El Hobbit: cuando la imagen no necesita palabras

Como gran seguidor de los relatos de J.R.R. Tolkien –El Silmarillion, El Hobbit y El Señor de los Anillos-, me vi la primera trilogía hecha por Peter Jackson sobre el mundo del Tolkien: El Señor de los Anillos; luego me vi la segunda: El Hobbit.

Como en la primera, Peter Jackson nos mostró su versión del libro, y como siempre, pueden haber peros.

tolkien

 

Hay diferencias entre el libro i el film; por ejemplo, se da más protagonismo a los elfos de la que tuvieron en el libro, o que quién persigue a los enanos es Bolgo, hijo de Azog, y no el mismo Azog, que fue muerto cien años antes de los hechos en que se centra El Hobbit. Pero Peter Jackson nos demuestra que es un gran cuenta cuentos. Explica una historia que en esencia es la misma pero añade pasajes que no estaban en la historia original y suprime esas que pueden no tener relevancia.

Algo parecido sucede con la mitologia griega: cada autor tiene su visión del mito de Orión. Eso puede llevar a la frustración a la mayoría de seguidores de Tolkien, que quieren ver en la gran pantalla sus libros pero de modo fidedigno. Pero el cine es otro lenguaje, no siempre resulta lo que en el libro funciona perfectamente.

Lo que puede parecer una escena simple a primera vista en el libro resulta muy complejo llevarla a cabo cinematográficamente hablando. Yo, cuando entro en la sala de cine, siempre dejo fuera lo que conozco de la historia que voy a ver, así puedo saborear el trabajo hecho por los cineastas y puedo contemplar el maravilloso mundo creado per Tolkien, pero esta vez en el gran formato del cine.

hobit

 

Salí muy satisfecho del cine. Me ha gustado mucho El Hobbit en sus tres películas. Hay mucha acción, momentos cómicos y otros tiernos. De la primera parte fue muy interesante el encuentro entre Bilbo y Gollum, desafiándose en un duelo de adivinanzas, o la batalla que hay en la Ciudad de los Trasgos, para que los enanos puedan huir. De la segunda, la persecución de los enanos en el río por parte de los orcos, o ver al espectacular dragón Smaug, precioso e imponente, por el que valía la pena pagar la entrada.

De la tercera haré mención a la batalla entre los poderes de la Tierra Media, Sauron i los Nazgul, contra el Consego Blanco, con Saruman, Elrond, Radagast y Galadriel; y la batalla final, la de los cinco ejércitos, los orcos contra los enanos, elfos, hombres y las águilas.

Disfruté especialmente la escena que hay después de la batalla final. Bilbo está sentado en una piedra pensando un poco en todo, el viaje, las aventuras y la perdida de su mejor amigo, Thorin, Escudo de Roble. Se le acerca Gandalf sentándose a su lado, se saca su pipa para fumar hierba y se pone a limpiarla, acción que llama la atención del mediano. No hay ni una palabra, ni un comentario sobre lo que ha pasado, o gesto alguno de consolación por parte del mago hacia su amigo hobbit. Yo esperaba el diálogo. O que Bilbo, siendo como es un buen amigo, cogería la pipa para limpiarla bien. Me recuerda al cine mudo, y ver como los cineastas narraban las historias solo con imágenes, algunas de las cuales son consideradas hoy en día como algunas de las mejores películas de la historia del cine: Metrópolis, de F. Lang, El Acorazado Potemkin, de S. Einsentein o El Chico, de C. Chaplin.

Gandalf-fumando-pipa

 

Una buena escena que disfruté muchísimo, haciéndome reir en la sala solo por pensar en lo que podría haber pasado y no pasó. Me emocionó.

  • Estreno: 2014 8.1
  • Género: Adventure
Después de haber recuperado el reino del Dragón Smaug, la Compañía ha desencadenado, sin querer, una potencia maligna. Un Smaug enfurecido vuela hacia la Ciudad del Lago para acabar con cualquier resto de vida. Obsesionado sobre todo con el reino Leer más
Carles Arabia

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El cine te permite viajar por el mundo de la fantasía
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