Boss o la elegía del poder

Esto es lo que contesto cada vez que alguien me pide que le recomiende una buena serie: “bueno, puedes ver Boss, es cortita (apenas dos temporadas) y la protagoniza aquel tío de Frasier”.

Fhfe

Boss, como denota el título de este artículo, es una elegía, una composición poética asociada al lamento, a la pesadumbre de unos personajes que se detestan entre ellos mismos pero que en su mayoría han aceptado su mezquindad y la imposibilidad de cambio, pues la aceptación de uno mismo aunque sea de tu lado malvado, nos sitúa en un horizonte conocido ante la incertidumbre de una mayoría que desconoce el sitio que ocupa y que por ello es vilipendiada ante sus constantes divagaciones de posición, pues no hay nada mejor para ser malvado que haber probado las mieles del poder con puñalada por la espalda, porque si ello regocija al asesino y no hay remordimientos, la verdad sobre uno mismo se cierne sobre la inmutable naturaleza del ser humano, y en el caso de Boss, esta es la maldad.

A grandes rasgos, Boss puede ser descrita como una serie de tintes políticos cuya trama se desarrolla en la ciudad de Chicago, donde un Alcalde (Tom Kane) gobierna en apariencia con total armonía con sus conciudadanos y demás adversarios políticos, pero como es sabido si la política de alturas es un lodazal, la política local, donde las ambiciones y las mentes que las albergan viven en la misma calle o en el mismo barrio, deviene un campo de batalla silencioso donde cada esquina es una trinchera en la cual parapetarse, bien hasta recibir un disparo de gracia o alzarse con una victoria para luchar en la próxima batalla, pues todo político local, de ficción y real sabe que su destino es fatalista y su presente la supervivencia. Cuando digamos adiós a las armas, y hagamos recuento de las bajas solo habrá un verdadero ganador, solo puede quedar uno en esta ciudad demasiado pequeña para albergar tantos egos, solo un superviviente, y ese es Tom Kane.

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Penetrando en la trama propiamente dicha, versa sobre la manipulación que tiene y debe hacer un alcalde sin escrúpulos para conseguir lo que desea, aunque no sabemos si para el bien común o para su regocijo interno. Por ello, los ardides que utiliza van desde los típicos adversarios políticos, a los periodistas sagaces, los jóvenes políticos ambiciosos, los consejeros políticos que deben ejecutar sus órdenes con fe ciega, los constructores (pilar básico de corrupción de un municipio y de enriquecimiento de un político local), hasta aquellos más cercanos, como su esposa y su hija; aunque cercanos en lo físico no tienen correlación en lo afectivo.

Hasta este punto no pasa de ser un retrato de un verdadero hijo de puta, que gobierna una ciudad con mano de hierro pero con traje de Armani y que sabe hablar bien ante la clase obrera para ser reelegido, pero henos aquí y no, no es un spoiler porque acontece en los 5 primeros minutos, entra en escena el factor de una muerte cercana o casi inminente. Para un todopoderoso, para un ser omnipotente en su ciudad, un artista del engaño y la treta no hay nada más detestable que empañe su obra, que dejarla inacabada.

Soy del parecer que cree que la inteligencia y la estética pueden ir conjuntamente, lo que grandes autores plasmaron en papel como Shakespeare, Cervantes, Hemingway y otros. Hoy se plasma (lo admito) contadas veces en series y miniseries, auténticas obras de arte, tanto por su guion, crudeza, personajes descarnados y ensalzamiento de sentimientos, propios según la tradición, de la mejor literatura de la historia que hoy los que saben paladear bien, después de haber escogido selectamente lo que ver, sea para afinar sus sentidos o lo que no ver, para no atrofiarlos, deben considerar Boss un plato de suculento caviar digno del deleite del mejor gourmet.

La expectativa de una muerte cercana lo cambia todo, más faltaría. Puedes luchar, adoptar una actitud de negación o aceptar sin más tu destino, pero el hecho es que todo el mundo muere solo es cuestión de cuando y donde, pero parece que lo peor para Kane es no haber intervenido en la negociación de estos términos de rendición y no lo va a aceptar.

En la lucha por sobrevivir dibujada como la ciudad, se entremezclan en una infinita escala de grises, sentimientos como la ira, el poder, la rabia, el perdón y la falta de él, la lujuria, el odio visceral y el irracional también, la redención ante aquellos que heriste en la batalla solo porque era necesario para tu propia supervivencia, la compasión tardía y la absoluta falta de amor verdadero, pues éste solo es condicional y aparente y surge porque las circunstancias lo propician y desaparece cuando las alianzas de poder se vuelven a erigir.

Le dije a un amigo que era una mezcla de la gran y mítica serie El Ala oeste de la Casa Blanca, junto con lo mejor de The Wire. Combina la pasión (aunque por razones totalmente opuestas) por la política pero simplemente como el medio más idóneo para conseguir postrar a los demás de rodillas, junto con las pesquisas policiales, corruptelas, silencios que perturban la tranquilidad, el ambiente callejero y pandillero de los suburbios empobrecidos que abundan en el exterior de la ciudad, y como no, donde la mejor mercancía para comprar y vender y que no ocupa espacio es el sexo esporádico y sin amor.

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BOSS es un genial despliegue de la complejidad humana ante situaciones en el que bien general queda supeditado al interés particular, y donde se demuestra que si bien la vida es efímera lo que hagamos con ella no, pues si nosotros estamos de paso nuestras acciones permanecen y las consecuencias de las mismas repercuten en las futuras decisiones de quienes nos sucederán en el futuro.

La injusta cancelación de esta serie, merece un gran panegírico ya no tanto sobre la propia persona de Kane, sino sobre su Ego, gran protagonista a la sombra. La sensación que anhela es parecida a la que se tendría si supusiéramos por un momento lo que sintieron los primeros conquistadores al arribar al nuevo mundo y ver el Dorado y las grandes ciudades de piedra de  Tenochtitlan y sus maravillas arquitectónicas. En sentimiento que busca infinitamente el personaje es deslumbrar aunque sea con una luz oscura, infundir incredulidad entre el asombro y el pánico; y finalmente ante la pregunta: Por dios, quien hizo tales maravillas, esperaría una respuesta como:  Por Kane, lo hizo Kane.

Aristóteles definía a los hombres de la polis griega entre hombres simples, rayando la animalidad cuya consideración era de esclavos y los hombres políticos, los ciudadanos con derechos y deberes; su pensamiento impregnó a todas las generaciones futuras y sus ideas ayudaron a dar forma al imperio romano. El político debía darse a sus ciudadanos, con su cuerpo si era necesario para mitigar las hambrunas. Está claro que Aristoteles no conoció a Tom Kane, en cuyo epitafio en vez de una cita aristotélica deberían grabar el título de otra película y su última frase: “Mátalos suavemente”: América no es un país, es un puto negocio, así que dame mi jodido dinero. Lo dicho, un gran político. No se olviden votar por él, o por alguien similar si quieren o se atreven.

    7.9Sinopsis:
Tom Kane, el eficaz alcalde de Chicago, se siente como una araña en el centro de su telaraña de poder. Una telaraña basada en un pacto con los ciudadanos. En definitiva, ellos quieren ser liderados y que les resuelvan problemas tales como consegui Leer más
Dario Alvarado

Dario Alvarado

Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas, nos presenta disecciones de sus series favoritas
Dario Alvarado

3 Comentarios

  1. genial artículo! ahora mismo voy a tratar de encontrar un modo de verla por que me ha crecido el gusanillo! gracias por la recomendación! cuando la vea me paso y comento

    slds!

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    • Gran serie, una lástima que la cancelaran de golpe.

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  2. Estoy de acuerdo . Una buena serie…cancelada, una pena.

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