Blood Drive: Desmadrada, descerebrada y desangrada

‘Blood Drive’ es una serie nacida para homenajear el genero del ‘grindhouse’ que eran películas de bajo presupuesto con elevadas dosis de sexo y violencia gráfica, con abundancia de sangre y menudillos que rellenaban a la perfección los programas dobles de los cines de barrio en los años setenta principalmente.

‘Blood Drive’ rescata los códigos y el espíritu de aquellas películas de pura explotación que ya fueron reivindicadas por Robert Rodríguez y Quentin Tarantino en varias ocasiones, para llevarlos al terreno televisivo, dirigidas a un público muy específico que no busca precisamente la sutilidad ni la sensibilidad sino exclusivamente desmadre de plaquetas en cantidades industriales.

Ficha: Blood Drive 13 ep 45 min .  Jun 2017- Sep 2017 . Idioma: Ingles Cadena: SYFY ( USA)

La trama:
En un futuro distópico situado en 1999, Estados Unidos se encuentra partido en dos, dividido por ‘La Gran Cicatriz’ una profunda hendidura producida por una serie de terremotos causados por las prácticas del fracking. En esas circunstancias casi todo el mundo se encuentra dominado por el conglomerado industrial Heart que controla todos los recursos terrestres.

En ese mundo el mayor acontecimiento es una carrera salvaje denominada ‘Blood Drive’ donde los coches utilizan la sangre humana como carburante. La entrada en la competición de una misteriosa mujer que se ve acompañada por un policía es el detonante de todo tipo de peripecias de lo mas salvaje, como muestran a las claras desde el trailer.

‘Blood Drive’ es una serie que deja evidente desde su escena inicial su objetivo y sus intenciones, por lo que el espectador tiene muy claro desde ese momento si esa propuesta le parece repugnante y repulsiva, lo que es perfectamente comprensible o por el contrario acepta las condiciones para ver esa apuesta descerebrada que realizan desde el principio.

En mi caso, al crecer viendo ese tipo de películas, como la inolvidable ‘Death Race 2000’, en los cines de mi barrio, no tuve el más mínimo problema en dejarme llevar y echarme unas risas con las burradas que veía en la pantalla, en especial con la aparición del maestro de ceremonias, Julian Slink, desatado por completo gracias a un gran Colin Cunningham ( Falling Skies), como podéis ver en el vídeo


‘Blood Drive’ tiene un gran piloto, que no defrauda a los amantes del ‘grindhouse’ , pero después se empieza a perder bastante en tramas secundarias que no aportan nada, excepto aburrimiento, al alejarse de la carrera que es lo que mejor funciona en este tipo de series.

Con el paso de los episodios, ‘Blood Drive’ va derivando hacia una road-movie friki, con nuestros dos protagonistas, encontrándose en cada episodio a los frikis de la semana, para que corran algún peligro del que salvarse desmenuzando una buena ración de cuerpos, ya sean zombis, canibales, ninfómanas,  manicomios, sectas o racistas, para volver a remontar en los episodios  finales con la carrera de nuevo como centro de operaciones.

Rodada en su totalidad en Sudáfrica, la pareja protagonista formada por la española Cristina Ochoa ( Valor, Animal Kingdom) y el musculitos Alan Ritchson ( Blue Mountain State) cumplen a la perfección con el requisito principal que es dejarse manchar y pringarse por todo tipo de sustancias y productos en sus correrías por las devastadas llanuras del país, mientras enseñan generosamente amplias partes de sus esculpidos cuerpos, sin que la interpretación necesite nada mas allá de ser histriónica y pasada de rosca.

No me gusta utilizar la expresión ‘placer culpable’, pero esta es de las pocas ocasiones, en que encaja como un guante, en una propuesta que mirada con los ojos de crítico implacable tendría que machacarla sin piedad, porque no tiene ni pies ni cabeza, pero que en cambio me lo ha hecho pasar en grande recordándome un género que siempre me ha gustado, aunque ni se me va a ocurrir recomendarla a nadie que no sea de esta hermandad del ‘grindhouse’

Os dejo con otro vídeo por si tenéis dudas de lo que ‘Blood Drive’ os puede ofrecer, para que se os despejen en uno u otro sentido, de todas formas la serie ya ha sido cancelada con una historia bastante cerrada, por lo que la inversión de tiempo está delimitada por esos trece capítulos.

Para cualquier comentario no dudéis en contactarme aquí o a través de mi cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

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Autor del blog "Series para gourmets" del Diario Vasco, donde descubrimos series de todos los rincones del planeta, por recónditos que sean. Ingeniero de Caminos. Locutor olímpico.
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