La llegada: el lenguaje universal y el círculo del tiempo (***)

Me parece pasmoso el hecho de que las grandes películas de ciencia-ficción norteamericanas, más que de alienígenas o catástrofes cósmicas, acaben siempre girando alrededor del tema de la familia, ya sea sobre el restablecimiento de la autoridad paterna (como diría Slavoj Zizek hablando de Armageddon), el poder inquebrantable del amor paterno-filial (Interstellar) o la afirmación de la maternidad (la película que nos ocupa). Este es uno de los aspectos que me da más pereza de La llegada (evidentemente, hay otros que no, y muy importantes).

La película abre con un montaje à la Up en el que vemos la vida de Amy Adams con su hija, aquejada de una enfermedad terminal, hecho que tiene más relación de lo que parece con lo que se nos muestra a continuación: el inquietante aterrizaje de unos misteriosos objetos gigantescos del espacio exterior ante los cuales los terrícolas no saben cómo reaccionar (y cuanto más tiempo se queden los visitantes ahí parados, sin saber qué traman, peor). Hasta que no llamen a una experta, no podrán averiguar sus auténticas intenciones. Más o menos como sucede en aquel episodio de Rick y Morty, pero hora y media más largo.

Este episodio en particular

Al parecer, vender la historia a los estudios fue toda una pesadilla y una odisea para el guionista Eric Heisserer (Nunca apagues la luz), tratándose de una película sci-fi sin lásers ni explosiones, basada en la historia corta Story Of Your Life, de Ted Chiang. Finalmente, la sacó 21 Laps, propiedad de Shawn Levy (Noche en el museo) y encargada de llevar adelante ese proyecto desconocidísimo y subterráneo llamado Stranger Things.

Gran parte del mérito de ser capaz de levantar esta historia sin lásers ni explosiones y sostenerla hasta el final la tiene uno de los directores vivos más interesantes: Denis Villeneuve. Un manejo sobrenatural del tempo y de la tensión son los que convierten las mejores escenas de la película (el primer encuentro con los extraterrestres o esa parte en la que se aplica muy literalmente el principio de suspense de “la bomba bajo la mesa” de Hitchcock) en momentos apabullantes.

La llegada cuenta algo muy evidente de forma bastante convincente: es importante la comunicación ante todo y es preferible a disparar primero y preguntar después… como hacen los chinos y los rusos, al parecer. Esta especie de Guerra Fría cinematográfica es otra de las cosas de la película que me hacen desconectar.

A priori, es también atractivo el enfoque que se le da al tiempo, la otra clave del relato. Los extraterrestres (cuya forma de comunicación es algo más compleja que la de aquellos de Encuentros en la tercera fase) perciben el paso del tiempo de forma muy distinta a la de los mortales inferiores. Las consecuencias de esto, como es poco sorprendente, serán importantes agujeros de guion, un giro final de los acontecimientos que lamenté haber sido tan estúpido de no verme venir (lo cual en principio es muy bueno) y otra conclusión lamentable que tiene que ver con un general del ejército chino y que le pilla cerca en la escala de vergüenza ajena al infame “momento Martha” de la reciente Batman v. Superman (curiosamente, también con Amy Adams).

Teniendo en cuenta que prefiero un Villeneuve a cinco Nolans, éste podría ser el equivalente a Interstellar en 2016 (aunque he visto más comparaciones con Gravity): una cinta de factura espléndida y algún problema grave. Eso sí, mejor que el mastodonte con Matthew McConaughey. La nula participación de grandes ejecutivos en el guion de La llegada se nota, en parte: la menos complaciente y más profunda de las películas de ciencia-ficción con grandes nombres (ojo) de los últimos años, a pesar de los pesares.

NOTA: 3/5

Sergi Monfort

Sergi Monfort

Cinéfilo, cineasta amateur, a veces incluso juego a ser periodista. Veo películas si la universidad me deja tiempo y me quejo mucho de mis cortos. Mi mayor fan es mi madre. La gente quiere de eso que fumo, pero es que yo también.
Sergi Monfort

Escribir respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.