La Maestría de George Miller
May26

La Maestría de George Miller

Después de haber visto la explosiva y salvaje Mad Max: Furia en la Carretera, a un espectador como yo le debe quedar claro que George Miller ha vuelto a encontrar su gallina de los huevos de oro. Con este reboot de la saga, el creador de figuras tan míticas como el cerdito Babe o de filmes tan inocentes como Happy Feet, ha reafirmado la opinión que muchos de nosotros ya teníamos sobre su capacidad para dirigir películas de acción en las que los automóviles son – más o menos – los protagonistas. Hay que reconocerlo: en Mad Max este australiano fue capaz de ofrecer al público un filme tan trepidante y poco convencional que, por aquel entonces, la concepción que se tenía sobre las cintas de acción dio un volantazo de 360 grados. Desgraciadamente, como buen nacido en los noventa que soy, yo no pude sentir el arrebatador asombro que todos los nostálgicos espectadores ahora sienten al revisitar el clásico que propulsó la fama de Miller. Sin embargo, lo que sí valoré fue el mérito y el reconocimiento que se le tuvo que dar al director por ser capaz de trasladar a la gran pantalla todas esas frenéticas escenas de carretera con unos medios que, hoy en día, resultarían más que insuficientes. Paradójicamente, con El Guerrero de la Carretera, la segunda entrega de la saga protagonizada por un jovencísimo Mel Gibson, Miller sí consiguió sorprenderme al dotar a su largometraje no sólo con persecuciones automovilísticas más poderosas que las de su predecesora, sino por contextualizarlo con una trama más coherente – o, por lo menos, más estructurada y trabajada – que la que pudimos observar en su escopetazo de salida. Por lo tanto, después de haber visto dos de las tres películas de la colección, no me parecía un disparate pensar que la categoría en la que podríamos situar a Miller es en la de “maestro de las películas de acción”. Aunque a muchos de vosotros se os pueda hacer un poco cuesta arriba esta última afirmación al pensar en el bajón de calidad de Más Allá de la Cúpula del Trueno, donde la esencia de esta salvaje y enloquecida saga se perdía al introducir un tono innecesariamente infantil, hay que destacar un pequeño detalle que quizás algunos no conozcáis: la dirección de la tercera aventura no corrió sólo a cargo de Miller, sino también de un tal George Ogilvie, quien se encargó de la película en general mientras “El Maestro” únicamente se dedicaba a trabajar en sus escenas más “moviditas”.     Por lo tanto, después de haber visto Fury Road, de aplaudir la labor del director en...

Read More
Takashi Miike: la fábrica humana de cine
May08

Takashi Miike: la fábrica humana de cine

Takashi Miike es uno de los directores más prolíficos de las últimas décadas tanto a nivel asiático como mundial, pero a pesar de eso sigue siendo un gran desconocido para la mayoría del público. Esto no se debe tanto a que esa mayoría no tiene buen gusto, que también, sino a que el cine de Miike es muy particular; es de esos directores que han conseguido crear y moldear un estilo propio, que no tienen miedo de nada ni a nadie. A lo largo de su extensa carrera ha rodado y dirigido todo tipo de cosas, desde obras de teatro a grandes producciones cinematográficas tocando cualquier género que te puedas imaginar, empezando por el terror japonés más “típico” a películas de samuráis, dramas sociales, cine yakuza, de superhéroes o películas infantiles. Lo que mueve a este hombre es la pasión por su trabajo, y es por eso que hoy en día, siendo ya un director reconocido en su país, de tanto en tanto sigue dirigiendo películas clasificadas como V-Cinema, algo parecido a las películas “direct to video” de serie B que tan de moda están ahora gracias a producciones como Sharknado o Piranhaconda, pero que en el mercado oriental gozan de mucho más respeto puesto que no dejan de ser películas de bajo presupuesto que los directores realizan para poder experimentar; tienen la limitación económica pero a cambio ganan la libertad de hacer lo que quieran. Y eso que el señor Miike nunca se ha cortado un pelo. Ahí están películas como Ichi The Killer, censurada en Hong Kong  y el Reino Unido, donde obligaron al director a eliminar escenas consideradas de violencia extrema; tampoco corrió mucha suerte Imprint, capítulo que iba a formar parte de Masters of Horror pero cuya emisión en abierto terminaron cancelando por ser demasiado “jodido”, para luego arreglar el entuerto añadiendo el episodio al DVD de la temporada. Otro ejemplo lo encontraríamos en Visitor Q, película casi surrealista que trata con temas tan delicados como la violencia juvenil o el incesto. Y así podría seguir un buen rato. Pero más allá de las polémicas, Miike es un director extremadamente talentoso al que compañeros de profesión como Quentin Tarantino han citado como fuente de inspiración para sus películas. El gran problema con el que se encuentra la gente a la hora de adentrarse en su filmografía es que no saben por dónde empezar; no es de extrañar, por algo cuenta con más de 80 producciones a sus espaldas. Para evitar la pérdida de tiempo buscando información y contrastando opiniones de mil sitios diferentes para terminar escogiendo qué película ver, a continuación os dejamos un pequeño listado con...

Read More
Eisenstein en Guanajuato: by Peter Greenaway
Feb22

Eisenstein en Guanajuato: by Peter Greenaway

El director galés, Peter Greenaway, presentó en la Berlinale su nueva película: Eisenstein in Guanajuato, mediante la cual ha llevado a la gran pantalla un episodio de la vida del prestigioso director ruso del cine mudo, Sergei Eisenstein. En concreto, se centra en el periodo en el que el mítico realizador soviético se fue a México para rodar, entre otros films, “¡Que viva México!”, en el año 1930. Lo que le llevó a ello fue su fascinación por el Día de los Muertos y los ritos religiosos de la cultura popular mexicana. No obstante, a pesar de que su estancia en las tierras aztecas se alargó más de un año, la cinta quedó inconclusa. Peter Greenaway es un director de lo más peculiar, único en su especie y estilo cinematográfico. A decir verdad, es un director de extremos: o bien es muy odiado, o bien despierta pasiones, y considero adecuado por ello advertir al lector, que el que escribe este artículo se encuentra en el segundo grupo. El director galés tuvo una formación en artes plásticas, concretamente en pintura, y dicha influencia queda reflejada en todas sus películas (destacar por ejemplo El contrato del dibujante, 1982), por sus composiciones visuales y temáticas, llegando a su punto culminante en dicho aspecto seguramente en Nightwatching, 2007, película en la que llega a reproducir a la perfección con actores el famoso cuadro de Rembrandt, “Ronda de noche”. Muy influenciado además por el barroco, Greenaway es un artista multidisciplinar, con gran interés además por la simetría y la arquitectura (El vientre del arquitecto, 1987), la música o el teatro. Es un director además muy culto, y carga (o mejor dicho sobrecarga) normalmente sus películas con referencias culturales, en ocasiones de difícil comprensión. En la década de los 80 produjo sus mejores películas, siempre acompañado del genial director de fotografía Sacha Vierny, y además de los títulos mencionados, destaca sobre todo A Zed and Two Noughts (Z00), 1985, en los que combina elementos tan dispares como simetría, iluminación, arte, estilo barroco, hermanos siameses, evolución, putrefacción, con toques bizarros, y brindándole a su vez un homenaje al pintor Johannes Vermeer van Delft, recreando también aquí alguno de sus cuadros. Su película más provocadora y problemática es seguramente la barroca The Cook, the Thief, His Wife and Her Lover, (1989), un film que busca ser transgresor con el espectador, que deja realmente una mala sensación en el cuerpo durante y tras su visionado, y que requiere de una lenta digestión posterior. No obstante, tras dicha digestión, te das cuenta de que has visto algo muy especial y que te ha marcado de algún modo, sobre todo con un par de escenas inolvidables. Todo ello acompañado de la...

Read More
Stanley Kubrick es genio y figura del cine
Feb20

Stanley Kubrick es genio y figura del cine

«Hay algo en la personalidad humana que se resiente a las cosas claras, e inversamente, algo que atrae a los rompecabezas, a los enigmas y a las alegorías» Stanley Kubrick (1928–1999) Fotógrafo | Director | Guionista | Productor   Stanley Kubrick, de buena familia, no demasiado buen estudiante y aficionado a la fotografía, la música y el ajedrez, empezó de joven a trabajar como fotógrafo para la revista Look, donde ya ganó cierto prestigio profesional. Como cineasta, supo crear escuela y ejerció de pionero, marcando novedosas tendencias en el Hollywood de la segunda mitad del siglo XX, erigiéndose como un carácter único. Creador original y diferente, cambió la manera de usar la música en el cine, en su uso y en la forma, marcando un antes y un después en la utilización de la música en el cine. Su capacidad para fascinar al público se mantiene intacta con el paso del tiempo. Destacado es su sentido del detalle, la obsesión en la perfección técnica y cierto distintivo intelectual, sus marcadas peculiaridades resultarían ser el buque insignia de su carrera. Repetir escenas 50 veces o tardar 15 meses en terminar un rodaje eran cosas que Kubrick podía hacer por poseer un control absoluto sobre la producción de sus films, algo poco habitual en Hollywood, solo al alcance de personajes como Kubrick o Orson Welles. Nacido en Nueva York, Kubrick se alejó del bullicio de Hollywood, ya que se exilió voluntariamente en el Reino Unido, a las afueras de Londres, en el campo, donde vivió recluido los últimos años de su vida -incluso rodó allí sus últimas películas-.   Filmografía: Day of the Fight fue su primera filmación, un documental de 13 minutos de duración realizado en 1951 y financiado con sus propios ahorros mientras tenía 23 años. RKO le compró el documental y le adelantó dinero para el que sería su siguiente documental: Flying Padre. Posteriormente realizaría un tercer documental llamado The Seafarers Sus películas dejarían claro su genio cinematográfico: el más meticuloso y exigente de los directores del siglo XX. A Kubrick le hubiera gustado poder realizar más películas, pero su afán perfeccionista no se lo permitió, con tan alargados periodos de documentación e interminables rodajes. Resultó ser poco prolífico, pero más que acertado en la toma de decisiones. Fue uno de los pocos directores que se atrevió a tocar todos los géneros cinematográficos, con la particularidad de que casi siempre consiguió grandes resultados. Así, el director dejó 13 películas para la historia: Fear and Desire (1953) Drama bélico de bajo presupuesto que Kubrick financió con 13.000 dólares obtenidos de préstamos familiares. El film se centra en un pelotón de soldados que lucha en una tierra sin nombre. Miedo y deseo Estreno: 1953 6.6 Género: En plena guerra mundial, cuatro soldados norteamericanos quedan atrapados y perdidos detrás de las líneas enemigas...

Read More
Oso honorífico a Wim Wenders en la Berlinale 2015
Feb13

Oso honorífico a Wim Wenders en la Berlinale 2015

Si en el pasado festival le fue concedido el honor a Ken Loach, la Berlinale 2015 ha rendido este año un gran homenaje a Wim Wenders, concendiéndole el Oso Honorífico por su carrera cinematográfica y su gran aportación al cine. El Homenaje, realizado en el Berliner Palast el 12 de febrero, fue presidido por su amigo y director de cine, Walter Salles (“Central Station“), y contó con la presencia de muchas personas célebres en el mundo del cine y de la música (como por ejemplo los miembros del grupo musical Die Toten Hosen, por nombrar a alguien), así como gran parte de los miembros que han formado parte de su equipo cinematográfico durante su carrera. En palabras del Director de la Berlinale, Dieter Kosslick: “Al dedicar el Homenaje a Wim Wenders, honramos a uno de los más notables autores contemporáneos. Sus polifacéticos trabajos de distintos géneros, tanto como cineasta, fotógrafo y autor, han formado nuestra memoria viva del cine, y continúa inspirando a otros cineastas”. Wim Wenders subió finalmente al escenario a recoger su Oso, acompañado de una ovación y unos aplausos que duraron bastantes minutos. Ofreció acto seguido un bonito discurso en el cual diferenció el “tiempo de vida”, con el “tiempo cinematográfico”: si bien nuestras vidas están limitadas, el tiempo cinematográfico puede volverse eterno, pues las películas hechas con verdadero amor y gran dedicación suelen perdurar en el tiempo. La gala terminó finalmente con la proyección de una de sus grandes películas: Der Amerikanische Freund, en una copia restaurada de gran calidad; una forma perfecta de terminar la noche. Wim Wenders debe estar viviendo un momento extraordinario. Hace unas semanas supo de la nominación al Oscar de su último documental, La sal de la Tierra, en la que es su tercera nominación. Ha hecho el estreno mundial además en la Berlinale de su nueva película en 3D, Everything will be fine, la cual, no obstante, se tuvo que quedar fuera de competición, al recibir ya el Oso Honorífico. Y debido a ello, le han dedicado además un ciclo especial en la Berlinale, proyectando muchas de sus películas por distintos cines de Berlin. En concreto, se han proyectado éstas: Die Angst des Tormanns beim Elfmeter (1972); El miedo del portero ante el penalti Alice in den Städten (1974); Alicia en las ciudades Im Lauf der Zeit (1976); En el curso del tiempo Der Amerikanische Freund (1977); El amigo americano Paris, Texas (1984) Tokyo-Ga (1985) Der Himmel über Berlin (1987); El cielo sobre Berlin Bis am Ende der Welt (1991/1994); Hasta el fin del mundo The Million Dollar Hotel (2000); Pina (2011) En definitiva, a sus casi 70 años, le han brindado a Wim Wenders un Homenaje totalmente merecido....

Read More