Star Wars: El Ataque de los Clones

clones 2El Ataque de los Clones es seguramente la película más criticada de toda la saga. En una franquicia del tamaño de Star Wars es normal encontrarnos con que ni una sola entrada se salva de la “quema” para determinadas personas, todos tienen una favorita y una que repudian; incluso es posible encontrar detractores de El Imperio Contraataca. Locos, descerebrados, almas que han perdido el rumbo en la vida, sí, pero existen. Sin embargo, este Episodio II probablemente tenga el título de película que más rechazo levantó entre el público; La Amenaza Fantasma se acerca, pero ahí están la carrera de pods y el duelo final contra Darth Maul, probablemente el villano más desaprovechado de toda la franquicia, para salvar la papeleta. Con este inicio de las Guerras Clon la cosa es diferente, y me atrevería a decir que de forma injusta; es probable que sea la más floja de todas, pero eso no la convierte en el bodrio que muchos afirman que es.

El mayor sufridor de todas las críticas es el “pobre” Hayden Christensen. No podemos negar que su elección para encarnar a un joven Anakin Skywalker fue un error de casting, pero sería de necios hacerle cargar con toda la culpa cuando el principal responsable de los males de esta segunda entrega (en cronología de la historia) es un guión absolutamente terrible, firmado por George Lucas y Jonathan Hales, además de algunas decisiones que podríamos tildar de cuestionables tomadas por el propio padre de la saga. Dicho guión falla especialmente en uno de los elementos básicos: los diálogos. Algunas de las conversaciones entre Anakin y Padme son vergonzosas hasta el punto de rozar el ridículo. Las constantes declaraciones de amor y el debate entre formar una pareja o no tiran para atrás hasta al espectador más romanticón, y la cero química existente entre los dos actores no ayuda a sacar las escenas adelante.

clones 3Pero el problema más gordo seguramente lo tengamos en la construcción y presentación del propio Anakin. El joven padawan es una persona atormentada que ha sufrido mucho a lo largo de su vida, una persona psicológicamente rota que pasó la mayor parte de su infancia viviendo como un esclavo en Tatooine,y que cuando fue rescatado por la Orden Jedi no solo tuvo que abandonar a su madre, sino que además siguió teniendo un estilo de vida bastante similar al que tenía en su planeta natal. El Consejo Jedi lo trata como un peón, encomendándole tareas que van en contra de lo que él cree y siente y no tienen en cuenta lo que pueda pensar, y si bien esto forma parte de su aprendizaje en el camino a convertirse en Maestro Jedi, ese tipo de situaciones no distan mucho de la forma en la que lo trataban cuando era un simple niño.

La película no acierta al presentarnos a esa persona de mente desestructurada y no logra plasmar esa lucha interna que libra cada día entre sus sentimientos y su deber; en lugar de verlo como a un joven que solo necesita ser escuchado, Anakin se nos presenta como un chaval caprichoso y engreído que se queja constantemente de todo lo que sucede a su alrededor, una persona insoportable que no despierta empatía alguna, con la que es imposible verse reflejado. No solo eso, sino que en más de una ocasión lo vemos actuar y pensar de forma totalmente diferente con pocos minutos de separación entre dichas situaciones; en un momento determinado se está acordando de la familia entera de Obi-Wan Kenobi, para al cabo de pocos minutos afirmar que lo quiere como a un padre. Esa forma de actuar es propia de alguien mentalmente inestable, pero cómo está desarrollado no funciona en ningún momento. Como decía, Hayden Christensen fue seguramente una mala elección de casting, pero gran parte de la culpa de su no funcionamiento como Anakin Skywalker está en el guión.

clones 4La estructura y el montaje de la historia tampoco ayudan; la narración en paralelo del romance Anakin-Padme y las aventuras de Obi-Wan, quien va en busca de la mente pensante detrás del conflicto galáctico y los intentos de asesinato dirigidos hacia la senadora Amidala, entorpecen el ritmo de la historia a causa de los cortes constantes que detienen la acción, lo que nos lleva a un producto final con una estructura descompensada que no es capaz de mantener al espectador pegado a la butaca, algo que podríamos considerar un crimen tratándose de una entrega de Star Wars. Esa estructura desigual también hace un flaco favor a Hayden Christensen y Natalie Portman, y es que cada vez que Ewan McGregor entra en escena se come a todos y cada uno del resto de actores y personajes. Su trabajo como Obi-Wan Kenobi es magnífico, probablemente lo mejor de esta “nueva trilogía”, y uno no puede evitar pensar que lo mejor que podrían haber hecho es centrar la historia al completo en su evolución como Maestro Jedi dejando al resto de personajes, Anakin incluido, en un plano más secundario.

El apartado visual tampoco destaca en exceso salvo en contadas ocasiones, y es que el uso excesivo de escenarios CGI quita gran parte de la magia y belleza que sí veíamos en la trilogía original, con sus decorados y naves hechos a mano. Aquí todo tiene la apariencia de ser sintético y vacío, y si en el momento de su estreno dichos escenarios ya “cantaban” un poco, el paso del tiempo le ha hecho un flaco favor al acentuar esa sensación de mundos “planos” y aburridos. Una muestra del mal uso de los efectos especiales que no solo afectó a las precuelas, sino que se ha expandido a la trilogía original con unas revisiones que añaden elementos en pantalla totalmente innecesarios que causan el efecto contrario del pretendido por el director, que no es otro que de intentar “sumergir” más al espectador en el universo que le presenta.

clones 5Lo que sí nos ofrece El Ataque de los Clones son unas cuantas secuencias de acción vertiginosas que consiguen compensar ciertos puntos flacos. El último tramo de la película encierra los mejores momentos, con un combate en las arenas en el que vemos a Anakin y Obi-Wan repartirtiendo estopa para después recibir la ayuda de todo un ejército de clones y soldados Jedi, dándonos así la oportunidad de disfrutar de una lucha a gran escala en la que participan un escuadrón de soldados del “lado de la luz”. Pero el punto fuerte sin lugar a dudas es el combate contra el Conde Dooku (estupendo Christopher Lee), a quien le cuesta bien poco despachar al Maestro Jedi y su joven Padawan para terminar enfrentándose a un saltarín Yoda. Muchos criticaron la forma en la que el maestro verde se desenvuelve en combate, pero a mí me parece todo un acierto mostrar el lado más “guerrero” del mítico personaje que contrasta claramente con su personalidad y forma de actuar habitual.

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El Ataque de los Clones es una película muy irregular, pero las buenas secuencias de acción y sobretodo el trabajo de Ewan McGregor la terminan convirtiendo en un espectáculo que se deja dsifrutar a pesar de sus carencias en el resto de apartados. Es una verdadera pena que no dedicaran más tiempo a pulir la historia y personajes – se dice que los actores no tuvieron la oportunidad de leer la versión final del guión hasta pocos días antes de iniciar el rodaje, lo que es una clara muestra de los problemas de producción que hubo para conformar la historia – pero si uno consigue mirar la película sin prejuicios y con el único objetivo de pasarlo bien, se dará cuenta de que El Ataque de los Clones no es tan desastrosa como muchos afirman, aunque no deja de ser cierto que una entrega de Star Wars tendría que ser algo más que un largometraje entretenido y pasable.

Lucas Di Rado

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"O mueres como un héroe, o vives lo suficiente para verte convertido en un informático."
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