Infierno Azul: Tú lo que quieres es que me coma el tiburón

Creo que si echo mano de mi inexistente instinto depredador y me pongo en la piel del escualo que acosa y persigue a Blake Lively en el último thriller de Jaume Collet-Serra puedo entender a la perfección sus motivaciones. Si yo tuviese que pasar cada día de mi solitaria vida marina merodeando las aguas de una playa secreta y semidesierta sin más compañía que las vomitonas de un vagabundo borracho, los gritos y jaleos de dos surferos paletos y las greñas de un Oscar Jaenada más atarzanado que nunca -y con pintas de vendedor de pulseritas en Ibiza– también me obsesionaría al toparme con un objeto de belleza tan imponente como el trasero de Blake Lively. No la dejaría descansar ni a sol ni a sombra y no pararía hasta lograr engullir a tan suculenta sirena.

¡Pues al final se ha quedado buena tarde!

Nancy (Blake Lively) in Columbia Pictures' THE SHALLOWS.

Y hasta ahí puedo hablar de todos los puntos destacables en The Shallows (Infierno Azul) porque no hay mucho de lo que disfrutar más allá de la abrumadora exhibición corporal de una espectacular Blake Lively, a la que no se puede culpar de falta de empeño sino de no poder sacar más por muchas ganas que le ponga de un personaje que insiste en resultar repelente y cursi alimentándose de machacones clichés new age sobre cómo viajar a lugares exóticos te puede ayudar a ensanchar el karma y encontrarte a ti misma.

Añadir a esta imagen un texto con tu frase preferida de Paulo Coelho:

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Nancy es una universitaria pija, mema y relamida a la que le ha entrado la pájara al acordarse de lo bonita que era la playa donde solía surfear su madre ya fallecida. Claro que como ella es una chica tan espiritual e intensa -pero a la vez tan alocada y espontánea- cree estar sufriendo una especie de catarsis existencial profunda y decide mandarlo todo al carajo, su carrera, su trabajo, su padre viudo y una hermana pequeña de la que pasa olímpicamente salvo cuando quiere ponerle los dientes largos mostrándole por skype el lugar paradisíaco al que no ha querido que la acompañe.

Añadir a este GIF un texto con tu frase preferida de cualquier anuncio de compresas:

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El supuesto clímax dramático de Infierno Azul no empieza hasta que la imprudente turista norteamericana entra en el agua y arranca un predecible bucle de caras de tensión y planos cenitales de Lively mientras permanece atrapada en un islote rocoso, con la única compañía de una gaviota y el gigantesco tiburón blanco que se la quiere zampar, simple y llanamente. El tedio y el aburrimiento se meten en el cuerpo con mayor rapidez que el miedo, y la reiterativa premisa del guión hace que termines acordándote de una vieja canción de Lola Flores en la que un tigre insaciable perseguía a su acobardada víctima, que primero se montaba en una loma, luego se subía a un árbol y finalmente se tiraba al río para evitar ser engullida. Pues ese es literalmente el argumento de Infierno Azul.

Entonces me monto en la loma
me subo en el árbol, me tiro en el río
El tigre se monta en la loma
se sube en el árbol
se tira en el río…

giphy
No se le puede reprochar al director de House of Wax (2005) que ni tan siquiera llegue a rozar el pulso con que Steven Spielberg manejó un toma y daca entre humano y tiburón en la media hora final de Jaws porque comparar una y otra película sería como buscar diferencias entre una ballena y un pez de agua dulce. Lo malo es cuando la acción toma un viraje agorafóbico y pretende apoyarse exclusivamente en el insuficiente oficio de Lively atrapada en una roca de apenas unos pocos metros cuadrados. De hecho Jaume Collet-Serra ni siquiera puede permitirse el lujo de jugar con los mismos niveles de adrenalina que Danny Boyle en 127 horas (2010).

¡He perdido el cargador! ¡He perdido el cargador!

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Infierno Azul puede describirse de la misma forma que el resto del cine de Serra, como un pasatiempo evasivo que te ayudará a olvidar la realidad durante hora y media para que al salir de la sala tardes exactamente otra hora y media en olvidarte de lo que acabas de ver. La mayoría de películas que se estrenan en Julio y Agosto son así, así que o las tomas o las dejas.

¡Ups, me equivoqué de póster!

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Antonio López

Antonio López

"Pregúntame por las películas que quieras salvo las que no conozco, de esas no he visto casi ninguna."
Antonio López

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