’71: de cómo la calidad no manda en taquilla

Es extraño volver a la rutina cinéfila. Cuando, por motivos excepcionales, un perseverante espectador se ve privado de acudir al templo cinéfilo, es normal que se sienta como un extraño delante de la pantalla. No controlar a la perfección los títulos que hay en cartelera, no ser capaz de reconocer los trailers que se proyectan antes de la película, y hasta no poder transmitir a los demás su opinión acerca de un filme determinado, hacen creer al cinéfilo que ha perdido el control sobre la pasión que le arrastra al cine todas las semanas.

A pesar de todo, el cinéfilo no desiste y, aún habiendo muchísimos títulos en la parrilla cinematográfica con esperpénticas cantidades de nominaciones en sus carteles, a veces opta por dar una oportunidad a desconocidas películas como “’71“. Porque, como desgraciadamente todos sabemos, la calidad no es la que manda en taquilla.

'71 Jack O Connel

Este novedoso thriller británico, que sitúa su ficticia historia en pleno conflicto entre los católicos y protestantes de Irlanda del Norte, es uno de esos filmes que tiene que abrirse paso a través de las sombras que gigantes como “Birdman” o “The Imitation Game”  proyectan sobre su interesante propuesta. Una propuesta que muchos de nosotros quizás ya conozcamos por “Bloody Sunday”, la famosísima cinta con la que el siempre frenético Paul Greengrass se dio a conocer en el panorama cinematográfico. Sin embargo, el alabado domingo sangriento del que posteriormente dirigiría “United 93“, es una joya que no se encuentra con facilidad en nuestras tiendas de confianza. Por lo tanto, ¿qué mejor momento para acercarnos a la crudísima realidad vivida en Irlanda del Norte que con lo nuevo de Yann Demange?

Curiosamente, este nuevo abordaje a los orígenes del IRA no sólo nos sitúa de forma excepcionalmente eficaz en los llamados The Troubles¸ sino que además el estilo narrativo que Yann Demange adopta es bastante parecido al de, precisamente, el director del que hablaba antes: Greengrass. Podría atreverme a decir que la odisea vivida por el soldado protagonista (interpretado por un hasta ahora desconocido Jack O’Connell que, muy sorprendentemente, consigue una interpretación mucho más que notable) es técnicamente muy similar a cualquier cinta del Bourne de Damon. El uso de la cámara, tan caótico como intenso y gratificante, puede llegar a marear al público más sensible, pero precisamente por eso mismo termina siendo brillante: el espectador pasa a estar en esas peligrosas calles en las que católicos y protestantes luchan por la defensa de sus ideales. Los espectadores, también ayudados por una simplona pero muy destacable banda sonora, pasan a vivir la claustrofobia y el miedo que ese soldado, abandonado a su suerte por error, vive en un territorio desconocido en el que la traición, los secretos y la violencia son el pan de cada día. Y el resultado termina siendo brillante.

'71 pelicula

No sé si ver tantos títulos famosos en la taquilla ha contribuido a que “’71” me pareciese una joya donde las haya, pero lo que está claro es que Yann Demange ha traído al mundo a un intensísimo thriller infestado de secuencias memorables, grandes actuaciones y justas dosis de una muy efectiva acción que, sin embargo, probablemente esté pasando muy desapercibido en la taquilla española.

Como ya decíamos, la calidad no es la que manda en la taquilla. Una pena.

Nicolas G. Senac

Nicolas G. Senac

Licenciado en medicina. Cinéfilo. Seriéfilo. Blogger. Defensor de la célebre frase de Walt Disney: "We are not trying to entertain the critics. I'll take my chances with the public"
Nicolas G. Senac
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1 comentario

  1. Entiendo bien lo que dices. El simple hecho a veces que en la cartelera todo lo que haya sea superfluo y no valga la pena su visionado, hace que una película un poco diferente destaque muchísimo y merezca muchísimas alabanzas. En ese sentido, a veces se exagera pero a veces está más que justificado. En el caso de ’71 yo creo que se trata de una muy buena película británica, de las mejores del año que no ha necesitado de caras conocidas ni de propaganda para hacerse un hueco. Es verdad, quizás en nuestro país ha pasado desapercibida, pero te diría que en ese sentido no me preocupa lo más mínimo de cara al futuro éxito de su director y sus protagonistas o su equipo artístico y técnico. Y es por la sencilla razón que los británicos (no sé si decir exactamente británicos o referirme más concretamente a los ingleses) cuidan mucho de los suyos y de su cine, al igual que los franceses, la publicidad como tal no la buscan tanto porque ya hay un público fiel, y en este tipo de dramas sociales-culturales los británicos (o ingleses simplemente) son expertos. Y a modo de ejemplo, una de las muchas personas que producen esta película es Tessa Ross, alguien totalmente desconocida pero que si te miras su filmografía es realmente impresionante por todas las propuestas en las que ha participado. Y esta mujer sigue produciendo sin parar, ergo sabe que puede porque tiene mercado y sabe en general qué propuestas pueden merecer la pena. El problema en nuestro país es que aún no se sabe si se quieren taquillazos sin buscar la brillantez y calidad y tener algo rentable, o se quiere arriesgar para conseguir cine auténico que sólo ven unos pocos normalmente pero que a la larga resultan recordados. Estamos en una zona intermedia y sobrevivimos como se puede (no desarrollo más el tema que se me está yendo de las manos y podría estar días).
    Volviendo a lo del principio, depende de las exigencias de uno en la actualidad, realmente puede encontrarse con muy pocas películas que valgan la pena, y que al cabo del año te salgan ¿qué? ¿10 films americanos realmente buenos y otros 10 europeos y 10 asiáticos? No sé si estoy exagerando mucho o siendo muy generoso, ahí quedan de nuevo los criterios de cada uno, pero ya se sabe que las fechas de estreno dependen del mercado y estos puden darte una sequía de 6 meses a base de superproducciones de explosiones y efectos especiales hasta en las piedras o de comedias rancias con sexo pastillero, para luego tener en dos semanas todo de grandes películas que una detrás de otra no se valoran igual porque tus criterios cambian.

    Al final lo que queda, a modo de conclusión harto tonta quizás pero para mí cierta como ella sola, es que lo único que cuenta de una película es si te ha gustado o no, si te ha encantado o la has odiado, o si te ha interesado lo suficiente como para esperar con agrado el próximo film de su dierector y estar dispuesto a pagar por ello. Y en mi caso, espero sin dudarlo poder asistir al próximo film de este director medio francés que puede tener un buen futuro por delante.

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