Que disfruten la película y tengan cuidado con pestañear.

Carlos Grossocordón

Carlos Grossocordón

Doctorando en Comunicación Audiovisual, Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Complutense de Madrid.
Carlos Grossocordón

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